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La escasez de talles y el impacto en la salud mental de los adolescentes

La falta de talles es un problema que cada día toma más magnitud. La moda, muy atravesada por los estándares hegemónicos, termina afectando seriamente el autoestima de niños, niñas y jóvenes.
La escasez de talles en algunos locales frustran a niños, adolescentes y adultos Foto: Pixabay
La escasez de talles en algunos locales frustran a niños, adolescentes y adultos Foto: Pixabay

A medida que empezamos a crecer y desarrollarnos, el mundo de la ropa y la moda empieza a tomar un fuerte protagonismo en nuestras vidas. Es cada vez más notorio el interés de los chicos en vestirse bien, y así sentirse satisfechos con la imagen que les devuelve el espejo.

El exceso de oferta de redes sociales, y consecuentemente, de influencers, produce que los jóvenes los vean como modelos a seguir, y quieran imitar todo lo que ven en ellos: desde la personalidad, hasta la forma en que se visten.

Sin embargo, la realidad marca que todos los cuerpos son diferentes, y en una sociedad claramente interpelada por la imagen y la cultura hegemónica, el hecho de que ciertos locales no cuenten con talles para todas las personas, es un puñal para muchos clientes, que sienten discriminación por parte de los negocios.

Quienes más lo sienten son niños, adolescentes y jóvenes adultos, que acuden a diferentes showrooms, en búsqueda de ropa “con onda”, y se encuentran con talles chicos, grandes o únicos, que solo pueden utilizar personas con cuerpos hegemónicos o que “cumplan” con los cánones de peso para que la prenda encaje o quede bien.

Cada vez es más complicado encontrar talles adecuados para todos. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ.

Algo similar ocurre en lugares como Once o Flores, y esta situación que produce sentimientos de frustración y baja autoestima en niños adolescentes y jóvenes, que justamente atraviesan una edad en donde están formando su personalidad.

Esta realidad la vive Marcos, un joven adulto de 23 años con sobrepeso, que sufre el hecho de no poder comprarse ropa en ciertos showrooms: “Cada vez que quiero comprarme un pantalón es una odisea, porque los locales que venden el estilo de ropa que a mi me gusta, solo tienen indumentaria para chicos muy flacos”, comentó angustiado.

El público femenino sufre en carne propia el mismo problema: el tamaño de la ropa de los locales de chicas son pequeños o grandes, y esto produce que las mujeres se sientan excluidas. El solo hecho de no tener variedad de talles para diferentes tipos de cuerpo, las lastima considerablemente.

Las mujeres sufren cada vez que van a comprar ropa, ya que la mayoría de los locales no cumplen con la ley de talles. Foto: Archivo MDZ.

Así lo cuenta Jazmín, que con 21 años, asegura que toda la vida sufrió este problema, y considera que el mayor inconveniente es que no se cumple con la ley de talles: “Es muy difícil conseguir talles en Mendoza para algunos tipos de cuerpos, solo hay ropa para cuerpos hegemónicos y si querés algo para tu talle ya no es la misma ropa, son otros estilos, es más caro y hasta te pueden mandar a un local de la misma marca, pero XXL, y para mi, eso es un tipo de discriminación”, señaló.

Además, Jazmín cuenta una situación puntual que le pasó recientemente: “En la mayoría de los locales, era talle 46 en los pantalones y fui a un local que cumple con la ley de talles, el único que conozco en Mendoza, y era talle 40”.

La joven considera que muy difícil ir a comprar ropa. En primer lugar, porque no hay talles, y luego, por el desgaste psicológico que eso conlleva: “Empezás a creer que estás gorda, y en realidad, son los locales de ropa que no cumplen con la ley”, sentenció.

Para una mujer, es muy complicado encontrar talles acordes a su cuerpo, ya que suelen ser chicos o grandes. Foto. Archivo MDZ.

Este escenario también lo viven las personas que son muy delgadas. Así lo afirma Mercedes, una chica de 20 años de edad que explica que, en su caso, debe ir a tiendas de niños para conseguir ropa que le quede.

Lo cierto es que esta situación produce sensaciones de frustración y baja autoestima en niños, jóvenes y adultos. La ley de talles entró en vigencia en el año 2.021, aunque está a la vista que hay muchos locales que no la cumplen. La discriminación en este aspecto está a la orden del día, y es necesario que los negocios comiencen a acatar la ley para el bienestar de la sociedad en su conjunto.

El dilema de los showrooms frente a la ley de talles

Esta temática pone en conversación a las diferentes partes implicadas; y en este sentido, los locales de ropa tales como los showrooms, no son la excepción. Una emprendedora se pronunció acerca de la ley de talles, y comentó lo siguiente: "Yo toda la vida he sufrido con los talles, entonces le doy bastante importancia a esa situación. El problema es que cada vez vienen más chicos, obviamente porque la empresa no quiere gastar tela".

Para la comerciante, el problema  comienza en las empresas textiles. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ.

La vendedora comenta que este panorama forma un círculo vicioso, ya que si ella tiene que comprar al por mayor buzos de talla especial, le salen el doble que cualquier otro: "El tema es que, en ese caso, tenés que subir los precios, y después la gente no te compra", expresó.

Lo cierto es que esta situación produce sensaciones de frustración y baja autoestima en niños, jóvenes y adultos. La ley de talles entró en vigencia en el año 2.021, aunque está a la vista que hay muchos locales que no la cumplen. La discriminación en este aspecto está a la orden del día, y es necesario que los negocios comiencen a acatar la ley para el bienestar de la sociedad en su conjunto.