El secreto para salvar a miles de hectáreas de cultivos tras el shock del granizo y la helada
Fueron entre seis y ocho horas continuas de temperaturas que llegaron a los cuatro grados bajo cero, justo en la época en que las plantas presentaban los primeros brotes de la temporada; con tallos tiernos y yemas listas para dar los racimos de uva dulce y fresca que se cosecharía entre febrero y marzo. Así, cuando ya el convite comenzaba a prepararse para una Vendimia 2023 algo más auspiciosa que la de este año, la helada arrasó con un impacto en el campo con un impacto no visto en Mendoza desde 1992. No tanto por la magnitud de la gélida noche del 31 de octubre al 1 de noviembre que implicó pérdidas que se contabilizan en millones para el sector productivo, sino más bien por la vulnerabilidad de los cultivos, es que sobre todo los pequeños y medianos productores de vid lamentaron, con sus hileras quemadas por el "shock" de frío, pérdidas cuantiosas que en algunos casos superaron el 90% de la producción.
El granizo del viernes pasado -que afectó principalmente el Este, el Sur y el Valle de Uco- terminó para muchos, por ser el remate de un noviembre en el que el sector agropecuario aún aguarda más precisiones sobre el cómo los anuncios del ministro de economía Sergio Massa se bajarán a lo cotidiano de las fincas para paliar la grave situación económica ocasionada por las heladas tardías. Al igual que en Mendoza, San Juan, Río Negro, Neuquén, Catamarca y Tucumán, entre otras provincias, los pequeños y medianos productores aún aguardan un atisbo de esperanza para no llegar a la época de cosecha con las manos vacías.
Y mientras aún se esperan los datos finales sobre los daños producidos por el fenómeno (hasta hoy se habla de más de 40 mil hectáreas con pérdidas de más de 80% en la provincia), ya hay voces que dan cuenta que, al menos por parte de la naturaleza, no estaría todo perdido. Incluso, los especialistas aclaran que en el caso de que no se repita una nueva mala jugada del clima y que aún la vid logre retomar algo de vigor para reflotar al menos en parte, la producción que da vida a la industria del vino podría recuperarse al menos en parte durante los meses venideros.
Una ventana a la esperanza
Francisco González Antivilo es ingeniero agrónomo, doctor en Biología e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Es uno de los expertos que deja entrever en sus explicaciones una buena noticia que da al menos, un atisbo de esperanza para quienes aseguran haber perdido todo un año de inversión, esfuerzo y trabajo. Destaca, en primer lugar, que depende del ciclo de crecimiento en que la planta fue afectada y el tipo de daño, es cómo será su evolución en un futuro. Lo cierto es que en el caso concreto de la vid, la planta cuenta con tres yemas.
La primera que brota es la considerada principal, es decir, la que dará los primeros racimos que son los que están formados por las uvas de mejor calidad. En este caso, explica González Antivilo, en que esas yemas se quemaron como consecuencia de la helada tardía, la vid cuenta con una segunda yema; es decir, una "reserva", que si bien no tiene tanta fuerza como la primaria y de hecho, da lugar a menos cantidad de racimos, es una opción que podría salvar al menos una parte de la producción en camino a la época de la cosecha. "Es muy bueno que brote esa yema secundaria. Además es muy probable que la planta dé follaje para poder seguir con su ciclo fisiológico", explica el especialista.
El 31 de marzo, sobre el din de la cosecha, se produjo una helada en Mendoza que afectó a gran parte del campo, justo en el momento en que los cultivos acumulan reservas para fortalecerse. Esa situación generó el primer indicio de debilitamiento en las hileras. Ahora cuando el ciclo de brotación estaba en su etapa inicial, el halo de aire helado hizo estragos en las plantaciones, sobre todo aquellas que no contaban con la suficiente humedad en la tierra como para frenar el impacto de la helada. González Antivilo explica que es por este motivo que la planta tendrá un crecimiento de hojas notorio para equilibrar su crecimiento vegetativo.
"Esto puede generar desbalances en la planta por lo que hay que atender a todas las condiciones en las que se la cuida. En este sentido, las cantidades de agua a administrar como así también los mecanismos de fertilización a utilizar, marcarán la diferencia en relación a los cuidados que la planta necesitará", explica el ingeniero agrónomo. Así, a mayor follaje, por razones fisiológicas, será menor será la cantidad de racimos que dará la planta. Por eso, el desafío hacia adelante, será -aclara González Antivilo- lograr que el ciclo de la planta se vuelva a equilibrar.
Perderlo casi todo en unas horas
"Con la helada tardía perdimos el 70% de la producción. Y después del granizo, lo poco que quedaba se perdió. Llegamos al 95% de afectación", comenta Lucas Niven, uno de los propietarios de la finca y bodega que por generaciones ha mantenido la tradición de entregar vinos de calidad como producto de las bondades que brinda el suelo mendocino. Niven es de la generación que "nació en la finca". Asegura que a lo largo de décadas, la empresa familiar ha sabido sobrellevar las distintas épocas con más o menos desafíos tanto desde el punto de vista económico como a los atinentes a los factores del clima. Sin embargo, aclara, desde 2005 no vivenciaban una pérdida como la actual. 
