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Los Reyes, tres generaciones unidas por la sangre y la pasión futbolera

Las vivencias compartidas en la canchita de "La Olla" en el barrio La Favorita, dejan entrever la importancia del fútbol como herramienta de inclusión e integración social. "Lo que más me gusta es ver a los jóvenes disfrutar y compartir haciendo algo saludable", expresa Claudia Reyes (34).
La pelota de fútbol es el lazo que une a familias y grupos de amigos. Los Reyes, son un ejemplo de ello. Foto: Imagen ilustrativa
La pelota de fútbol es el lazo que une a familias y grupos de amigos. Los Reyes, son un ejemplo de ello. Foto: Imagen ilustrativa

Claudia Reyes (34) no olvida el momento en que, viviendo de niña en el barrio Olivares de Ciudad, una amiga suya la invitó a jugar un rato a la pelota en la canchita del barrio La Favorita, a la que todos conocen, como "La olla". Tenía 14 años. "Empecé a jugar allí, aprendí y desde entonces, nunca más puede dejar de jugar al fútbol, es un deporte que me apasiona", cuenta la mujer, que desde hace años integra el equipo de la categoría femenina que representa al club de la zona. Allí, en el sector del barrio que semanas atrás comenzó a ser refuncionalizado en el marco de un proyecto social barrial para promover el deporte y la inclusión en la zona, Claudia atesora mil anécdotas para contar. Todas, vividas con los pies en la tierra y la pelota de fútbol como excusa innegable de su pasión. Y es que la canchita de La Favorita es, para cientos de familias, el momento del encuentro en comunidad, es la hora de los desafíos, de probarse e ir por más, siempre de la mano del deporte, la salud y el bienestar.

Hoy, más que nunca, la prueba de ese amor por el deporte y la idiosincrasia que une a miles de argentinos en esta final del Mundial de Fútbol (que se juega en Qatar este domingo desde las 12 horas en Argentina), es la energía que los Reyes palpitan a horas de la gran cita. Cuenta Claudia, que su papá, César (56) juega al fútbol en la misma cancha desde que era un niño. Ella, ni bien halló en este espacio un sitio en el cual desarrollar su habilidad por el deporte, decidió mudarse al barrio hace ya más de 15 años. "Cuando mi hermana vio lo lindo que es practicar fútbol, quiso sumarse al equipo, así que las dos estamos jugando desde hace ya muchos años", cuenta la mujer y destaca que sus hijos, Lautaro (11) y Joselyn (17), también juegan en el club que a su papá y luego a ella y a su hermana Silvana, los vio crecer.

Una anécdota movilizada por el amor, vive latente en el corazón y la mente de Claudia. Cuenta que un día, siendo aún una niña, recibió un golpe en la cara en medio de un partido. "Fui llorando a abrazar a mi papá; el estaba ahí y me solo me abrazó. Nunca más me olvido de eso", expresa Claudia. 

Claudia Reyes junto a su equipo de fútbol femenino en el cancha del barrio La Favorita. 

Una pasión que abre ventanas a la esperanza

Las tres generaciones unidas, suelen compartir sus deseos, gustos y anhelos en las charlas, alrededor de la mesa y también en la cancha, al momento de dejar lo mejor para que su equipo salga ganador. "Hemos ganado varios torneos barriales, pero lo que más me gusta de ese momento de entrenar es la posibilidad de compartir, de ver a las familias que vienen a la canchita a pasar un buen momento, de manera sana y pensando en mejorar su calidad de vida", confiesa Claudia. La hora elegida para entrenar, por lo general, es cuando el sol comienza a bajar. Es el momento de correr alrededor de la cancha y afinar pases, programar jugadas y patear al arco. "Vengo dos veces por semana; es mi momento de dejar todos los problemas de lado y pensar en disfrutar de esta posibilidad de jugar al fútbol", valora Claudia y destaca el vínculo de amistad que gracias al deporte han construido los chicos más jóvenes que cada tarde dan vida a la "canchita" del barrio.

El papá de Claudia, César, integra uno de los equipos con más de 50 años. 

Al igual que su hermana y su papá, ella es amante de River, mientras que sus hijos son de Boca. Entre risas, Claudia cuenta que más de una vez, en la mesa familiar surgen desopilantes charlas y comentarios que pueden extenderse por largos momentos. El tema central, claro, es el fútbol, las principales figuras y las situaciones que se producen en torno de los cambios que se van dando en las ligas mayores. Lo cierto es que más allá de cualquier disidencia, hoy todos tiran de la misma cuerda: aman a todos los integrantes de la selección argentina, admiran la figura de Messi y desean con fervor que Argentina gane su tercera Copa Mundial.

Para el momento del partido, Claudia ya tiene pensado el convite con el que la familia compartirá esos minutos. "Vamos a ser más de quince seguro; nos vamos a juntar todos en mi casa a comer pollo al horno", dice con alegría la mujer, que ya tiene ganas de salir a festejar junto a su esposo e hijos, el logro por el cual los argentinos hoy viven con ansiedad e ilusión.