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Francisco, el papa del pontificado itinerante

Victoria Morales Gorleri supo trabajar codo a codo con Jorge Bergoglio desde la Vicaría de Educación en la Ciudad de Buenos Aires, y en MDZ, la diputada nacional se une a las celebraciones por los 10 años del pontificado del Santo Padre Francisco.
Foto: Enrique Cangas
Foto: Enrique Cangas

Con su "pontificado itinerante", Francisco lleva ya diez años recorriendo el mundo para pedir "tierra, techo y trabajo" y recordar a toda la humanidad que "Nadie se salva solo". ¡Diez años del anochecer romano del 13 de marzo de 2013, la noche en la que el cónclave vaticano dio la sorpresa eligiendo al primer Papa latinoamericano de la historia!. Imposible que los argentinos olvidemos la emoción que nos produjo la designación de Jorge Mario Bergoglio como Papa, quien daba sus primeros pasos en "las sandalias del pescador" y se asomaba a la plaza San Pedro y a un mundo que ignoraba todo sobre él pero que transformaría profundamente.

El Santo Padre y Victoria.

El pontificado de Francisco deja huella y el pueblo la agradece. Lo logra a partir de su ministerio singular, en su llamada a la santidad para cualquiera, en su dimensión humana sin estridencia, en su conmoción por el más pobre y olvidado. Francisco es un hombre de Dios y busca hacer la voluntad de Dios en el mundo y para ello ha sabido conducirnos por caminos de humildad, desafiando a líderes mundiales, políticos, empresarios e incluso a la propia Curia Romana, tantas veces proclives a una "rosca" alejada de Dios.

No dudó en enfrentarse a los líderes más poderosos del mundo, en reclamar el fin de los muros que separan sociedades, en denunciar la atrocidad de las guerras que, en partes, nos hacen padecer una tercera guerra mundial, y ha procurado gestos inéditos basados en el abrazo de la periferia a la que nos invita cotidianamente porque siempre nos interpela volver al evangelio. En nuestro país y en el mundo vemos cómo la naturaleza y la propia humanidad crujen con incendios, guerras, narcotráfico, inseguridad, entre otras tragedias.

 Junto a José María del Corral fundaron la Escuela de Vecinos

Bergoglio siempre fue un hombre de discernimiento, capaz de leer con audacia los procesos de la historia, fue así que con su mirada humana y ecológica eligió el nombre del pobre de Asís, nombrándose a sí mismo Francisco interpeló e interpela al mundo industrialista no sólo en su destrucción ambiental sino en su sistema que excluye al hombre, lo esclaviza y lo aleja de su propia
humanidad. Francisco busca hacer la voluntad de Dios y resaltar dos cuestiones proféticas que quedan manifestadas en sus dos documentos más importantes: la laudato si, en torno a la ecología, el cuidado de la casa común y la frateli tutti, en torno a la fraternidad y la amistad social.

Francisco bendijo su embarazo

Ha procurado Bergoglio impregnar de ideas que destierren la soberbia de la autorreferencialidad permanente, tan afecta en nuestras latitudes, y nos ha invitado a mirar al que camina por la vereda que no alumbra el sol. "Son tiempos de crear puentes", y quién mejor que él para crearlos que es un hombre de encuentro, su teología es una teología del encuentro. Ojalá más pronto que tarde en nuestra tierra podamos leerlo y escucharlo a él y no a los que se arrogan ser traductores de sus gestos. Muchos lo extrañamos en Argentina.

Francisco y Victoria junto a su esposo, Juan Manuel López Amalfara

Lo vemos envejecer a la distancia pero también vivimos el orgullo y la emoción de saberlo nuestro. Francisco, Bergoglio, Padre Jorge: Gracias.

* Victoria Morales Gorleri, diputada de la Nación