Ratas y cucarachas: el problema que sufre la mitad de los hogares en el Gran Mendoza
Este 2023 tiene la particularidad de ser un año electoral y los mendocinos deberán decidir quién comandará la provincia durante los próximos cuatro años. Esta situación abrió la puerta a decenas de discursos y propuestas que los candidatos hacen en campaña poniendo de manifiesto las virtudes o defectos que existen a nivel local, según el signo partidario desde el cuál se lancen estos mensajes. Sin embargo, en medio de toda esta pelea, se dio a conocer un dato mucho más mundano, cotidiano y terrenal, aunque esto no implique que se le deba restar importancia ya que, incluso, es una problemática sanitaria bastante alarmante. Lo cierto es que casi la mitad de los hogares del Gran Mendoza conviven con plagas.
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El mundo acaba de salir de una pandemia que, hasta la información que se tiene actualmente, surgió como una zoonosis, es decir, un animal sirvió como vector infeccioso. Entre este tipo de enfermedades, los roedores y las cucarachas ocupan un lugar protagónico respecto a la cantidad de virus y bacterias que pueden transmitir a los humanos además de considerarse dos de las plagas urbanas más importantes debido a su capacidad de adaptación, sus hábitos de alimentación generalistas y su alta tasa de reproducción.
Estos datos ponen de mayor relieve las cifras que se dieron a conocer en la última semana por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) del Gobierno de Mendoza, en donde se expone que el 41,3% de las viviendas del Gran Mendoza padecen problemas de ratas, cucarachas y demás plagas. Si el conteo se extiende a toda la provincia, el guarismo desciende a 32,7% ya que, en las zonas donde predominan las áreas rurales, los números bajan notablemente. Así, mientras que los conglomerados conformados por Las Heras, Luján, Ciudad, Godoy Cruz, Maipú y zona Este llevan la delantera en cuanto a este tipo de inconvenientes, los porcentajes disminuyen al 2,6% en el caso del Valle de Uco y al 9,9% en el caso del sur.
La información que surge de este informe no es nueva, no solo porque es el resultado de la Encuesta de Condiciones de Vida anual correspondiente en 2022, sino porque ya en 2021 la problemática se reflejaba, incluso, en mayor medida alcanzando el 57,1% de las viviendas del Gran Mendoza, el 35% en el noroeste, el 29% en la zona Este, el 14% en el Valle de Uco y el 9,2% en el sur.
Durante el 2020, el apartado referido a Vivienda y Entorno fue suprimido, mientras que, en 2019, las cifras que se obtuvieron son similares a las actuales, aunque esto representó un fuerte salto respecto a los dos años anteriores.
Si nos remontamos al 2016, la categorización se ve modificado y se realiza un desagregado por departamento en donde Guaymallén lleva la delantera con el 54,2%, seguido por Maipú con el 51,3% y Las Heras con 50%. Algo que no se modificó en cada uno de estos informes fue la preponderancia de esta problemática en las áreas urbanas por encima de las rurales.
Acciones municipales contra las plagas
Desde la Municipalidad de Ciudad indicaron que la Dirección de Servicios Públicos se ocupan de la desinfección y desratización de la vía pública. Ambas acciones se desarrollan según un cronograma en donde se hace foco en las acequias, madrigueras, cables y otros lugares que sirvan de resguardo para los roedores. En cuanto a las tareas desarrolladas para combatir a las cucarachas, indicaron que estas se realizan a partir de reclamos puntales que puedan hacer los vecinos ya que, el hecho de derramar productos químicos sobre la vía pública resulta peligroso.
El municipio consideró que la presencia de ratas no puede considerarse una plaga en Ciudad y que los trabajos municipales deben ser complementarios a los que realizan los vecinos dentro de sus viviendas.
Qué dicen las organizaciones internacionales
La convivencia con plagas es considerada un problema de salud y gestión ambiental de alto riesgo sanitario por la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde donde indican que, debido a las modificaciones que se han realizado en el medioambiente, muchos animales migran hacia la ciudad para encontrar comida. Sin embargo, en las regiones rurales, también se las considera altamente peligrosas debido a los daños económicos que generan en las cosechas.
Tanto las ratas como las cucarachas se caracterizan por su prolífera fertilidad que, a diferencia de otras especies, puede darse durante todo el año. Esto hace más complicado el hecho de controlar su población. Además, cuentan con enormes capacidades para evadir latentes peligros.
Respecto a las enfermedades que pueden llegar a transmitir, un estudio realizado en 2005 en Estados Unidos estableció que las cucarachas domésticas pueden ser responsables de producir o agravar el asma.
Además, a través de sus cuerpos, ser responsables de infecciones múltiples en los alimentos que se encuentran en los hogares. “La cucaracha transporta gérmenes patógenos que pueden permanecer viables en su integumento, tubo digestivo y excrementos durante días o semanas. La transmisión de gérmenes puede ocurrir por regurgitación de alimentos, por contacto con sus extremidades, o por depósito de excrementos. La alternancia de hábitat de las cucarachas domésticas durante el día y la noche las convierte en insectos verdaderamente peligrosos como contaminadores. De día reposan en ambientes oscuros, húmedos y cálidos, tales como albañales, letrinas, cloacas, alcantarillas y pozos sépticos. De noche se desplazan activamente en almacenes, mercados, restaurantes y cocinas”, explica uno de los tantos estudios publicados por la Organización Panamericana de la Salud.
En cuento a los roedores, uno de los pocos trabajos publicados por el Ministerio de Salud (de 2019) señala que pueden transmitir enfermedades de manera indirecta (orinas y deyecciones como contaminantes de objetos, agua y alimentos) o mediante su rol como reservorios de agentes vectorizados luego por artrópodos (mosquitos, chinches, garrapatas, etc.). Entre otras, los roedores intervienen en la transmisión de salmonelosis, tifus, peste, leptospirosis, brucelosis, triquinosis, toxoplasmosis, encefalitis equina. Se destacan la Fiebre Hemorrágica Argentina -FHA- (Calomys laucha y Calomys musculinu), y el Hantavirus (Microtus, Clethrionomys, Peromyscus, Calomys y, en el entorno urbano, Rattus rattus y Rattus norvegicus.).