Regalos de género neutro: ¿por qué son importantes?
Las fiestas de fin de año y el Día de Reyes pueden transformarse en una posibilidad para derribar estereotipos de género en el seno familiar y también en las estrategias de marketing que, hasta hace un tiempo, se centraban en la división binaria y dejaban de lado otras posibilidades. Ideas como que el color rosa es de niñas y el color azul es de niños son afirmaciones peligrosas ya que colaboran en la consolidación de estereotipos y roles de género
Desde la exhibición, selección y uso de juguetes sin mandatos ni roles se pueden promover elecciones libres por parte de las infancias. Los cambios no son inmediatos pero, de un tiempo a la fecha, se van incorporando estrategias de venta que dejan de lado el binarismo que antes se utilizaba como estrategia de marketing y tenía una fuerte presencia de productos y publicidades dirigidos de forma específica y diferenciada a niños y niñas.
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Las familias van incorporando paulatinamente cambios en las formas de selección de los juguetes con el objetivo de acompañar el desarrollo garantizando el derecho a decidir de las infancias dejando de lado los considerados sexistas, que son aquellos juguetes que reproducen y perpetúan estereotipos de género. En el caso de las niñas deber ser tranquilas, presumidas y dedicarse a los cuidados y las tareas de la casa, mientras que los niños deben ser fuertes y competitivos.
Entre las consecuencias de los estereotipos de género en los juguetes se pueden mencionar:
- Promueven la discriminación y replican la desigualdad: cada persona tiene derecho de elegir sin ser juzgada como "femenina o masculina".
- Alejan a los niños y niñas de sus verdaderos intereses: el "deber ser" o "lo esperado" de un determinado género puede alejar a las personas de sus intereses por el miedo que provoca ser juzgado.
- Se limitan las oportunidades de desarrollo: cada juego es una posibilidad para desarrollar nuevas habilidades.
Antecedentes
La industria del juguete comenzó a ser interpelada y los cambios no tardaron en llegar. Entre los antecedentes se encuentra la decisión de la cadena estadounidense de almacenes Target que en 2015 dejó de etiquetar algunos juguetes y otros productos como artículos para niñas y niños, alejándose de la señalización de género. En 2017, la Toy Association reemplazó las categorías de "niño" y "niña" por otras nuevas, como la figura de acción del año o la muñeca del año.
Los juguetes son recursos educativos que ayudan a la socialización, el desarrollo cognitivo y social durante los primeros años de vida. Por esa razón, las políticas públicas tendientes a garantizar el derecho a jugar son claves. En ese sentido, desde el Ministerio de Desarrollo Social y de Mujeres, Género y Diversidad y el Canal Pakapaka lanzaron la campaña "Jugar con Todo", desde la cual se invita a repensar los estereotipos de género asociados al uso de los juguetes y promueve el respeto por la diversidad en la crianza de las infancias.
La iniciativa busca "concientizar acerca de escuchar activamente a las infancias para que elijan la forma de divertirse de acuerdo a sus inquietudes, gustos e intereses; y fundamentalmente, en libertad", afirmó la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) en un comunicado.
La propuesta invita a revisar algunos estereotipos de género asociados al uso de los juguetes. Para ello, junto a la Cámara Argentina de la Industria del Juguete se invitó a las jugueterías a sumarse a la campaña organizando la exhibición de los productos sin distinción por géneros, es decir presentando los juguetes de una forma no binaria (varón/mujer) y priorizando otras categorías, como su funcionalidad y así también la edad, los intereses y las curiosidades de las infancias.