Enfermedades de transmisión sexual

Detectan una agresiva cepa de una bacteria que causa infertilidad

Investigadores argentinos identificaron la circulación de una variante invasiva de la bacteria Chlamydia, hasta ahora detectada en mujeres o varones homosexuales VIH-positivos.

Gabriela Yalangozian
Gabriela Yalangozian jueves, 13 de julio de 2023 · 13:05 hs
Detectan una agresiva cepa de una bacteria que causa infertilidad
No todos los médicos incluye la detección de la bacteria Chlamydua dentro de los análisis rutinarios por infertilidad en la pareja Foto: UNCiencia

Un equipo de investigadores del Departamento de Bioquímica Clínica de la Universidad Nacional de Córdoba detectó que una agresiva cepa de una las bacterias que produce la infección de transmisión sexual más prevalente en el mundo, en un paciente heterosexual cordobés que consultó a su urólogo por infertilidad con su pareja.

El equipo de científicos de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC, compuesto por Daniela Paira, Rubén Motrich y Alex Saka, trabajó para este hallazgo con personal médico y bioquímico del Laboratorio de Andrología y Reproducción y del Centro Urológico Fucdim, de la ciudad de Córdoba.

Lo que descubrieron cuestiona la creencia que se creía hasta el momento sobre una de las enfermedades de transmisión sexual generada por la bacteria Chlamydia trachomatis, una bacteria que puede causar una gran variedad de enfermedades oculares, respiratorias y especialmente genitales.

El hallazgo científico cuestiona la creencia sobre una de las enfermedades de transmisión sexual generada por la bacteria Chlamydia. Foto: Unciencia.

Un caso disruptivo

Entre la variedad de cepas existentes, hay una que es la más agresivas y que siempre fueron detectadas en varones homosexuales o mujeres transexuales VIH-positivos. Sin embargo, un estudio de la UNC detectó el primer caso de infección con una de estas cepas en un varon heterosexual que no es VIH positivo y que consultó con su médico por problemas de infertilidad.

El doctor en Ciencias Químicas Rubén Motrich detalló a MDZ: “La investigación forma parte de una tesis que busca genotipificar todas las cepas de Chlamydia circulantes en la región, para lo cual se pudo analizar a una gran cantidad de pacientes para determinar cuáles prevalecían, la inflamación existente y la calidad seminal. Con respecto a esto último, y buscando la posible causa de infertilidad, nos encontramos que esta bacteria suele causar una leve inflamación inicial, ni bien infecta y después con el tiempo desvía la respuesta inmune, la evade, y hace un perfil inmunosupresor. Esto genera que la bacteria permanezca y genere una infección crónica sin mayores complicaciones patológicas en el hombre. Pero este comportamiento, es radicalmente opuesto en la mujer donde sí se produce una infección en el tracto femenino muy fuerte e infertilidad tubaria”, precisó.

Según Motrich, director de la tesis de Daniela Paira (primera autora del trabajo), el hombre puede ser “un reservorio de la infección, porque la mayoría de los casos detectado son asintomáticos. Pero con la transmisión sexual causa en la mujer una patología”.

“En la cepa agresiva de Chlamydia detectada que es la L1, L2 y L3, se generan linfogranulomas venéreos que tradicionalmente se buscaba en la población de personas homosexuales HIV positivo y transexuales, pero no en el resto de los pacientes. Lo que vimos en la tesis es que la misma patología que es el linfogranuloma venéreo (LGV) se detectó por primera vez en un hombre heterosexual que consultaba por infertilidad de pareja y que tenía un cuadro de epidemitis crónica (dolor testicular) que le había afectado la calidad seminal. En otras cepas también podía causarle infección sin producir mayores alteraciones en la calidad seminal”, explicó Motrich.

“Las variantes L de la bacteria Chlamydia trachomatis requieren un tratamiento antibiótico más prolongado que las otras variantes de esta bacteria asociadas a enfermedades de trasmisión sexual, que por otro lado son mucho más frecuentes”, dijo Motrich.

Un análisis necesario

Como investigador de esta bacteria de transmisión sexual con mayor prevalencia en el mundo, Motrich puntualizó que lamentablemente no todos los médicos incluye dentro de los análisis rutinarios la detección de la Chlamydia para determinar causas de infertilidad. Y, de hacerlo, se focaliza en la mujer, en la que sí genera una respuesta en el tracto femenino con un riesgo elevado, pero no en el hombre que es quien la puede transmitir a su pareja.

“Un aspecto clave es que la detección de Chlamydia debería ser rutinario en el diagnóstico inicial de la infertilidad de pareja. Y eso no ocurre hoy en Argentina. Aunque parezca increíble, en muchos centros de salud no se lo busca directamente y su tratamiento conlleva una toma de antibióticos que con una semana o 15 días es suficiente. Para el caso de esta cepa L más agresiva, el tratamiento es más prolongado, de entre 40 a 45 días”, explicó.

El primer paso es que los médicos incluyan la búsqueda de esta bacteria, en los test de rutina para el diagnóstico inicial de infertilidad. Foto: Wikipedia.

Otro inconveniente que observó Motrich es que aquellos laboratorios que realizan detección de Chlamydia no se especifica qué cepa es la que se encuentra. “El tema es que el médico sea consciente de que está circulando esta bacteria, ordene la detección y que posteriormente corrobore si tras el tratamiento se eliminó o no”, señaló el especialista. “Por otro lado, los protocolos actuales dicen que si se detecta la bacteria en uno de los miembros de la pareja, automáticamente se considera infectado al otro también. Por lo tanto, el tratamiento debería ser empírico a los dos y esto no se hace”, enfatizó.

Tras 20 años de investigación centrada en la Chlamydia, Motrich asegura que desde ese entonces ya se detectaba una enorme cantidad de casos. "En ese momento, los médicos ni la buscaban y nosotros veíamos que tenía una prevalencia elevada. Con el tiempo, algunos centros médicos, lo han incorporado. Pero no es habitual y en general, no tienen en cuenta esta bacteria que, por ser tan prevalente, es muy probable que vuelva a infectar a la persona si tiene más de un compañero sexual o si cambia de pareja. Hay otras dolencias que con análisis de laboratorio disponibles o diagnóstico por imágenes son más fáciles de diagnosticar casos de infertilidad. Para buscar la Chlamydia, es necesario un análisis con PCR que no estaba disponible en cualquier laboratorio, pero que después de la pandemia por el Covid-19, suponemos que esto tendría que haber cambiado”, graficó.

“El primer paso es que los médicos incluyan su búsqueda en los test de rutina para el diagnóstico inicial de infertilidad de pareja como ocurre con la listeria o la brucella. Que considere también a la Chlamydia y que el profesional corrobore luego del tratamiento que se haya erradicado la infección en ambos miembros de la pareja. Porque siempre que esté esta bacteria, contagia”, aseguró Motrich.

 

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