La buena relación entre dos multimillonarios, clave para la vacuna en la Argentina

La buena relación entre dos multimillonarios, clave para la vacuna en la Argentina

Tal como sucede en muchos negocios de alto nivel, la relación personal entre magnates es clave para concretar una operación, y el desarrollo de la vacuna contra el coronavirus demuestra que no fue la excepción, al menos en el caso de América Latina y de la Argentina en particular.

Redacción MDZ

Redacción MDZ

Tal como sucede en muchos negocios de alto nivel, la relación personal entre magnates es clave para concretar una operación, y el desarrollo de la vacuna contra el coronavirus demuestra que no fue la excepción, al menos en el caso de América Latina y de la Argentina en particular.

Pese a que el gobierno nacional anunció la futura producción en la Argentina de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca, lo cierto es que su participación fue más bien secundaria, casi marginal. Realmente, este logro se amerita al acuerdo que alcanzaron dos instituciones encabezadas por multimillonarios latinoamericanos: el argentino Hugo Sigman y el mexicano Carlos Slim.

Sigman es el propietario y cofundador del Grupo Insud, uno de los tres conglomerados biotecnológicos más importantes del mundo, como también es considerado una de las 10 personas más ricas de la Argentina, según la revista Forbes, con un patrimonio familiar de 2.000 millones de dólares. Residente en España desde hace más de cuatro décadas, Sigman instaló hace unos años en la Argentina la compañía biotecnológica internacional mAbxience, especializada en la investigación, desarrollo y fabricación de anticuerpos monoclonales, la cual se encargará de la producción local de la vacuna que, según se anunció, se complementará en México y permitirá el abastecimiento de hasta 250 millones de dosis para buena parte de América Latina

Según publicó Infobae, en ese contexto se destaca también a Carlos Slim, el reconocido magnate mexicano que es dueño de la telefónica móvil Claro y un holding que incluye negocios de telefonía, minería, real estate y hasta acciones en The New York Times, por nombrar solo algunos, y que durante algunos años de la década pasada fue el hombre más rico del mundo.

Slim financiará parte del negocio para la región por medio de la Fundación que lleva su nombre, una “organización sin fines de lucro, comprometida con la generación de soluciones innovadoras para fortalecer los servicios de salud en beneficio de las poblaciones más vulnerables”. Ello posibilitará una reducción de los costos finales para la producción de la vacuna, que en México será completamente gratuita.

La relación de Slim y Sigman viene de larga data. Fueron protagonistas, por ejemplo, de los encuentros empresariales de padres millonarios con sus hijos, un evento que se realizó varias veces en la Argentina, sobre todo en la década del 2000. “Tienen una buena relación”, aseguran en el entorno del empresario argentino.

El convenio entre AstraZeneca y la Fundación Slim se firmó en las últimas 48 horas y a partir de ese momento los tiempos se aceleraron. Fue muy importante que en el país existiera un laboratorio con estándar GMP en la industria farmacéutica, es decir, con las autorizaciones más exigentes para moverse con elementos biológicos.

Amigo del ministro de salud, Ginés González García, y estrechamente vinculado al presidente Alberto Fernández, Sigman fue una pieza clave para que la vacuna fuera producida en la Argentina. Por un lado, su trato con Slim y la disposición de éste para desembolsar los millones necesarios para que la vacuna esté disponible para la región. También fue vital la capacidad tecnológica de avanzada de mAbxience, una condición central para que AstraZeneca aceptara a la Argentina; y, finalmente, la afinidad entre los gobiernos de Argentina y México. Cuatro caras de un acuerdo que se cerró de manera veloz y casi sorpresivamente en medio de la pandemia.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?