Las alarmantes estadísticas sobre el trabajo que exponen una dura realidad
Un viejo refrán asegura que el trabajo dignifica. Esta afirmación es muy cierta, ya que el empleo remunerado es un derecho humano que permite al individuo obtener los medios económicos para vivir en buenas condiciones.
Además, es una realidad que, cuando trabajamos, nos sentimos útiles y comenzamos a ser aceptados en la sociedad. Ya sea por vocación o no, tener la posibilidad de estar ocupado a nivel laboral y percibir un salario es indispensable para sentirnos importantes y para lograr independencia, en todo el sentido de la palabra.
MDZ dialogó con algunos trabajadores de Mendoza; y uno de ellos, un joven de 26 años que hace ya un tiempo comenzó con su empleo, comentó: “Trabajo en blanco, y me conviene por un montón de factores, como por ejemplo, la posibilidad de tener obra social. Mi carga horaria es de 8 horas de lunes a viernes y 4 los sábados, y con mi salario podría mantenerme solo, aunque medio jugado”.
Otro de los ocupados que brindó su testimonio a este medio tiene 30 años y se desempeña hace mucho tiempo de administrativo en una bodega, situación que le ha permitido conseguir un buen puesto dentro de la organización, debido a su antigüedad. El empleado comenta que trabaja 44 horas semanales, distribuidas de lunes a viernes, y que con su salario puede mantener su hogar sin sobresaltos.
Cabe destacar que las personas consultadas están dentro del rango etario de 26 a 35 años, y ese grupo de trabajadores, según informa la Dirección y Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE) en uno de sus últimos estudios realizados en 2.022, ostenta el 25% de los ocupados en su totalidad, y ocupa el segundo puesto en cuanto a grupos con mayor cantidad de trabajadores, ya que solamente es superado por el grupo de personas de 36 a 45 años, colectivo líder en actividad laboral en Mendoza (27%).
Sin embargo, el Centro de Investigación Social de Mendoza (CISME) realizó un estudio más actualizado acerca de la situación laboral en la provincia, tomando al primer trimestre de 2.023 como objeto de estudio, y basándose en los datos que aporta el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC).
En el informe, el CISME hace un análisis sobre la situación del mercado laboral actual de Mendoza, y explica que el panorama existente es el siguiente: “El nivel de actividad en el mercado de trabajo provincial ha caído en relación al mismo trimestre del año pasado, igual que la tasa de empleo; eso es fundamental para entender la dinámica de la desocupación que pasó de 6,5% en el primer trimestre de 2022 al 5,6% en el primer trimestre de 2023”, comentan desde el organismo, que asegura que en Mendoza hay 29.000 desocupados.
Este no es el único dato que resulta preocupante, ya que también sorprende la cantidad de ocupados que se encuentran en búsqueda activa de empleo (23,1%), siendo así uno de los porcentajes más altos a nivel país en lo que refiere a este indicador, que marca a las claras la necesidad que tienen los ocupados de conseguir un segundo salario a través de otro empleo.
Los índices de Argentina y su diferencia con Mendoza
A diferencia de lo que ocurre en la provincia, a nivel país se observa un aumento de actividad y de empleo en los primeros meses de 2.023, a comparación de lo que acontecía en el año 2.022.
Según las estadísticas que exhibe el CISME, y tomando como referencia el primer y cuarto trimestre de 2.022; y el primer trimestre de 2.023, existe un crecimiento paulatino de la actividad laboral, y una consecuente baja en la tasa de desempleo.
Según fuentes del CISME, entre ellas Pablo García, sociólogo y coordinador del organismo, este escenario se fundamenta a través de la suba del empleo informal, que pasó del 35,5% en el cuarto trimestre de 2.022, al 36,7% en el primer trimestre de 2.023.
Esta es la realidad que actualmente vive Mendoza y Argentina, e invita a trabajar mancomunadamente a los empleadores y a los empleados, junto con lo que puedan aportar tanto el gobierno nacional como el provincial, para potenciar cada uno de los indicadores mencionados, con el objetivo de que todos puedan trabajar, y así gozar de un derecho humano esencial.

