Cómo funciona el mundo de las bicicletas eléctricas en Mendoza

Cómo funciona el mundo de las bicicletas eléctricas en Mendoza

Se trata de una iniciativa sustentable y tecnológica que llegó a la provincia para quedarse. "La idea es que la bicicleta pueda tener un motor, pero sin perder la estética de una. La autonomía máxima puede variar desde los 20 hasta los 80 km", expresan desde CustomBike.

Diego Gubinelli

Poco a poco el mundo se ha ido renovando en cuanto a estrategias de transporte. Existen distintos medios para trasladarse en el día a día, pero lo cierto es que los nuevos paradigmas han provocado un recambio en las diferentes formas de movilidad. Esto se debe a diversos motivos, entre ellos; sustentabilidad, comodidad, ahorro económico e incluso nuevas tendencias.

En esta ocasión es importante resaltar el rol de la bicicleta eléctrica, un fenómeno que se ha ido afianzando. Por un lado por lo mencionado previamente respecto a ventajas que otorga. Por otro, la pandemia de coronavirus generó un inmenso consumo en la industria de las bicicletas tradicionales, lo cual –como un efecto dominó- derivó en que algunas personas optaran por un modelo eléctrico.

Normalmente es común anexar estas prácticas a países europeos o con otras características, sin embargo, el negocio de las bicicletas y monopatines eléctricos se encuentra más cerca de lo que uno imagina. Pues no hay que ir muy lejos. En Mendoza, Teo Burlot, junto a su padre Teodoro Burlot, fundó CustomBike, una empresa dedicada al diseño y fabricación de estos productos.

“Todo empezó hace 5 años con mi viejo. Hace mucho tiempo que queríamos hacer algo juntos. En su momento nos llamó la atención cómo crecía la industria de movilidad eléctrica en países como Alemania. Nunca me imaginé llegar a esta instancia en la cual hay mucha repercusión y los clientes están tan contentos”, cuenta Teodoro hijo a MDZ Online.

"Siempre apuntamos a la movilidad sustentable, por eso empezamos a averiguar todo sobre el mundo de las bicis eléctricas. Tuvimos que investigar muchísimo. Este es el futuro y va a cambiar la forma de vivir. Es sustentable y, si sacas las cuentas correspondientes, te ahorras dinero".

Respecto a la ayuda necesaria para llevar a cabo la parte técnica y que más dedicación requiere, Teodoro afirma que debió ponerse en contacto con gente perteneciente a las carreras de ingeniera de la Universidad Nacional de Cuyo y la Universidad de Mendoza.

Más allá de la buena iniciativa sustentable y la voluntad para impulsar nuevos hábitos que poco a poco beneficiarán a nuestro entorno, existen tres ejes temáticos fundamentales y plasmados en tres preguntas. Por un lado, ¿cómo se llega al cliente, considerando que el precio de la bicicleta puede parecer elevado a simple vista? “En este momento los clientes vienen hacia nosotros porque cuando no se conoce, quizás hay dudas, pero luego de hacer cuentas, el cliente nota que requiere poco dinero mensualmente. Va en aumento el interés por parte de la población. Además, todo esto es diseñado en la provincia de Mendoza”, explica uno de los numerosos dueños de bicicleterías que se han contagiado de esta tendencia.

"Esto es como una moto, pero sin nafta, sin patente y con pago de seguro opcional, el cual es recomendable".

Para ponerlo de otro modo, desde el entorno del proyecto ejemplifican con una simple explicación:Del 100% del gasto mensual en combustibles, acá se gasta el 10% simplemente recargando la batería".

Siguiendo lo consignado anteriormente, la otra duda es: ¿cómo apuntar a la persona que no tiene un alto poder adquisitivo? “Ahí deberían entrar organismos que otorguen créditos para este tipo de compras. Algunos bancos están interesados, pero no hay nada concreto aún. Creo que de esta manera  –y en este contexto económico- se movería más el mercado".

Por último, Mendoza viene enfrentando una ola de hurtos de bicicletas nunca antes vista. El crecimiento de usuarios de este vehículo ha derivado también en el incremento de robos. Por lo que, la inseguridad parece ser un tema a considerar para quienes aspiran a una bicicleta eléctrica.

“En estos casos no alcanza con la cadena porque te la cortan. Hay que salir del miedo de que te van a robar esta bicicleta por ser eléctrica y simplemente tener precaución. Por eso también recomiendo tener un seguro”, asegura un comerciante.

Por su parte, según lo informado, existen muchos adultos mayores que acuden a este medio para poder seguir haciendo actividades relacionadas al ciclismo, pero sin exigencias físicas que pudiesen comprometer la salud. Esto se debe a que el pedaleo puede acompañarse del impulso del motor eléctrico y así permitir que el esfuerzo sea compartido.  “Estamos apuntando a todo tipo de público, pero si es cierto que este sector está fascinado”, afirman.

La historia del proyecto

“Fue todo prueba y error. Nos tuvimos que equivocar muchas veces en la experimentación para llegar a tener los modelos de primera calidad que hoy comercializamos”, comenta el entrevistado al referirse al proceso de aprendizaje que debió afrontar para introducirse en el mundo de las EBikes.

“En 2017 recién pudimos lanzar al mercado nuestro primer modelo. Fueron dos años de trabajo muy exhaustivo. Tuvimos que empezar a sacar números para ver los márgenes de ganancias para nosotros y para aquellos que deciden comprar nuestros productos en el exterior”, expresa. Y agrega: “En 2018 quisimos expandir el mercado hacia Chile porque acá era imposible avanzar por trabas impositivas que al fin y al cabo nos generaban perdidas en las ventas.  En 2019 creamos una sociedad y obtuvimos créditos fiscales por parte del Gobierno de Chile. Lo cierto es que cada uno termina decidiendo en base al bienestar del proyecto, más allá del orgullo de hacerlo en Argentina o no”.

No obstante, el destino puso a prueba a Teodoro e impidió que siguiera adelante con sus planes. “Teníamos todo listo para mudar el proyecto, pero en 2019 estalló una crisis social que nos impidió concretarlo. Fue insólito porque ya teníamos todo en regla. Finalmente quisimos reintentarlo en marzo de 2020, pero hubo otro problema aún más grande: la pandemia”, fueron sus palabras.

Lo que se viene

En relación al ritmo de fabricación, Teodoro se muestra muy entusiasmado. “Estamos fabricando 50 por mes, pero se ha frenado un poco porque la importación de algunas piezas está complicada. Ni hablar de la presión impositiva. Hacés una inversión enorme y la mitad se va en impuestos”, manifiesta con indignación.

Hoy en día tenemos problemas porque el Gobierno Nacional frena las importaciones. A veces no podemos adquirir algo tan esencial como un cargador eléctrico o tornillos especiales. Es insólito. La Cámara Argentina de Vehículos Eléctricos, Alternativos y Autopartes (CAVEA) quiere intervenir para que se pueda progresar en este tipo de movilidad sustentable y que, además, genera puestos trabajo. Ojalá no haya más trabas de por medio”, dice y finalmente concluye: "Invitamos a la gente a que sepa sobre el producto y que entienda que, a pesar del precio, las ventajas ahorrativas en su uso diario son importantes. Además, no hay que olvidar que esto también es para reducir la huella de carbón".

Para más información visitar su página web o sus redes sociales.

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