Contrató a un joven de 21 años y sin experiencia para trabajar en el campo y su historia se hizo viral
"Decidí tomar a Agustín, de 21 años. Es su primer empleo formal. Me mandó tantos mensajes pidiendo trabajo... que me convenció. Poco a poco irá aprendiendo. La actitud es importante, la aptitud se puede adquirir", decía el tuit de Gustavo Almassio con la foto de Agustín, su nuevo empleado delante de una tranquera y una bandera Argentina. Enseguida comenzaron a llegar reconocimientos y cuestionamientos.
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El mensaje de Almassio, ingeniero agrónomo y productor rural radicado en el sur de la provincia de Buenos Aires, llegó mientras diversos sectores productivos de la provincia se hacían eco de la denuncia del presidente de Toyota, preocupado por la dificultad para conseguir empleados para la planta de la automotriz en Zárate.
"Vivo en El Totoral, que está en el límite de los partidos de Necochea y San Cayetano. Viajo a Necochea con frecuencia. Estudié agronomía, soy ingeniero hace 30 años, trabajé en compañías y ahora hago asesoramiento en la zona", relata y explica por qué decidió contratar a Agustín: "Ya tengo un empleado, José Mendoza, que trabaja conmigo hace 14 años y la motivación para contratar a otro empleado surgió porque a veces tengo que estar en otros campos por trabajo y alguien tiene que ayudarlo a José con la actividad ovina", dice.
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Entre las propias y las que alquila, administra unas 330 hectáreas en el sudeste de la provincia. "Hacemos agricultura y ganadería vacuna y ovina, pero lo que lleva más trabajo son las ovejas", sorprendido -aunque no tanto- por cómo se viralizó su comentario sobre a contratación de Agustín, un joven de Quequén que vivía con su mamá y varios de sus doce hermanos en un barrio de plan de viviendas instalado en terrenos que comenzaron a hundirse poco tiempo después de que se inauguraran las primeras viviendas y que, por eso, es conocido por los vecinos como "Titanic". Ahora, vive allí en una casa del barrio con su novia.
Almassio buscaba alguien que lo ayudara. "Pregunté en un grupo si alguien conocía a un joven de una escuela secundaria agrotécnica y tuviera ciertos conocimientos. Y entre los mensajes que recibí estaba el de Agustín que no sé bien cómo consiguió mi número. Me insistió tanto que me llamó la atención. Y pensé que podía probarlo. Lo traje unos días al campo para que José lo viera trabajar", explica.
"Un día le pedí que me acompañara a colgar la bandera, le saqué la foto y escribí el tuit que es lo que yo siento: que lo importante en la gente más que la aptitud es la actitud. Lo primero se puede aprender y seguramente no todos sirvan para todo. Esta en mí cómo armo el equipo, sabiendo en qué labores lo puedo poner pero lo más importante son las ganas de hacer cosas", relata recordando el momento en el que tomó la foto que se convirtió en viral. Y agrega: "Y por mi parte, la posibilidad de darle la oportunidad a alguien. Siempre se pide con experiencia, pero si uno no le da la oportunidad, ¿Cómo va a conseguir la experiencia? En este caso lo puedo hacer porque José le puede ir enseñando las tareas. Y eso es lo que vi en estos días: ambos trabajaron muy bien juntos, eso me alentó a contratarlo".
Almassio se tomó el trabajo de responder a muchos de los comentarios de Twitter que insinuaban que lo iba a explotar o que exigían que lo tuviera en blanco, asumiendo de que no lo iba a hacer. Aparte de creer en el valor de formar equipos y de lo que puede sumar un empleado que ayude a su mano derecha en las tareas cotidianas, sabe cuanto puede impactar un trabajo formal en las personas. El neto de bolsillo para alguien que asuma las tareas de Agustín, sin antigüedad, ronda los $ 31.800 y a eso se suman ciertos beneficios como vivienda y comida. Pero además son muchos los empleados que suman a su recibo un porcentaje de lo que siembran.
En el caso de Agustín, el empleo llegó con una nueva responsabilidad: su jefe espera que pueda seguir estudiando. "Me contó que hizo hasta 8º grado y a mí me gustaría que pueda seguir estudiando. Quiero colaborar con eso. En el campo además de tener un sueldo tiene una casa de empleados que hay que limpiarla y ahí tiene conexión a Internet y otras comodidades para que esté cómodo y que le quede tiempo para estudiar", dice Almassio y agrega: "Me gustaría que pueda progresar. Espero que el año que viene se pueda anotar en un secundario nocturno".
"Tengo un campo chico. Pero con ovejas y vacas que requieren mucho esfuerzo cotidiano. Yo también trabajo, no es que sea un espectador. Muchas veces al armar equipo e arma una sinergia y uno más uno no es dos sino tres. Noté estos días que la ayuda de Agustín le permitía a José estar más distendido, ocuparse de otras cosas, que podamos dividir tareas y eso es importante. A mí me permite estar más tranquilo si tengo que ausentarme unos días por trabajo", reflexiona convencido de que este contrato es un gran crecimiento para el equipo que hasta ahora formaba con José.
Por último, comparte una inquietud que lo mueve: "Un productor cordobés decía que es importante que se sienta parte de nuestros sueños y para eso es importante que uno se preocupe de saber cómo está el empleado. Lo tuve que traer e Necochea porque tuvo un ACV la mamá, que ahora está mejor. Es muy importante que sepa que él es parte. Hay una historia muy importante de una persona a la que le preguntaron qué estaba haciendo y contestó 'Estoy haciendo un ladrillo', pero la persona de al lado, a la misma pregunta, respondió: 'Estoy construyendo una catedral', creo que esa es la actitud. Quiero que él se sienta parte y ese es también mi trabajo", remata Almassio.

