“Hoy se da por hecho que los docentes pueden manejar situaciones que los exceden”
Un hilo de tweets despertó en las últimas horas la polémica. El politólogo, abogado y docente de la UBA, Bruno Videla, detalló una situación que se dio en un aula a modo de ejemplo sobre lo que ocurre en muchas escuelas del país. Su tuit tuvo medio millón de reproducciones y generó un debate en la red social sobre la pérdida de respeto que muchos jóvenes demuestran hacia sus docentes.
La experiencia que relató y que tildó como “una situación bastante desagradable”, se centraba en un profesor de Biología en una escuela secundaria, brindando una clase sobre ADN. Entre el alumnado, cinco jóvenes con sus celulares en mano abiertamente ignoraban los conceptos que vertía el docente. Aún ante los llamados de atención, ninguno de ellos dejó sus aparatos telefónicos. Cansado ante la escena, el profesor explica: “Me lleva tiempo preparar las clases y armar cada actividad, no me parece justo que hagan esto". Pero lejos de mostrarse avergonzados por su comportamiento, los estudiantes “se mataron de risa”.
“La verdad es que si la escuela no forma en valores de respeto y convivencia ni siquiera importa si saben o no Biología. Estas cosas pasan bastante y no sé ya cómo se arregla”, reflexionó Videla.
Ante su reflexión, distintos usuarios de Twitter debatieron con él en torno al nivel de autoridad actual, la falta de soporte institucional hacia los docentes, las falencias del régimen académico, la falta de respeto de los jóvenes y la decadencia de los acuerdos de convivencia en las escuelas, entre otras problemáticas.
No es la primera vez que el politólogo hace referencia a la crisis por la cual atraviesa el sistema educativo. Y no es el único que lo hace.
Marta Lescano, directora de la Fundación Educación para la Convivencia (FEPAIS), dialogó con MDZ sobre la temática y enfatizó en la necesidad de incluir los valores dentro de la educación de los estudiantes.
“Cuando ocurren estas situaciones dentro del aula hay que pensar en estrategias. Y preguntarse ¿Cuáles son nuestros valores? ¿Cuáles son nuestros principios de convivencia?”, señaló Lescano.
Para la directora de Fepais, la escuela se quedó en un modelo estático donde esperaba que las familias inculcasen valores a los chicos que ingresaban al sistema educativo. “Pero esto hoy no es así. Sabemos que las familias tienen que aprender mucho sobre convivencia porque hay falta de respeto y problemas internos donde los propios adultos no saben cómo resolver los conflictos con los jóvenes”, reflexionó.
En ese sentido, recordó que al dejar atrás el sistema de ingreso restrictivo que tenían las escuelas e impulsar por la inclusión de todos los niños y jóvenes en el sistema educativo, no se pensaron políticas de construcción de vínculos, que observasen estos cambios que fue teniendo la sociedad con el tiempo y reflejasen necesidades reales de los alumnos. “Hay mucho que transformar, pero lo primero es generar vínculos donde estén claros cuáles son los roles. Porque eso también se ha perdido, al igual que ocurre dentro de las familias donde los padres ya no son los guías para esos adolescentes”, enfatizó.
“He escuchado en más de una oportunidad a padres permisivos que dejan a sus hijos beber alcohol dentro de su casa con sus amigos para que no que lo hagan en la calle. Pero no les dicen claramente que no deben consumir alcohol. Entonces, cuando no están claros los límites, en ningún sentido, eso trae aparejados problemas en la propia persona que no sabe qué está bien y qué mal, o hasta donde puede llegar. Y eso en la escuela, se ve reflejado cuando el alumno viola normas porque tampoco las respeta en su casa”, dijo la directora de Fepais. En este punto, señaló que esta situación deriva de la crisis de las instituciones en general.
Para Lescano, el punto de partida para revertir esta problemática es la construcción de acuerdos conjuntos. “El desgano, de violencia, de falta de respeto, es un síntoma. Hay que trabajar sobre lo que hay debajo de eso. Es la punta del iceberg que obliga a que analicemos cuáles son los patrones de conducta que llevan a que haya chicos que no sepan leer, que se peleen entre ellos, que haya violencia, bullying o le falten el respeto a un docente. Y me parece que no se está trabajando en estos síntomas para encontrar soluciones. Desde nuestra organización surgida de la sociedad civil, creemos que es prioritario hablar este tema desde la cultura de la paz. Buscar estrategias para comunicarse afectivamente”, aseguró.
Según la especialista, generar esos lazos de diálogo permiten una construcción colectiva desde las primeras infancias y construir bases sobre las cuales trabajar. “Desde jardín hay que enseñar a los chicos a tener una convivencia activa para evitar a futuro una sociedad que esté discutiendo, peleando, haciendo divisiones de unos contra otros. Enseñarles a convivir con los demás es algo que es esencial, es la vida misma. Pero para eso también hay que formar a los docentes”, advirtió.
“Hoy las autoridades escolares dan por hecho que el docente puede puede manejar situaciones que lo exceden y los ministerios de Educación no desarrollan políticas que dicten seguir ciertos lineamientos. A mi modo de entender, los profesorados no imparten una formación específica con temas muy concretos que van a necesitar los docentes para su tarea cotidiana. Por ejemplo, ¿Qué pasa cuando un estudiante te insulta? ¿O viene un padre enojado? ¿Cómo actúo ante un problema de bullying?”, aseguró Lescano.
“En un profesorado generalmente, se ven contenidos o cuestiones pedagógicas, pero no te dicen como enseñar a generar un vínculo sano, positivo y de bienestar con y entre los alumnos. Y cuando te recibís, enfrentás un montón de situaciones donde te preguntás: “¿Qué hago con este chico que está medio drogado o alcoholizado? ¿O con este alumno que le pegan en la casa o que me contesta tan mal?” Todas esas cosas que nos pasan tienen que tener una respuesta, a la que solo podemos arribar si se trabaja en equipo y si previamente se construye una red institucional, un protocolo de acción y se dan herramientas para poder ir sorteando estas situaciones. Cada escuela debe construir una red de contención para su equipo docente en la que los profesores se apoyen entre si, colaboren y puedas enfrentar diversas situaciones que ocurren en el aula. Solo así podremos trabajar para lograr otro tipo de sociedad”, afirmó.