Bronca y preocupación en el turismo: "¿Por qué los monopolios siguen viajando?

Bronca y preocupación en el turismo: "¿Por qué los monopolios siguen viajando?

El ingreso al centro de Mendoza desde el este sigue reducido por la presencia de colectivos, cuyos dueños y choferes protestan por la imposibilidad de trabajar. Hay preocupación por los puestos de trabajo y molestia por la discriminación respecto a las grandes empresas.

Pablo Villarruel

Pablo Villarruel

Los bocinazos de autos particulares, pero principalmente de camiones y vehículos utilitarios que resuenan como gesto de solidaridad hacia los empresarios y choferes que llevan adelante la protesta en el Acceso Este, confirman que pese a los trastornos del tránsito, la mayoría de la gente comprende el reclamo y la necesidad de trabajar de quienes desde el domingo estacionaron sus colectivos en uno de los ingresos a la ciudad de Mendoza.

El último decreto del Ejecutivo nacional ante el aumento de contagios de coronavirus en buena parte del país dejó sin la posibilidad de trabajar al sector que llevaba adelante los viajes de turismo, de egresados, de estudio o de compras. En Mendoza son unas 30 empresas aproximadamente que dan sustento a alrededor de 600 familias y por eso los mismos propietarios de los ómnibus acompañados de los choferes exigen cambios para volver a las rutas.

La medida de fuerza del sector del turismo es a nivel nacional y al igual que en Mendoza, en Buenos Aires y varias otras provincias hay colectivos cortando rutas, accesos y calles principales de las ciudades. El reclamo que arrancó en la madrugada del domingo tiene su primera consecuencia positiva para el sector ya que este martes por la tarde hubo una reunión en el Ministerio de Transporte, donde un empresario mendocino representará a los que quedaron expectantes acá.

"La medida no la vamos a levantar. Esto es una protesta a nivel nacional. Lo único bueno hasta el momento es que pudimos mandar un representante nuestro a Buenos Aires para tratar el tema en Transporte. Nos tranquiliza tener un vocero allá, pero o nos dan una autorización o vamos a continuar con la medida de fuerza porque si las líneas trabajan, nosotros tenemos que trabajar", dijo a MDZ, Luis Funes chofer de una empresa que realiza tour de compras a Buenos Aires.

La "línea" que menciona Funes hace referencia a las líneas de larga distancia que han seguido operando luego del decreto que a las empresas de turismo se lo impidió. "Esa es la molestia y la gente lo ha entendido. No puede ser tan injusto todo que a las líneas de transporte, a los monopolios, les permiten que sigan trabajando. Ahora están sacando promociones para llevar gente a los tour de compras cuando nunca lo hicieron. Nosotros no podemos y ellos sí", se lamentó el chofer desde la vera del Acceso Este.

"Tenemos más protocolos que las líneas urbanas. Nos obligaron a salir de las terminales de ómnibus y llegar a las terminales de ómnibus por lo que somos controlados por la CNRT, por la policía y por Gendarmería. La gente que va, viene con nosotros, no es como los de línea que la gente va subiendo y bajando en cada terminal", ahondó el transportista.

Además de la bronca de los choferes y los empresarios del turismo, pretenden que no se deje de lado la desesperante situación económica que atraviesan ya que estuvieron meses sin poder trabajar mientras que los permisos y las obligaciones debieron ser cumplidos de igual manera. "Cada compañero tuvo que gastar 15 mil pesos para renovar los carnet después de un año en el que trabajamos solo dos meses. Necesitamos trabajar. Nosotros tenemos un sueldo mensual que es muy bajo y cobramos cuando viajamos", explicó Funes.

La lógica es simple. Si hay viajes las empresas recaudan y los choferes cobran. Si no se viaja no y esto termina repercutiendo en la economía de cientos de familias mendocinas. "Los empresarios están endeudados y muchos han dicho que van a tener que vender las unidades. Si eso pasa todos nosotros nos quedamos sin trabajo. Por eso estamos acá empresarios y choferes, estamos todos perjudicados con la medida".

"En la cuarentena los empresarios tuvieron que pagar alrededor de 280 mil pesos por mes para que no se cayera el 931 ni los permisos. Tenemos compañeros que tienen uno o dos micros y no pudieron hacer frente a esas obligaciones y se les cayeron los permisos. Hasta el día de hoy siguen sin conseguir las habilitaciones", se lamentó Luis, uno de los choferes que está protestando junto a sus colegas en el Acceso Este.

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