Universidad para pocos: el dato que remarca la desigualdad actual
El informe del Observatorio Argentinos por la Educación arrojó un dato alarmante: solo uno de cada 10 jóvenes de bajos recursos asiste a la universidad. Ante esta situación MDZ Radio conversó con Ivana Templado, coautora del informe, quién explicó los factores que ocasionan la problemática expuesta.
“Nosotros estamos estudiando la población entre 19- 25 años, que si bien es donde está el mayor núcleo de de gente llevando a cabo estudios post secundarios, a veces hay algún derrame en momentos más tardíos. La cantidad de chicos que están estudiando estudios universitarios aún en los sectores más altos es poco en el periodo que analizamos de 2019/ 2020”, comenzó explicando Templado.
Según la especialista, uno de los factores que pueden incidir en esta situación está vinculado a cómo están armadas las carreras universitarias. Por esta razón, en los últimos años, han empezado a aparecer carreras que no necesariamente son universitarias, son terciarias o superiores. En donde los chicos obtienen un título un poco antes o en las mismas carreras universitarias tienen títulos intermedios que se habilitan para determinados trabajos. La especialista argumenta que han aparecido una oferta de estudios superiores mucho más amplia de las carreras típicas clásicas a las que estábamos acostumbrados, que tenían una impronta más academicista.
Templado explicó que a través de un informe difundido por el Banco Mundial da cuenta del valor que tienen y que están tomando las formaciones más cortas, para fomentar a los chicos a obtener trabajos. “Allí no necesitan acudir cuatro o cinco años a la universidad para obtener un título”. Esto para ella también está relacionado a que los jóvenes ya no están tan dispuestos a esperar todo ese tiempo para obtener un título que los habilite a trabajar.
Por otro lado, otro factor que incide es que para sostener estudios que reclaman mucho tiempo, los jóvenes necesitan una base económica que les permita dedicarle una cantidad grande de horas. Lo mencionado, no se verifica para los chicos que están en niveles económicos más bajos, en donde tienen que estudiar y trabajar. Dicha situación en algún punto empieza a ir en detrimento del estudio, porque se necesita mucha motivación propia para mantener la cantidad de horas de estudio que se requiere en las carreras más largas. La especialista remarca que “es un doble factor, por un lado el hecho motivacional y por otro lado, el hecho concreto de la supervivencia”.
El dato que más alarma a Templado es el bajo porcentaje de jóvenes que empieza la universidad en los niveles más bajos. Que sea de 10% 12%, digamos, es muy poco. Sobre todo para un sistema educativo pensado como igualitario y hacedor de oportunidades."
Aunque han habido algunas políticas para enfrentar esta situación, como la apertura de diversas universidades en el conurbano y en el interior del país, la especialista argumenta que hay estadíos anteriores que también hay que precisar. En este sentido pone énfasis en en la parte obligatoria de la educación que asegura que los chicos mínimamente terminen con los aprendizajes esperables del secundario. “No sirve de nada que tengas la universidad gratuita, si vos no te crees capaz de superar este trayecto y no terminas el secundario con todos los saberes que te van a permitir continuar con una formación superior”.

