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Un cordobés recibe refugiados de Ucrania en su casa de Polonia

George Baber vive desde hace 20 años en Polonia, país que recibe la mayor cantidad de personas refugiadas que huyen de la guerra en Ucrania. Cómo nació este gesto solidario que no es sólo suyo, sino de todo el pueblo polaco: "Acá no hay campo de refugiados, sino que están en casas de familias".

George Baber nació en Alemania, pero se crió en la capital cordobesa y vive en Polonia desde hace 20 años. Habló con Canal 12 de Córdoba y contó que su casa funciona actualmente como un refugio para gente de Ucrania que huye de la guerra. A pesar de su generosidad conmovedora, este hombre no se atribuye ningún mérito: “No es que 'yo' estoy ayudando, es todo Polonia”.

Cuenta que días antes de que comenzara la invasión rusa, en su actual país había un clima de mucha depresión, miedo y tristeza. “El día que empezó todo, la reacción de los polacos fue increíble”, afirma George, quien asegura que “el gen de la historia polaca encendió una alarma”. En la memoria de este pueblo hay muchas heridas, sobre todo de la Segunda Guerra Mundial. Es por eso que Baber dice: “Acá hay muchas familias judías. Vivo a 30 km de Auschwitz. Están haciendo lo que hubieran esperado que hagan por Polonia”.

Hasta el momento, aproximadamente un millón de personas ha escapado de Ucrania y se espera que lo hagan alrededor de cuatro millones. George relata que “Alemania puso a disposición trenes para llevar familias a Berlín. Muchos buses vienen de Finlandia, Suecia”, sin embargo, “los ucranianos se quieren quedar acá por la esperanza de volver rápido”.

Un millón de personas ha escapado de Ucrania

Una pareja amiga del cordobés publicó en sus redes que necesitaban un lugar para alojar a tres personas que llegaban del país en guerra, preguntando si alguien tenía un lugar. “Iban a pagar, pero necesitaban ya porque vinieron con lo puesto. Tanta gente ofreció su casa que salió la posibilidad de hacer algo más grande”, expresa George acerca del momento en que las familias empezaron a alojar gente refugiada de Ucrania. Él dice que es un modo de “sumarse a lo que está pasando. Cualquier persona que tiene dos dedos de frente y corazón haría lo mismo que yo”.

George dice que en Polonia hay problemas con el Gobierno, con una sociedad dividida e incrédula de la clase política. A medida que el país comenzó a ser noticia por el recibimiento genuino que están haciendo, las autoridades quisieron aprovecharse de la situación, por lo cual todo está organizado por el pueblo a través de las redes sociales: “Acá no hay campos de refugiados, están en casas de familias”, cuenta el cordobés.

Personas refugiadas en la frontera de Ucrania

Entre las personas que llegan a Polonia, hay muchas niñas y niños solos, sin sus padres ni sus madres. “El primer día llegaron muchos de orfanatos en Ucrania, en Kiev, que no tenían familia”, explica George y agrega que “están llegando de a 50 o 70, con una o dos personas encargadas. Son hijos de personas que se quedaron ayudando. No todos están peleando, pero hay que cocinar, curar, rescatar gente de los escombros”.

George no se atribuye ningún mérito y, probablemente, el resto de las familias que están abriendo sus casas para recibir a quienes escapan de la guerra. Sin embargo, no demos pasar por alto la bondad, la compasión y la generosidad del pueblo polaco que está al servicio de tantas personas refugiadas.