Un sacerdote cercano a Francisco fue nombrado en un cargo clave para la Iglesia argentina

Un sacerdote cercano a Francisco fue nombrado en un cargo clave para la Iglesia argentina

La iglesia -laicos, religiosas, sacerdotes- y el pueblo en general celebran la designación del padre Ángel Rossi como nuevo arzobispo de Córdoba. Este sacerdote de 63 años, cercano, dispuesto al diálogo y profundo, es el primer jesuita en ocupar ese cargo.

Giza Almirón

El jesuita Ángel Rossi sucederá al padre Carlos José Ñáñez, quien estuvo en el puesto durante 23 años y presentó su renuncia en agosto, tras cumplir 75 años (tal como dispone la norma canónica para todo obispo que llegue a esa edad). Tras recibir la noticia de su nombramiento, Ángel declaró: “La verdad que uno queda desconcertado… Con mucho miedo por la propia fragilidad y a la vez con confianza por el cariño de la gente y de los curas. Ojalá podamos acompañarnos unos a otros, ese es el deseo que tengo”.

Que el padre Rossi sea el nuevo arzobispo de Córdoba es una buena noticia para la iglesia, para el diálogo interreligioso y para el pueblo cordobés y argentino en general. Rossi se caracteriza por su cercanía, su capacidad para trasmitir un mensaje inclusivo de manera sencilla, su simpatía para decir las cosas de frente (que pueden arrancar carcajadas o disgustos, según quién lo escuche). Todo esto es necesario hoy en día en nuestra sociedad, desde las autoridades –ya sean eclesiásticas, políticas, empresariales o de cualquier índole– hasta las bases del pueblo, si hablamos en tónica de roles.

Hospedería Padre Hurtado (Córdoba). Obra de Manos Abiertas que asiste a hombres en situación de calle.

Muy saludado por tanta gente a quien Rossi ha acompañado y acompaña, también recibió una salutación del gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, quien escribió el sábado al Arzobispado de esa localidad: “Deseo transmitirle el beneplácito y el deseo de una exitosa labor pastoral en favor de toda la grey católica de la arquidiócesis cordobesa, para lo cual cuenta con nuestro respetuoso acompañamiento”.

Ángel Rossi nació el 11 de agosto de 1958. Al terminar sus estudios primarios en la Escuela Normal Superior Carbó (conocida institución pública de la capital cordobesa) y secundarios en el Taborín (colegio de los Hermanos de la Sagrada Familia), entró en el noviciado  de la Compañía de Jesús, en 1976. Fue ordenado sacerdote en 1986, habiendo finalizado los estudios de Filosofía y Teología, realizados en parte en Ecuador.

Entre los distintos servicios de su ministerio, abrió el Hogar San José (en la Ciudad de Buenos Aires), destinado a las personas que viven en situación de calle. Su obra más conocida es la Fundación Manos Abiertas, que hasta la actualidad brinda ayuda a personas vulnerables en diferentes centros de asistencia social, ubicados en diez ciudades de la Argentina. Esta fundación fue creada en 1992, junto con un grupo de laicos que tenían el deseo de ayudar a las personas desfavorecidas de nuestra sociedad. Desde Manos Abiertas, el padre Ángel está al servicio predicando retiros y Ejercicios Espirituales en diferentes lugares del país, tanto a laicos, como a religiosos y sacerdotes. Además, orienta y conduce las distintas obras que la fundación lleva adelante en la Argentina.

Ángel Rossi junto a un grupo de voluntarios.

Ángel ha publicado numerosos libros y ensayos espirituales y pastorales. En sus textos (así como en sus predicaciones, homilías y charlas casuales) Rossi deja traslucir su afición a la literatura, que transmite con un lenguaje llano y campechano, tan propio de su personalidad. Además, Ángel participa de una columna semanal en el programa radial de Fernando Bravo, donde invita a los oyentes a una reflexión sencilla y profunda sobre temas de la actualidad.

Desde Radio María, donde también colabora, celebraron la designación y lo felicitaron: "¡Damos gracias a Dios y rezamos por él y su nuevo ministerio!".

A sus 63 años, Ángel es el primer jesuita en asumir el rol de arzobispo en 451 años de fundada la arquidiócesis de Córdoba. “No somos mayordomos ni amos, somos humildes servidores y compañeros de camino, en este espíritu sinodal que tanto ha puesto el Papa en el corazón de la Iglesia. Sinodar significa ‘caminar con’, y creo que eso es el sentido de la misión, caminar con mis hermanos en el sacerdocio y caminar con nuestro pueblo, que ciertamente es maestro en el caminar y nos enseña tanto”, declaró, dejando entrever el modo en que anhela ser pastor de la Arquidiócesis.

La ordenación episcopal será el 17 de diciembre a las 19 horas, en la explanada de la Catedral de Córdoba.

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