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La (r)evolución tecnológica que puede mejorar nuestra calidad de vida

Muchas veces confundimos la fuente del verdadero bienestar. Hoy más que nunca, aprovechar la tecnología para ser disruptivos puede provocar un impacto positivo en la calidad de vida
Foto: ThisIsEngineering en Pexels
Foto: ThisIsEngineering en Pexels

En general creemos que lo que nos cambia la calidad de vida son los ingresos que nos da nuestro trabajo, alguna inversión, alguna herencia o cualquier fuente de dinero que nos traiga bienestar, pero puede que no veamos que realmente ser disruptivos en la adopción de nuevas tecnologías en nuestras empresas está ligado directamente a nuestro bienestar personal y el de los colaboradores. 

Seguramente si sos empleado o dueño de una pyme podés sentir que las evoluciones tecnológicas de vanguardia no son para vos, que no estarás a la altura de los conocimientos para adoptarlas o bien que tienen mucho riesgo y por ende que no tiene sentido ser pioneros, sino que es mejor esperar a que las grandes corporaciones lo hagan primero. La buena noticia es que hoy hay nuevas formas de acceder a tecnología te van permitir trabajar mejor y por ende mejorar tu calidad de vida, al fin y al cabo el fin que buscamos todos y que puede ser alimentado de varias formas.

Si tratamos de buscar algo positivo en la pandemia y la nueva normalidad podemos decir que esta ha permitido la aceleración en la adopción de ciertas tecnologías para poder seguir adelante trabajando y hasta haciéndolo mejor que antes, ahora bien, si lo vemos más ácidamente, quizá si nos hubiésemos animado un tiempo antes a hacerlo seguramente nos hubiese impactado menos el cambio o mejor aún hubiéramos sacado una ventaja competitiva.

Dado esto, no deberíamos quedarnos sólo con la satisfacción de haber “zafado” sino que debemos aprender y quizá estar más atento de aquí en adelante ya que los cambios ya no van a ser más rápidos sino que serán constantes y sobrevivirán aquellas corporaciones que mejor sepan convivir con esta dinámica y no sólo con un foco en productividad sino que también con una profundización en el real interés de brindar más comodidad y calidad de vida a todos los miembros de la compañía, especialmente para retener a los recursos claves y escasos.

En algunos países la adopción de nuevas tecnologías ha sido muy llamativa, por ejemplo en España prácticamente la mitad de las pymes adoptaron nuevas tecnologías sobre todo en lo que respecta a ventas, publicidad digital, atención al cliente y especialmente todo lo que impacte positivamente en la calidad del servicio brindado, tanto así que hoy no es opción no invertir en medir nuestro NPS (Net Promoter Score) así como lo hacen las grandes corporaciones y no sólo con visión cliente externo sino que también NPS o clima laboral hacia adentro de la empresa.

Esto visto así quizá no sorprenda ya que hablamos de países evolucionados, ahora la buena notica es que en Argentina fue muy parecido con lo cual, a estar atentos porque los competidores se mueven y muy rápido. La buena noticia es que ahora el riesgo de evolucionar se acota gracias a los nuevos modelos de negocios por lo que sugiero que inviertan tiempo en planificar el camino hacia lo nuevo.

Es hora de animarse a la revolución tecnológica

Pero, ¿Cómo se hace? ¿Cómo lo encaramos? ¿Por donde empiezo?. En primer lugar haciendo nuestro propio diagnóstico ácido de nuestra situación. Luego tenemos que pensar que, así como tenemos nuestro contador y nuestro abogado, tenemos que tener nuestro experto en tecnología, que ya no es mas la persona de sistemas o la empresa que me mantiene las computadores, sino que tiene que ser alguien que tenga los conocimientos para entender el diagnostico y plantear una estrategia de corto y mediano para adoptar lo que mejor nos convenga para nuestra evolución ya que no cualquier cosa es para todos en el mismo momento. Una vez planteada esa estrategia con el fin o el propósito que sea tenemos que tener un plan de acción de corto plazo que sea claro, que tenga plazos, un responsable de hacerlo, una forma de medirlo y seguirlo.

Por último, y solo a manera de guía, les comparto dónde han invertido las pymes en estos últimos tiempos para ir ingresando en la Economía 4.0, tema de mi próxima columna. Según un estudio de Dell Technologies, IDC e Intel sobre la inversión en tecnología en las Pymes, la mayoria de las empresas ha comenzado a invertir mas en servicios de almacenamientos de datos y seguridad informática (tema no menor que da para otra columna), herramientas de productividad para mejorar el trabajo remoto y la experiencia de los empleados y sobre todo en todo lo que respecta a mejorar la competitividad que ya no es solo de calidad de producto y precio, que obviamente tiene que estar, sino que también a todo lo que respecta a la experiencia de usuario que va desde tecnología para mejorar la logística y la atención de la pre-venta, hasta fundamentalmente a la postventa y lo que refiere a la exposición de la recomendación cliente-cliente.

Dicho todo esto, como ven, tener un plan de evolución tecnológica de corto y mediano plazo ya no es un habilitador de negocio sino que es parte del corazón del negocio y, para estar a la altura del mercado, se necesita invertirle tiempo y contar con capacidades para poder hacerlo. Debemos contar con buen asesoramiento y cambiar la mentalidad pasando del "me actualizo lo suficiente" para seguir adelante al "evoluciono constantemente" porque esto es parte fundamental para la salud de mi negocio pero sobre todo no dejar de lado lo principal, nuestro bienestar y el de todos los que trabajan en nuestro proyecto que al fin y al cabo no es más evolucionar para vivir mejor.

*Fernando Freytes es director de IoT en Telecom Argentina