"El año pasado perdimos el 40% de la producción, pero este año vamos a poder sacar muy poca uva", destaca Niven y aclara que toda el apoyo que se pueda lograr para paliar esa situación será debidamente evaluado y solicitado. En este caso puntual, la familia cuenta con dos fincas; una de 30 hectáreas en Junín (donde funciona la bodega) y otra de nueve hectáreas, dedicada íntegramente a la producción de uva.
En el caso de Raúl Lescure, productor de la zona de Alto Verde, en San Martín, la situación es aún más compleja. Asegura que como consecuencia de la helada tardía y el granizo, en una de las fincas de su propiedad (una de diez hectáreas y otra de cinco), las pérdidas fueron del 100%.
"Estamos desesperados; ya casi no tenemos opciones. Ha sido un año por demás complejo y los anuncios del Gobierno por ahora suenan a burla para los productores chicos. Si al menos nos hubiesen largado el agua a tiempo, esta grave afectación no hubiese ocurrido", dice entre sus quejas el hombre que asegura no haber visto semejante destrozos cuando acudió regar las hileras que tanto había cuidado.
Lo peor, asegura, es que con ese nivel de daño y la escasa rentabilidad que generará la tierra, por ahora no podrá contratar a personal para mantener las fincas. "Acá en la zona hay un nivel de desocupación desesperante, pasa la gente pidiendo hacer changas, pero no puedo darles trabajo por ahora", lamenta Lescure y asegura que cuando la piedra terminó por destruir lo poco que había quedado, él estaba presente en la finca "y nunca vi pasar a un avión del Sistema de la Lucha Antigranizo". A su finca, aclara, el agua llegará recién a fines de noviembre de acuerdo al cronograma del turno de riego. "Yo nací con la vitivinicultura pero si todo sigue así voy a tener que dedicarme a otra cosa porque acá la realidad es que estamos solos", destaca Lescure. 
Tormentas hacia el jueves
El meteorólogo Fernando Jara es quien aporta que desde el año 1992, exactamente un 2 de noviembre, una helada tardía afectó a gran parte de los cultivos de Mendoza. "Desde ese año que no se veía una helada tardía con tanto impacto", explica Jara y detalla que para hoy se esperan condiciones de viento en circulación "con cielo mayormente despejado, con estabilidad atmosférica y buen balance de radiación solar, con temperatura en ascenso con una mínima de 5 grados centígrados y una máxima de 32 grados centígrados". En tanto que el miércoles se espera un aumento de la temperatura, con una máxima de 35 grados centígrados y una mínima de 18 grados centígrados, con cielo despejado.
Para el jueves se espera que vuelva la inestabilidad y temperaturas similares a las del miércoles. Hay posibilidades de tormentas aisladas en el sureste de la provincia, San Rafael, Alvear y Valle de Uco. En tanto que el viernes la temperatura podría descender levemente con una máxima de 32 grados centígrados y una mínima de 18. "Ingresará una masa de aires inestable. Podría haber tormentas aisladas en el oasis centro y el oasis sur", destaca Jara y aclara que esas tormentas podrían venir acompañadas de granizo.
Previsiones para todo el país
Según las perspectivas del informe agrometeorológico semanal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), este martes, sobre el centro y norte del país habría nubosidad en disminución y vientos débiles del sector sudoeste con descenso de las temperaturas mínimas y ascenso de las máximas. Se prevé además, algunas lluvias y lloviznas sobre Tierra del Fuego.
Para los días miércoles y jueves, sobre la mayor parte del centro y norte del país el pronóstico indica buena insolación, vientos débiles a moderados del sector noreste y paulatino ascenso de las temperaturas. El jueves, en Cuyo y la región Pampeana, se espera aumento de la nubosidad y tiempo inestable con probabilidad de algunas lluvias y chaparrones aislados. En tanto que el miércoles en la Patagonia, el tiempo se "presentaría tiempo soleado con vientos del sector noroeste. Y para el jueves se prevé aumento de la nubosidad, vientos del sector oeste y probabilidad de lluvias y lloviznas sobre el sudoeste de la región".
De acuerdo al informe del organismo, para los próximos seis días se esperan lluvias y tormentas de variada intensidad sobre el norte y centro del país y Patagonia (norte). Hay probabilidad de lluvias y lloviznas sobre la región patagónica (centro y sur). "Por lo tanto, se registrarían precipitaciones superiores a las normales para la época sobre áreas de Cuyo (centro), reg. Pampeana (centro, oeste y este), NOA (sudoeste), NEA y Patagonia (centro-norte y centro). Mientras que en el resto del territorio las precipitaciones se presentarían por debajo de lo normal", se detalla.
Al día de la fecha, el pronóstico indica lluvias y tormentas de variada intensidad sobre el norte del país, Cuyo y región Pampeana (sur). Asimismo, se prevén lluvias y lloviznas sobre Santa Cruz (oeste) y Tierra del Fuego. De este manera, se registrarían precipitaciones sobre lo normal para la época sólo en Cuyo (oeste), NOA (sur) y Patagonia (sudoeste y sur). En cambio, en el resto del territorio las anomalías se presentarían por debajo de lo normal.

