ver más

Cocaína adulterada: la dura denuncia de los psiquiatras

La Asociación de Psiquiatras Argentinos que preside el mendocino Manuel Vilapriño lanzó un comunicado para advertir que la tragedia de la cocaína adulterada pone en evidencia la falta de recursos e interés genuino en la problemática del consumo.

"Como suele suceder en nuestro país, las noticias enormemente dolorosas desencadenan una súbita pero también fugaz toma de conciencia y de tratamiento en los medios de comunicación", comienza diciendo el comunicado que lanzaron desde la Asociación de Psiquiatras Argentinos a partir de la repercusión mediática y social que tuvo la tragedia de la cocaína adulterada que acabó con la vida de, por lo menos, 24 personas. En el comunicado los especialistas intentan clarificar algunos de los puntos de los que se habló durante estos días. 

Reconocen, en primer lugar, la magnitud del hecho que "nos enluta a toda la sociedad". Luego señalan que esta tragedia es parte de una aun mayor. "La realidad demuestra que el consumo de sustancias con potencial adictivo ha aumentado drásticamente en nuestro país (no solo en Buenos Aires) en las últimas décadas y más aún durante la pandemia", sentencias con preocupación y agregan: "Existe consenso en la bibliografía de la especialidad sobre que tales consumos pueden hacer daño a cualquier edad y que en su multicausalidad participan factores psicológicos, familiares, socio económicos, culturales y biológicos".

Apuntan con claridad que "la cocaína es una droga perjudicial para el sistema nervioso central, su funcionamiento psíquico e interpersonal" y explicitan que hablan desde el lugar de profesionales que "ponen el cuerpo día a día en sus lugares de trabajo para brindar tratamientos interdisciplinarios a las personas con padecimientos y trastornos mentales desde una perspectiva de derechos y con basamento en la evidencia científica".

Los psiquiatras expresan que la tragedia de la cocaína adulterada deja en evidencia "que las problemáticas vinculadas al consumo sin dudas asientan sobre un entramado en extremo complejo" y que urge la asignación de recursos económicos "para el abordaje de los consumos problemáticos en todos los niveles de intervención: desde la prevención y tratamiento en su propia comunidad; desde los pueblos, parajes rurales, las barriadas -en donde particularmente la pobreza y la desigualdad social marcan su impronta determinante- hasta los tratamientos más especializados de acuerdo a la gravedad de cada situación y momento particular".

En su carta, los profesionales hacen referencia a la tan cuestionada como defendida Ley de Salud Mental, aunque no para criticar o defender sus artículos sino para marcar que jamás se ejecutó el presupuesto que esta demanda. "Debe resaltarse aquí que desde la sanción y promulgación de la Ley 26657 hace 11 años no se ha asignado a Salud Mental la partida presupuestaria prevista por esta norma".

Lo que proponen desde la Asociación de Psiquiatras Argentinos es "una mirada sanitarista desde una perspectiva de derechos, integrativa, sin demonización de ninguna disciplina ni corriente teórica, sin clichés maniqueos, en favor de la Salud Pública que vale recordar abarca más que al consultorio o al hospital estatal. Hoy nuevamente debemos afirmar que no hay Salud Pública sin Salud Mental. Para ello es necesario mayor presupuesto, miradas desprejuiciadas y humildad", concluyen en su comunicado.