Dimensionar las angustias

Dimensionar las angustias

La vida es un maravilloso regalo, con vaivenes y caminos que en muchas ocasiones la transforman en una aventura, ya que el presente puede sorprendernos a cada paso mientras que el futuro esta agazapado esperando que pasemos cerca.

Felipe Manuel Yofre

Hay muchas situaciones que no podremos controlar y que nos generaran alegrías o tristezas. También porque no, incluso angustias. No te voy a hablar ahora de lo que pueda o no pueda suceder, sino de nuestra actitud frente a lo que sucede. La palabra justa es “dimensionar”. Hasta donde nosotros a algún hecho o alguna situación le damos peso, envergadura, consistencia para que ocupe o no un lugar en el concierto de nuestra vida. Hace unos años fui a ver un partido de fútbol con un hijo nuestro a un estadio de fútbol.

En el asiento contiguo, un señor adulto, casi sin sentarse en todo el partido gritó, vociferó, insultó, se tomó la cabeza y casi lloró por la derrota de su equipo, que también era el nuestro. Nuestro hijo pensó que había pasado algo grave, para un niño que un adulto muestre semejante angustia significa que algo malo sucede. A la salida intenté explicar al niño lo que ahora con ustedes el teclado balbucea, no volví por muchos años, hasta que crecieron.

Hace un tiempo hablábamos de cómo es necesario darle un sentido a los festejos. Ocurre algo parecido con las tristezas. Pero además de acuerdo a como “dimensionemos” el valor de lo acontecido podremos manejar en mucho nuestras ansiedades.

Las dificultades de la vida sin duda tienen un costado pedagógico, nos enseñan, forjan nuestra voluntad y nuestro carácter. Hay problemas que vendrán, pero otros solo en orden a la dimensión que le demos. Claro que queremos que a nuestra selección le vaya bien. ¿Pero no hay problemas más graves? El gran Jorge Luis Borges decía que el 95 por ciento de los problemas que había tenido habían estado en su mente.

Para nosotros, los padres, es una excelente oportunidad para compartir momentos en familia. Intensamente y con pasión. Pero también para transmitir a nuestros hijos la importancia de “dimensionar” lo que pasa y lo que dejo que “me pase”.

* Felipe Manuel Yofre es abogado y escribano. Padre de 8 hijos.

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