El conmovedor relato de una fiscal: "No tomamos dimensión de lo que habíamos hecho"

El conmovedor relato de una fiscal: "No tomamos dimensión de lo que habíamos hecho"

Pasadas las PASO y mientras analistas y políticos realizan análisis y proyecciones, los ciudadanos saben que el compromiso no terminó y comparten su experiencia en los comicios para sumar voluntarios a una red que tiene el compromiso de cuidar los votos.

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"Un poco más descansada les voy a contar cosas de la experiencia que viví ayer de ser fiscal general por primera vez en una elección. Algunas lindas, otras una cagada, cosas que me fueron llamando la atención porque todo sirve para aprender pero sobre todo para mejorar", empezaba diciendo Lola, que fue fiscal en una escuela de Lomas de Zamora

Ya había fiscalizado en otras ocasiones, pero en el último año algunos hechos provocaron un cambio en su miradas. Se sumó hace meses a Padres Organizados y militó la apertura de escuelas. Pensaba que peleaba por la educación de su hija, pero en el transcurso de los meses se dio cuenta de que en realidad había en juego algo más: el derecho a la educación de todos los chicos, especialmente los que asisten a colegios como ese en el que ella fue a fiscalizar. 

"Me asignaron un colegio en Lomas de Zamora en un barrio normal el que conoce un poco la zona sabe que acá en una distancia de 40 cuadras pasas de tener mansiones a calles de tierra sin escalas. Colegio que por la ubicación era tranquilo y no debería tener mayores inconvenientes. Me pone triste el estado en que se encuentran los colegios públicos", comentó con unas placas que dan cuenta del estado calamitoso en el que se encontraba (encuentra) la escuela en la que le tocó fiscalizar. 

Lola se sorprendió por el estado desastroso de la escuela en la que fue fiscal.

La disuadieron de ser fiscal general porque faltaban personas que pudieran asumir ese rol y que alguien más iba a estar con ella. "Faltaba menos de una semana y la desorganización se notaba en todos lados, eso me ponía nerviosa y ansiosa. Cuatro días antes me asignan colegio, me confirman que tenía 8 mesas y me cuentan que somos dos fiscales generales para que me sienta más tranquila. Perfecto. A dos días se baja el otro fiscal general porque no le cerraba la plata. ¡No podía creer!", expresó. 

Sin embargo, la verdadera sorpresa fue el domingo a la mañana. Llegó al colegio a las 7 de la mañana y se encontró con que los fiscales de otro partido ya estaban desde mucho antes. Y como si eso no fuera suficiente: perdió el rastro de tres de los fiscales que, se suponía, debían acompañarla en la tarea. "Comprendí que iba a estar complicada con tres fiscales menos. Junté al grupo les expliqué lo que estaba pasando y les dije simple y claro: somos un equipo, si trabajamos todos juntos va a estar todo bien. Sé que podemos hacerlo. Me sentí Cachito Vigil", dijo. 

"Empezaron a entrar los votantes y arrancó el quilombo, mucha gente mayor y todas las mesas estaban en el primer piso. Teníamos cuarto oscuro accesible en planta baja así que por cada adulto mayor tenía que bajar la mesa entera con el gendarme. No había ninguna logística pensada", aclaro. Vio cómo la fiscal general del partido opositor amenazaba con pedir el cierre del colegio. "Le gritaba que si no podían contener a la gente y se desmadraba todo ella con una sola llamaba pedía que cierren el colegio. Me le fui al humo, primero no tolero la falta de respeto, tampoco iba a dejar que se cague en nuestro laburo y porque sabía que a ella le convenía", contó Lola. Y volvió a usar la estrategia del trabajo en equipo: "Le dije que dejara de gritar y amenazar y que si en vez de estar tomando mate se ponía a trabajar entre todos íbamos a poder resolver el problema. Se quedó callada y no me dijo nada, me debe haber odiado pero no me importa. De nuevo: trabajar en equipo hasta con el menos pensado"

Antes de que todo colapsara se dio cuenta de que podía hacer algo para agilizar la elección: preguntó a las personas que se encontraban en el establecimiento si estaban dispuestas a subir la escalera con la ayuda de alguien. Y eso hizo durante unas horas: subir y bajar las escaleras del colegio con adultos mayores felices de poder ejercer su derecho cívico. La tarde transcurrió con más tranquilidad. 

Pero Lola debió ir supliendo a los fiscales de su partido cuando iban a votar. Por ello, aseguró, es importante que todos se sumen: para poder colaborar en la logística y hacer reemplazos y relevos. Cuando se fue el último votante el clima volvió a cambiar. "Silencio sepulcral en toda la escuela. Fui mesa por mesa y saludé a mis fiscales estaban agotados pero sabían que ahora estaba lo importante", contó. 

"Primer aula que entro todos los fiscales menos el mío abriendo sobres, casi me vuelvo loca. Les dije claro que nadie podía hacer eso sólo el presidente de mesa y se quedaron callados. Moví los bancos le armé un corralito y le dije vos acá adentro y el resto mira desde afuera", relató Lola quien ya había sido fiscal y conocía que nadie puede tocar los sobre salvo la autoridad de mesa. Repitió la estrategia en las otras 7 meses. "Nadie se animaba a decirme nada. Creo que hay algo que es fundamental: todos sabemos que ellos roban y que es costumbre, pero también saben que si nosotros estamos presentes en cada escuela, en cada mesa fiscalizando con nuestros fiscales y con fiscales generales no es tan fácil", comentó.

Fue siguiendo uno a uno el cierre de las 8 mesas. En la primera, ganó por mucha diferencia su partido. El resultado se repitió en la segunda y luego en la tercera. Recibió noticias de familiares que, atentos a las noticias, le decían que los medios daban ganador al partido contrario. Sin embargo, siguió con su esperanza. "Entré a las últimas mesas e hice lo mismo: les dije al oído a mis fiscales que habíamos cerrado 3 mesas y en todas ganábamos. Tendrían que haber visto esas sonrisas a través del barbijo y cómo se les iluminaban los ojos cansados. Me dio mucha emoción y tuve ganas de llorar", dijo Lola. 

Lola concluyó su hilo con un emotivo agradecimiento y un exigente pedido a todos los ciudadanos. "Cerramos la última mesa y ganamos también, ganamos en mi colegio no lo podía creer. Les mande un mensaje al resto del grupo que se había quedado esperando en el parque del colegio: terminamos. Ninguno se había ido a su casa cuando bajé estaban todos, sepan que los adoré", expresó y agregó: "Nos abrazamos y no pude más que agradecerles que habían dado todo, que sin su esfuerzo no hubiéramos podido hacerlo, que estaba orgullosa. Nos separamos y cada uno se fue por su lado creo que sin tomar dimensión de lo que habíamos hecho". 

Finalmente y para alentar a que más personas se sumen a fiscalizar en las elecciones de noviembre, Lola compartió una breve reflexión de la jornada. "Fue un día agotador que terminó con un triunfo, una alegría inmensa y la satisfacción de saber que hicimos lo que teníamos que hacer: cuidar nuestros votos. Miles de cosas nuevas, una experiencia que todos deberían vivir sin importar su edad, su experiencia ni su partido", remató instando a que más ciudadanos se anoten para colaborar en la fiscalización ya sea como fiscales de mesa, generales o como apoyo en cuestiones logísticas. 

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