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Hoy cumplo años, por orden de mi vieja

Cada vez que llega un primero de mayo recibo una banda de saludos de cumple y hace pocos años me enteré por qué. Soy Víctor Balseiro y desde la redacción de MDZ te comparto este capítulo de mi vida.
¿De qué planeta viniste? me lo sigo preguntando Foto: Foto: VB.
¿De qué planeta viniste? me lo sigo preguntando Foto: Foto: VB.

Desde chico disfruté de mis cumpleaños, ya que cumplir un día como el 1 de mayo significaba que no había clases, tampoco los grandes trabajaban, entonces mi vieja se encargaba de organizar esas comilonas donde mi enorme casa de la infancia se llenaba de tíos, primos y amigos de la cuadra con los que jugaba a la pelota en la calle y, por supuesto, los esperados regalos que les confieso, solían gustarme casi todos. 

Mi vieja y yo, año 1977
Foto: VB.

Una de las ventajas de cumplir años en un día feriado es que no tenés excusas para no celebrarlo: almuerzos, meriendas, juntadas de todo tipo. Pero no solo eso, todos los seres queridos ya tenían esa fecha agendada. Decir 1 de mayo, era decir el cumple de Víctor, el hijo de Leonor, y varias décadas después me sigue pasando. Ya para la mitad del mes de abril comienzan a llegar la clásica pregunta: ¿qué haces este año para tu cumple? Y por supuesto que me encanta recibir a mis amigos, celebrar con ellos y mi familia.

Debo confesar que siempre me gustó cumplir un 1 de mayo, con todo lo que implica en tema chistes y bromas, "Eh, molestaste a un montón de gente cuando naciste", "hiciste laburar a la partera un feriado", por ejemplo. Pero todo está más que bien. Sin embargo, jamás sospeché ni pensé, ni imaginé que podía haber una historia muy particular detrás de ese 1 de mayo de 1968.

Mis 24 años, en 1992
Foto: VB.

Ustedes saben que la vida me enseñó a madurar muy temprano, a mis 15 años quedé huérfano de papá y mamá y, un año después, alguien me confiesa que soy hijo del corazón de Leonor y de Juan Antonio, y no biológico, que fui adoptado por ellos cuando era un bebé de apenas seis días de vida. Imagínate que fue un cimbronazo en mi vida pero,a pesar de eso, no me sentí engañado ni mucho menos. Es más, aun sigo pensando que no se animaron a contármelo por temor a que salga corriendo en busca de un origen. 

Fui adoptado por Leonor y Juan Antonio. Foto: VB.

Con el correr de los años, en realidad de muchos años, pude ir atando cabos sueltos, algunos me faltan descubrir. Por ejemplo, el más importante, como es saber quién fue mi mamá biológica que me tuvo en su panza a sus 15 años y fue valiente de seguir adelante con ese embarazo adolescente.

Y así empezó esa historia del 1 de Mayo, cuando llego de bebé a la familia Balseiro, mi vieja llama al médico de cabecera de la familia, para que revise si era sanito, (aun no estaría chequeado, como decimos los que trabajamos en periodismo, jajaja). Cuando llegó el momento de tener un DNI, le pidieron a mi vieja mi nombre y, orgullosa, dijo: se va a llamar Víctor Gabriel, como su abuelo. "Muy bien", le contestaron. "¿Fecha de nacimiento?", consultaron. "Anótelo el 1 de Mayo Le aseguro que nadie se va a olvidar de su cumpleaños", dijo.

Mis amigos son mis seres queridos. Foto: VB.

Hoy cumplo 55 años y les puedo asegurar que, desde tengo uso de razón, esa ley se cumple con creces. Es por eso que considero que cumplo años el 1 de mayo por orden de mi vieja. Y aun me sigo preguntando... 

Mis mejores amigos son de Boca. Foto: VB.

¿De qué planeta viniste? Abrazo para cada uno.

* Víctor Balseiro. Orgullosamente adoptado [email protected]