La historia del médico que se aisló de su familia para protegerla

La historia del médico que se aisló de su familia para protegerla

Juan Manuel Viudes es neumonólogo y gerontólogo del Hospital Italiano de Buenos Aires. Una semana antes de que el Gobierno suspendiera las clases reunió a su esposa y a sus tres hijas para avisarles que tenían que despedirse. Decidió que aislarlas era la mejor decisión para mantenerlas a salvo.

MDZ Sociedad

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Juan Manuel Viudes es neumonólogo y gerontólogo del Hospital Italiano de Buenos Aires. Una semana antes de que el Gobierno suspendiera las clases reunió a su esposa y a sus tres hijas para avisarles que tenían que despedirse. El médico decidió que aislarlas era la mejor decisión para mantenerlas a salvo durante la duración de la pandemia, en la que él estará muy expuesto en el día a día.

En una entrevista que le concedió a Infobae, Viudes considera que es más importante comprar kits de diagnósticos que respiradores y pide cuidar especialmente a los adultos mayores. “No seamos Italia, seamos Corea del Sur: obsesivos, ordenados y metódicos”, indicó.

"Lo único que puede ayudarnos es lavarnos las manos, casi obsesivamente, y aislarnos", indica el médico, quien pide que se cuide especialmente a los adultos mayores. “Esa población, los mayores de 60, son lo mejor que nos pasó en este país. Son los que nos dieron el ejemplo, los honrados, los obsesivos, los trabajadores. Son los que nos construyeron nuestra casa, nos pagaron la facultad, nos compraron nuestro primer auto. Tenemos que demostrar que estamos a la altura para poder cuidarlos. Es una población que quiere vivir, que se van a cuidar; lo que pasa es que tenemos que darles elementos y ayudarlos”, explica el médico.

“Este enemigo ingresa a nuestro cuerpo asintomáticamente y destruye nuestro sistema de defensa y lo inflama. En la mayoría de los caso, al cabo de 14 días, el cuerpo lo elimina. Pero en esos 14 días uno puede contagiar a todos los que lo rodean", agrega Viudes.

Los jóvenes, además, no están indemnes de las consecuencias y todavía es un misterio las secuelas que dejará este virus en el cuerpo a largo plazo. “El problema en los adultos mayores de 60 años, pero sobre todo mayores de 70, es que este virus que entra al cuerpo se encuentra con un sistema inmunológico no en sus mejores condiciones. Y si encima esa persona tiene alguna enfermedad como diabetes, problemas cardíacos, presión arterial, obesidad y EPOC o asma, esas defensas no son suficientes para poder terminar con este enemigo silencioso".

"Pasa algo extraño: como el sistema inmunológico de los pacientes mayores tienen tanta experiencia en fabricar misiles contra esos enemigos que no lo logra identificar, dispara los misiles. Entonces se produce una inflamación crónica en esos días de disparar misiles que dan en el blanco. Esos misiles van contra el organismo y entonces se crea una agresión severa en el pulmón (distrés). Cuando sucede eso, el paciente necesita un respirador”, completó Viudes.

A pesar de todo, el médico es optimista. Cree que Argentina tuvo la suerte de poder aprender de lo que se vivió en Asia y en Europa. "Hay que estar muy pendiente de nuestros mayores para ayudarlos con lo que necesiten. Es la mejor forma de demostrarles cuanto los valoramos”.

 

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