Fuertes multas a particulares que erradiquen y poden árboles

Fuertes multas a particulares que erradiquen y poden árboles

Los únicos autorizados a realizar la poda son los municipios y las empresas de servicios públicos. Las multas para particulares que erradiquen o poden forestales van de los 12.000 pesos en adelante.

Andrea Ginestar

Andrea Ginestar

En nuestra provincia, la llegada del frío trae consigo la caída de hojas y se comienzan a observar en algunos municipios los trabajos de poda y mantenimiento de arbolado público. Este año la temporada de poda anual comenzó el día 2 de mayo y durará hasta el 31 de agosto. 

En el caso de los forestales que se encuentran en la vía pública, los únicos autorizados a realizar la poda son los municipios y las empresas de servicios públicos. Los particulares no están habilitados para realizar la poda del arbolado público. Las multas que se aplican cuando se transgreden estas normas contenidas en la Ley 7874 y Resolución 419/2018, varían según la calidad y cantidad de árboles podados.

El monto de las multas fue actualizado en el 2018 un 1.000 por ciento ya que los valores estaban congelados desde el año 1992. Quienes no cumplan la normativa ya sea por poda o erradicación de un forestal deberán pagar multas que van de los 12.000 pesos en adelante.

Una de las razones más importantes para realizar la poda es reducir los riesgos de caída del árbol o ramas que no se encuentran en óptimas condiciones y pueden provocar daños materiales o poner en riesgo la vida de las personas. Cuando el crecimiento del árbol afecta alguna construcción, tendido eléctrico o veredas es necesario podar. Lo contrario sucede con los forestales que crecen en los parques, plazas o cualquier lugar donde el crecimiento de la planta no provoca un perjuicio o daños a terceros.

Arbolado público

Los beneficios de la presencia de un árbol son muchos, desde el aspecto estético hasta lo funcional. Los árboles funcionan como reguladores de la temperatura de los hogares, tanto en invierno como en verano. 

No obstante, muchos vecinos solicitan la erradicación de los forestales que se encuentran en la puerta de sus casas por distintas razones como el levantamiento de las veredas, la cantidad de hojas y ramas. La erradicación no puede realizarse sin la autorización de la municipalidad y la dirección de Recursos Naturales. Ante un pedido de estas características se evalúan todas las alternativas posibles y la última opción es la erradicación. 

Sebastián Melchor, director de Recursos Naturales de la provincia, destacó: “Las ciudades cambian cuando no están los árboles. Hay una planificación cada vez que se planta un forestal, desde la elección de la especie hasta el tamaño adecuado del nicho. Los vecinos deben tener en cuenta que existen soluciones que se pueden llevar a cabo antes de la erradicación del forestal”.

Importancia de la poda según especie 

La poda es una práctica necesaria para mantener los árboles en buen estado aumentando  la vitalidad de la planta, mejorando significativamente su floración y productividad en el caso de los árboles con frutos. La poda es la eliminación parcial (rebaje) o total de las ramas de un árbol y sirve para quitar aquellas que están afectadas por plagas, enfermedades, agonizantes o muertas.  

El momento ideal para realizar la poda depende de varios factores entre los que se encuentran el tipo de planta, clima , objetivo y capacidad operativa. En el caso de las especies de hoja perenne disminuyen su actividad durante el invierno por ello se realiza la poda en esa época.

El ingeniero agrónomo José Manuel Aguilera, explicó: “En líneas generales las especies de hojas caducifolias (álamo, mora, plátano, acer, fresno, olmo) se deben podar durante el reposo vegetativo (otoño-invierno), es decir desde la caída de las hojas en otoño hasta fines del invierno, pero siempre antes de que empiece la brotación”. 

El profesional consultado destacó: “Los fotoasimilados producidos en la etapa vegetativa al inicio del otoño se almacenan en las raíces y base del tronco, la poda lo que hace es redistribuir esos fotoasimilados producidos previamente en la brotación siguiente (primavera), haciendo que los destinos elegidos en función al objetivo buscado crezcan con mayor vigor, o por ejemplo si quiero producir fruta yo dejo en el árbol las ramas que se que van a cargar”.

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