Le dieron pasto seco por marihuana y sus amigos lo secuestraron para recuperar el dinero

Le dieron pasto seco por marihuana y sus amigos lo secuestraron para recuperar el dinero

Un grupo de amigos hizo una "vaquita" para comprar un kilo de marihuana, pero el encargado de realizar la transacción volvió con pasto seco prensado tras pagar $12 mil. Cuando los jóvenes se percataron decidieron secuestrar al engañado y pedir rescate a su madre por la misma suma.

MDZ Sociedad

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Un joven pagó $12 mil por lo que supuestamente era un kilo de marihuana, pero en realidad se trataba de pasto seco prensado. Cuando sus amigos (otros aportantes para la compra) se percataron del contenido decidieron secuestrarlo y pedir el rescate a su madre por el mismo valor.

El caso ocurrió el 15 de abril cuando el joven salió de la casa de su madre, en la zona oeste de la ciudad de Salta, para dirigirse a la vivienda de un amigo, en intersección de Ameghino y Vicente López, donde había otros jóvenes, con quienes acordaron hacer una "vaquita" para adquirir un kilo de marihuana.

Es que el joven ofició de intermediario para contactarse a través de la app de mensajes Telegram con dos chicas y un muchacho del barrio Castañares, en el norte de la capital salteña, que le iban a conseguir un vendedor. El intercambio se hizo en el cruce de las calles Almirante Brown y España, frente a las oficinas del Registro Civil de la capital salteña. El joven entregó los 12.000 pesos a cambio de un paquete que en vez de tener un kilo de marihuana, contenía un ladrillo de pasto viejo, seco y prensado.

Tras culminar la compra, el grupo regresó a la casa de Ameghino y Vicente López, donde descubrieron el engaño y los jóvenes que habían aportado dinero para la compra decidieron secuestrar al intermediario alrededor de las 20 de ese día.

Los secuestradores llamaron a la madre de ese muchacho, le hicieron escuchar cómo lloraba su hijo y le pidieron como rescate recuperar los 12.000 pesos de la "vaquita" con la que habían comprado pasto.

La madre denunció el caso, en el que comenzó a intervenir el fiscal federal de Salta, Eduardo Villalba, y la Gendarmería Nacional.
El joven secuestrado fue liberado antes del pago en inmediaciones de la calle 92 y el pasaje Matorras Cornejo, en el barrio Castañares, donde los captores, al ver pasar un patrullero, decidieron dejarlo ir.

Pero las extorsiones continuaron con el objetivo de intentar recuperar la plata y por ello ya en horas de la mañana del día siguiente del secuestro, se acordó realizar un pago en una plaza del mismo barrio Castañares, donde personal de Gendarmería detuvo a los dos jóvenes que recolectaron el dinero.

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