Guardias saturadas: qué hay que tener en cuenta antes de llevar a los niños al hospital

Guardias saturadas: qué hay que tener en cuenta antes de llevar a los niños al hospital

En el marco de la suba de contagios de covid y la saturación en el sistema de salud frente al incremento de consultas, es fundamental conocer las señales en los más chicos de la casa antes de exponerlos a gérmenes hospitalarios.

Zulema Usach

Zulema Usach

Se trata de una de las franjas de edad más expuestas debido a que en el último mes ha presentado una escalada de contagios de covid que llevó a saturar las guardias y los centros de testeo dependientes los principales hospitales pediátricos de Mendoza: Humberto Notti y Alexander Fleming. Es que los bebés, niños y niñas menores de tres años son justamente quienes aún no pueden recibir las vacunas, no utilizan tapa boca y por lo general son quienes llevan a su boca objetos o tocan con sus manos aparadores, sillas, mesas y todo elemento que les sirva para trepar, probar texturas y practicar nuevos saltos o juegos. Puede pasar, de hecho, que a pesar de todos los esfuerzos de mamá y papá por mantener sus manos limpias y alejadas de cualquier objeto potencialmente contaminante, la milésima de segundo en que los dedos rozas la cara haya pasado en medio de cualquier situación.

Lo cierto es que en el marco del actual incremento de contagios de covid, los más pequeños de la casa no han pasado desapercibidos. De hecho, la demanda en las guardias pediátricas sigue superando a la capacidad de respuesta de los médicos. Sin embargo, la buena noticia es que continúa en porcentajes muy bajos la necesidad de internaciones por esta causa. Desde el Ministerio de Salud de la Provincia aseguran que los datos a cerca del porcentaje de bebés, niños y niñas que, dentro del total de población afectada con covid presentan la enfermedad, aún no están listos para ser informados. Por su parte, en el hospital Humberto Notti destacaron que por el momento los profesionales no cuentan con disponibilidad para brindar información debido a la saturación en el sistema.

Mientras tanto, Mauricio Recabarren, director del hospital Alexander Fleming (que recibe a los pacientes de la Obra Social de Empleados Públicos), detalló que sólo un paciente se encuentra internado por covid y que en el transcurso del viernes no fue necesario realizar más internaciones. “También notamos que la consulta en guardia ha disminuido el 10% en comparación a la semana pasada. También notamos que ha habido menos demanda de testeos a partir de las nuevas disposiciones respecto de los contactos estrechos”, explicó Recabarren y detalló que en el caso de la población infantil el índice de positividad es del 30%, una cantidad menor a la registrada en los adultos.

Cuándo hay que ir a la guardia

Pero, ¿si hay fiebre, hay que ir de manera urgente a la guardia? Recabarren detalló que lo primero que hay que tener en cuenta es que la fiebre es la única forma natural que tiene el cuerpo humano de defenderse mejor de las infecciones. Por eso, aclara, antes de pensar en acudir a la guardia médica es importante (siempre que se cuente con el acompañamiento del/la pediatra de cabecera) atender a señales clave.

“Hay que prestar atención a los síntomas, si hay malestar y qué clase de malestar. Diferenciar si el cuadro febril se asocia o no con dificultad para respirar, decaimiento, cambios de coloración en la piel o alteraciones neurológicas, apatía o convulsiones”, advierte el médico pediatra y aclara que en esos casos es necesaria la consulta en guardia, mientras que en aquellos en los que el/la bebé, niño o niña se muestra activo/a, es probable que lo mejor sea lograr controlar la fiebre y prestar atención a la evolución del cuadro dentro de las 24 o 48 horas.

“Es muy importante atender al hecho de si suma otro síntomas. Pero en esos casos, siempre con el asesoramiento del médico de cabecera hay que ser cautelosos de ir a la guardia ante un cuadro leve o muy pasajero debido a que puede ser más contraproducente exponer al pequeño a un mayor riesgo de contraer gérmenes hospitalarios que pueden ser más nocivos a los que están en la comunidad”, advirtió Recabarren y aclaró que en el caso de los pequeños con antecedentes de prematurez o enfermedades preexistentes como así también aquellos que son menores de tres años, la atención médica ante un cuadro febril no puede esperar.

“También es muy importante que si el niño o niña presenta un decaimiento marcado, fiebre alta y dificultad para respirar nunca de debe esperar para llevarlo a la guardia”, advirtió el director del Fleming al referirse a los posibles cuadros que covid.

En ese sentido, Recabarren destacó la importancia de la vacunación en niños y niñas mayores de tres años. En relación a los bebés menores de esa edad, aclaró que es fundamental que los padres y hermanos cuenten con su esquema de vacunación completo, puesto que de este modo lograrán generar una barrera de protección hacia ellos.

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