Quién fue Anne Perry, la niña asesina que cambió su nombre y se convirtió en best-seller
La escritora británica Anne Perry, nacida bajo el nombre de Juliet Hulme, murió este miércoles a sus 84 años con un legado literario intachable y la sombra de haber asesinado de manera brutal a la madre de su mejor amiga cuando eran adolescentes.
La noticia de su muerte, que ocurrió en Los Ángeles, donde se había afincado, la dio a conocer su editor francés sin informar la causa ni mayores precisiones.
La creadora de los personajes, William Monk o Thomas Pitt, emblemas de la novela negra, vendió 22 millones de ejemplares de sus novelas que estuvieron en su mayoría ambientadas en la sociedad victoriana del Siglo XIX, quizás una vía de escape para escapar de su pasado tormentoso.
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La traición más silenciosa: no tener palabra con uno mismo
A sus 15 años, cuando vivía en Nueva Zelanda, se enteró de que su amiga Pauline Parker se iba a mudar al exterior con su familia, algo que no podían admitir y las llevó a idear un plan macabro contra su madre, Honora Mary Parker, quien había tomado la decisión y se oponía a rever su decisión.
Por eso decidieron tenderle una emboscada y atacarla a ladrillazos hasta darle muerte para evitar que las separaran. La autopsia confirmó más de veinte golpes.
El caso de las niñas asesinas ocurrido en 1954 recorrió el mundo y llevó a su reclusión en un internado de menores, en paralelo se habló de una relación sentimental que las unía, que luego fue desmentida por las protagonistas -aunque sí reconocieron tener una relación obsesiva- que recuperaron su libertad a los 5 años.
La bisagra en la vida de Juliet fue tal que decidió cambiarse su nombre para recomponer su vida. Desde ese entonces se hizo llamar Anne Perry, el nombre que pasaría a la historia por la publicación de novelas como Los incendios de Highgate Rise, Un mar oscuro o Los crímenes de Cater Street y una producción literaria que comenzó en 1979 y no se detuvo.
Al igual que los escritores del Boom Latinoamericano, la Agencia literaria Carmen Balcells, con sede en Barcelona, se encargó de la difusión de sus libros en habla hispana, siendo una de las autoras de renombre que integran su catálogo.
El éxito parecía que había sepultado su historia criminal, pero en la década del noventa todos salió a la luz y terminó motivando una película que filmó Peter Jackson, llamada Criaturas celestiales, donde Kate Winslet personificó a la autora.
"Todo lo que había logrado como miembro honesto de la sociedad estaba amenazado. ¿Por qué no puedo ser juzgada por lo que soy ahora en lugar de por lo que era entonces?", cuestionó Perry al meido británico The Guardian en 2003.
Con casi un centenar de libros publicados, nadie olvidará sus personajes, las tramas policiales ni su pasado oscuro.