Caso Báez Sosa: declaran peritos en video en el juicio del asesinato más registrado
La novena jornada del juicio oral y público por el asesinato de Fernando Báez Sosa que se desarrolla en los Tribunales de Dolores seguirá hoy la línea de testimonios técnicos que caracterizaron a la segunda semana del proceso.
Luego de que este miércoles una serie de pruebas y análisis aportada por peritos y médicos confirmaran la existencia de ADN y sangre en las prendas de varios de los acusados y en el dedo meñique de la víctima.
Hoy el foco estará puesto en las declaraciones de cuatro peritos de video. El crimen de Fernando Báez Sosa tiene la particularidad de haber sido grabado por decenas de cámaras desde el inicio del conflicto dentro del boliche Le Brique de Villa Gesell hasta el día posterior, cuando los acusados intentaron continuar con su vida comiendo una hamburguesa como si nada hubiese sucedido en un local de comidas rápidas de ese balneario bonaerense.
Será una jornada larga, pese a que serán solo cuatro los testigos que pasarán frente a los jueces María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lázzari. Pero la especificidad técnica de esos aportes permitirá a los miembros del tribunal establecer el grado de responsabilidad que tuvo cada uno de los ocho acusados en el asesinato del joven estudiante de derecho.
Como sucede desde el primer día, los imputados presenciarán la audiencia y escucharán los testimonios de los peritos Yanina Cuenca, Agostina Matticoli, Ricardo Gabriel Pisoli y Andrés Nicolás Bruzzese.
La jornada de este miércoles fue una de las más breves hasta el momento. Solo declararon seis testigos y los testimonios fueron de carácter técnico, pero aportaron información clave para la causa: cuatro imputados tenían ADN de la víctima en sus prendas y uno de ellos, Blas Cinalli, en el dedo meñique izquierdo.
Los rastros genéticos de Fernando también aparecieron en el cordón de la vereda de la avenida donde ocurrió la pelea y en el asfalto.
César Guida, el perito que intervino en los análisis de ADN realizados en el marco de la instrucción, precisó al declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores que una camisa de Matías Benicelli y las dos zapatillas pertenecientes a Máximo Thomsen, ambos acusados del crimen, tenían manchas de sangre que se corresponden al perfil de Báez Sosa.
Según la querella, las prendas que tenían ADN de la víctima son una camisa, un jean y una zapatilla de Matías Benicelli; un pantalón de Luciano Pertossi; un jean de Ciro Pertossi; y las zapatillas de Máximo Thomsen. Hasta el momento solo se había tomado conocimiento de que había presencia de rastros de sangre solo en una zapatilla del último acusado nombrado.