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La curiosa iniciativa de una empresa que puede volverse tendencia en el mercado laboral

Una empresa porteña aplicó una nueva política que podría volverse tendencia a la hora de buscar un nuevo empleo.

Siempre son llamativas las intervenciones públicas de Sergio Berni, ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires. Llega con su imagen ruda y su tono militar a las marchas que cortan las autopistas y se impone ante los manifestantes pero, también, a veces sorprende con la compañía de su perra Bonna.

Esta idea de ir a trabajar con el perro o mascota se ha convertido en una tendencia en Argentina. Un ejemplo de esto es una empresa de desarrollo de software que se ubica en Villa Crespo.

Ahí, los empleados tienen la posibilidad de ir a trabajar con compañía canina los jueves. Así, andan entre computadoras y escritorios las mascotas de Sofía y Leandro, Apolo y Luke, respectivamente.

La historia de Apolo y Sofía comienza cuando ella lo encontró en redes sociales y habló con una proteccionista de animales. Apolo había sido abandonado en una obra en construcción de Ramos Mejía.

Mas allá de que en la cuarentena pasaban todo el día juntos porque ella trabajaba desde su casa, al levantarse las restricciones comenzaron las dudas sobre qué hacer con el perro; que siendo cachorro, no podía quedarse solo tantas horas en su casa.

Ante esta problemática, Sofía planteó el tema en su trabajo y la empresa habilitó que los empleados asistieran en compañía de su mascota.

“La gente que viene a las entrevistas de trabajo se sorprende cuando les preguntamos si tienen mascotas, porque no es usual. Pero a nosotros nos interesa, porque les damos la posibilidad de que vengan con los animales y, además de los elementos de trabajo que le entregamos a los nuevos empleados, les hacemos un presente a sus mascotas”, explicó Sofía en diálogo con TN.

Leandro, que lleva a Luke a su trabajo, explicó: “Las mascotas son una gran compañía en la casa y en el trabajo también. A veces uno está muy concentrado, y vienen con una pelota para jugar. Está bueno ese recreo personal con la mascota para descontracturar un poco”.

Igualmente, la oficina mantiene ciertas reglas con respecto a las mascotas en ella: los dueños se encargan de sus perros. Ellos deben encargarse de la comida, los juguetes y el almohadón para dormir. Luego, la empresa permite que los saquen a pasear y destinan un lugar para que los animales descansen y jueguen.

Por el momento, la experiencia con estos dos perros fue buena y no desestiman la posibilidad de que otros empleados comiencen a hacer lo mismo. Así, entre clicks de mouse y teclados de computadoras, videollamadas y demás, se alzan un par de ladridos que enmarcan lo que puede volverse una nueva tendencia en Argentina.