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Es hora de salir de casa

A horas de Navidad, la autora reflexiona sobre la actualidad de esta fiesta en el contexto actual.

Podríamos pensar la Navidad como esa fiesta que abre la puerta a través de la cual Dios entra en la historia de una manera única y personal. Dios Hijo es enviado al mundo, deja ese lugar junto al Padre y viene a morar entre nosotros, a comer como nosotros, a sentir, a llorar, a reír, a crecer, a sufrir, a vivir… El plan de salvación requiere ampliar los límites de la casa. María y José entran rápidamente dentro de esta lógica, aceptan el movimiento y la salida como parte del camino de fe.

La pandemia nos propuso pasar mucho tiempo en casa, primero entre las cuatro paredes, pero más tarde, con el correr de los meses, la casa se convirtió en ese lugar seguro donde nos sentimos a salvo del afuera. Un afuera que intuimos peligroso y puede perjudicarnos de alguna manera: la salud nuestra o la de quienes amamos, el trabajo, ese viaje postergado, el estudio, los proyectos.

Y quizás nos fuimos quedando cada vez más “en casa”: en casa barrio, en casa amigos, en casa familia, en casa teléfono, en casa preocupaciones, en casa trabajo, en casa costumbres…, ocupándonos solo de lo nuestro y sosteniendo esa trama que tantos años tardamos en tejer y no queremos desarmar.

Y entonces vuelve a llegar la Navidad, como todos los años, puntual y discreta para decirnos acaso, de una manera nueva, que el niñito Jesús dejó la casa del Padre (pero quedó en comunión con Él) para entrar en un mundo que no garantizaba mucha seguridad (ni antes ni ahora) porque el amor es siempre un “ir hacia”, es don, novedad y misterio.

¿Qué pasaría si abriéramos la puerta de nuestra casa? Si cruzamos ese umbral, acaso interior, de nuestros prejuicios, comodidades, miedos, vergüenzas, torpezas, silencios, para ir más allá de nuestro mundo conocido y llevar el don de la Navidad, la buena noticia, la caricia cercana, la escucha atenta de un Dios que no dudó en salir a buscarnos a los confines de la tierra para decirnos cuánto nos amaba.

La Navidad se acerca, es hora de abrir las puertas de casa. Como puedas, como las circunstancias interiores o exteriores te lo permitan. ¿A dónde te pide Jesús que vayas? ¿A quiénes? ¿Qué lugares nuevos te invita a recorrer? ¿Qué palabras te invita a pronunciar?