Madurez: buen juicio o prudencia y sensatez
El buen juicio: capacidad de poder juzgar adecuadamente. Ser prudente: actuar o hablar, de forma justa y adecuada, con sensatez evitando posibles daños, hacia los demás.
Pasos:
- Conocerse a uno mismo: saber cuáles son mis recursos y ponerlos en práctica, mis defectos para corregirlos.
- Autocrítica: cuestionarnos nuestras acciones, nuestros pensamientos, y tomar decisiones, aprender de nuestra historia personal, de nuestras experiencias.
- Autoestima: Amarse a uno mismo, quererse y perdonarse, valorarse y ser positivo.
- Aceptación: “Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma” decía Jung, asumir que no podemos controlar todo, trabajar desde nosotros para mejorarnos y así poder mejorar a otros.
- Ser responsables: ser conscientes plenos de las consecuencias de todos nuestros actos.
- Tener un proyecto de vida: los proyectos de vida están ligados a nuestra vocación (sentir el llamado), a nuestro sentido de la vida, fijarse objetivos (a cortos, mediano y largo plazo), planificar, y tener motivación.
- Realidad: verla y aceptarla, con situaciones agradables o desagradables, sin intentar cambiar o combatir aquello que no podemos controlar.
- Paciencia: “Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.” Benjamín Franklin.
- Esperar a que lleguen las oportunidades y saber aprovecharlas. Ser paciente es observar la vida, y aprender de ella.
- Empatía: entender las motivaciones que llevan a otras personas a pensar de otra manera, por su historia o sus aprendizajes. Todos tenemos nuestra historia
- Solidaridad: servir a otros, ayudar a los más necesitados.
- Brindar apoyo sin necesidad de recibir algo a cambio. “De la conducta de cada uno depende el destino de todos”, Alberto Magno.
- Sentido del humor: "El humor tiene la capacidad de devolverte la certeza de que la vida vale la pena. Y uno se salva, a veces, por el chiste, por el mágico sonido de la risa, que puede no ser tu risa; por la escondida capacidad de tomarte el pelo, de verte desde afuera y reírte de vos mismo". Eduardo Galeano.
- Asertividad: expresar sentimientos, opiniones y pensamientos, y de la forma más adecuada, sin negar la historia ni la libertad de los demás.
- Aprender de los errores: Parte esencial de nuestro camino. El error no es un fracaso, nos va a permitir crecer en sabiduría y experiencia.
- Dejar atrás el pasado: aprender a vivir la vida de hoy y no estar sumergidos en el pasado, centrarnos en lo que nos pasa en el aquí y el ahora.
La queja constante: “Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te quejas? Si no lo tiene ¿por qué te quejas?” Proverbio oriental. Estos, creo que son algunos de los pasos para encontrar la madurez, seguramente habrá otros, pero espero, haberte podido transmitir a que confíes en la fuerza que está dentro tuyo.
“Hay dos maneras de difundir la luz: ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja", Lin Yutang
* Carlos Daniel Tantucci - Consultor psicológico. Productor y conductor del Programa “Compartiendo Vida”, por FM "PARROQUIAL" 105.1

