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Por qué Mendoza no sale del distanciamiento social a pesar de haber transmisión comunitaria

Aunque no tener circulación comunitaria era un requisito para mantener los privilegios del distanciamiento, en Mendoza aseguran que el sistema de Salud aún tiene capacidad de respuesta y por eso no habría cambios por ahora. Los dos datos clave que se tienen en cuenta.

Mendoza convive con el virus. Eso implica un cambio de eje, pero no una sorpresa: es una situación previsible, que había sido anticipada y por la que ya transita gran parte del mundo. El reconocimiento de que hay circulación del virus en Mendoza podría tener consecuencias políticas, ya que en lo estrictamente legal, el decreto del presidente Alberto Fernández determina que para que un distrito mantenga esos privilegios no debe haber transmisión comunitaria, como se reconoció que existe en 5 departamentos de Mendoza.

Sin embargo, por ahora relativizan el impacto de esa cláusula porque, aseguran, el factor clave es la capacidad de respuesta del sistema de salud. "En principio no debería haber cambios, porque la variable es el sistema de salud que responda", explicaron. Además, aseguran que la Nación está en proceso de revisión de las categorías. Como adelantó MDZ, la nueva categoría es "transmisión comunitaria no sostenida". Es decir, un paso antes de lo que tiene, por ejemplo, Buenos Aires.

Las tres cláusulas para mantener la potestad provincial eran que no haya circulación comunitaria, que el período de duplicación de casos no sea inferior a 15 días y, principalmente, que el sistema de salud cuente con "capacidad suficiente y adecuada para dar respuesta a la demanda sanitaria". Por ahora, en Mendoza ese requisito se cumple por la cantidad de camas disponibles en sala común y, sobre todo, en terapia intensiva. La información que Salud no comunica es el tiempo de duplicación de casos, es decir cuánto se aceleraron los contagios. El último Decreto del Gobernador que prorrogó las medidas tiene vigencia hasta el 3 de agosto. Aunque esperan señales desde la NaciónFuentes de Casa Rosada confirmaron a MDZ que la potestad de cambiar o no las condiciones dependen del Gobernador. 

Como adelantó MDZ, la estrategia de contención no se abandonará y se solapa con la mitigación. Actualmente hay cerca de 500 personas internadas por Covid-19 y menos de 10 en terapia. Para ajustar el sistema, volvieron a restringirse cirugías y otras prácticas médicas que no son urgentes. 

La carta 

Para afrontar la nueva etapa el gobernador Rodolfo Suarez escribió una carta abierta para apelar a la responsabilidad individual para prevenir y evitar que se agudice la crisis sanitaria generada por el coronavirus. Suarez busca empatía y al convencimiento y en su texto hay una frase clave: "Sin necesidad de que nadie nos obligue, podemos dar la mejor versión de nosotros mismos". La duda es cuál es la mejor versión de cada uno, a nivel individual e institucional, pues la carga de responsabilidad no es pareja.

Suarez argumenta una decisión política que busca mitigar el impacto global de la pandemia. Es decir, no solo la crisis sanitaria, sino las consecuencias sociales y económicas que generó. Por eso no retrocede, como se había adelantando, y mantiene el distanciamiento social. En el texto hay algunos conceptos vidriosos, como la idea de que la situación "nos iguala". En realidad la pandemia potencia las desigualdades e incluso él lo describe en la misma carta. No es lo mismo el impacto en una familia con recursos económicos garantizados que en otra que vive al día. Tampoco para alguien que depende de la actividad económica diaria, que un empleado Estatal que tiene salario asegurado. Esas desigualdades se potencian, incluso, puertas adentro de cada hogar. Lo sufren los alumnos de las escuelas que no tienen conectividad para seguir al día, o las personas que deben convivir en una misma habitación entre varios. 

La crisis tiene rasgos inéditos como menciona el Gobernador, pero la humanidad sí ha vivido crisis similares y en condiciones peores. El impacto de la pandemia es universal, pero hay muchas ventajas respecto a otros momentos: la información abunda y se comparte, los recursos también y Mendoza tuvo tiempo para prepararse. Incluso más que el resto del mundo gracias a que el inicio fue a "contraestación". Ahora se pone a prueba la estrategia que desde marzo comenzó a prepararse para contener y mitigar el impacto de la pandemia en Mendoza

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Pero hay algunos problemas de base. La convocatoria a tener en cuenta al "otro" no se corresponde con lo que ocurre a nivel político. El comité de emergencia armado por el Gobierno incluye solo a Ministros del Poder Ejecutivo y las decisiones se toman en el mismo núcleo. La relación política entre oficialismo y oposición está rota y eso distorsiona cualquier buena intención. Ocurre con temas extra pandemia, pero también con la crisis sanitaria. Los intendentes opositores presionan para cambiar la estrategia y cada uno tomó su propio camino. La provincia comienza a fragmentarse. 

El Gobierno, por ejemplo, recomienda informarse por medios oficiales solamente. Pero hay una particularidad. El último documento publicado con recomendaciones del comité de expertos es del 1 de abril de este año. Luego de eso, hubo cambios en la estrategia, nuevos descubrimientos y hasta protocolos actualizados. El comité de expertos no ha difundido nuevas recomendaciones a través de esa "vía oficial".