Picada mortal: manejaba ebrio y podrían condenarlo a 25 años de cárcel

Picada mortal: manejaba ebrio y podrían condenarlo a 25 años de cárcel

En enero de 2019, Javier Colaiacovo (30) conducía borracho por el Acceso Norte y chocó. El auto quedó partido al medio y una persona que lo acompañaba, Marianela Pulitti (26), perdió la vida. Se acerca la sentencia.

Facundo García

Facundo García

Javier Colaiacovo salió en auto con un amigo y una amiga. Bebieron unas copas, sin saber que ese festejo era el preámbulo de una madrugada mortal. Porque a las 7,25 del domingo 27 de enero de 2019, el VW Vento en que viajaban los tres terminó partido al medio en Acceso Norte y Manuel A. Sáez, en un siniestro que le costó la vida a Marianella Pulliti.

Este martes, el juicio a Colaiacovo avanzó un poco más hacia el final. El hombre está imputado por homicidio simple con dolo eventual. Eso significa que, para los fiscales, no tuvo intenciones de matar pero sabía que podría hacerlo mientras conducía, ya que iba a unos 140 kilómetros por hora. Por esa acusación podrían caerle de 8 a 25 años de cárcel.

El imputado se vanagloriaba por conducir rápido.

Inconsciente

Lo sorprendente del caso es que, un rato antes del choque, un policía había detenido a Colaiacovo en Lavalle. Le realizó una prueba de alcoholemia que dio 2.13 gramos en sangre -cuatro veces más de lo permitido- y, en consecuencia, le retiró el carnet y le realizó una multa.

Este martes se supieron más detalles sobre aquel momento crucial. Declararon varios testigos, entre ellos, el agente Oscar Hugo Jofré González, el policía de Jocolí que detuvo aquella noche al VW que conducía Colaiacovo.

"Él ni siquiera me hablaba, aunque era quien estaba al volante del coche. Fue la chica la que tuvo que decirle que me pasara la documentación, porque yo se la pedía y él no me contestaba", recordó el policía. "Es más, incluso fue ella la que le sacó la licencia de conducir del bolsillo. Él permanecía quieto", agregó. Tras esa situación, Jofré González contó que le pidió a Colaiacovo que descendiera del coche para hacer la prueba de alcoholemia. "Pero debe haber estado 25 minutos intentando, porque evidentemente no podía soplar"

Colaiacovo, un "fierrero" que perdió el rumbo.

Las tres personas que viajaban en el auto estaban alcoholizadas, pero tras una hora, el agente Jofré González le realizó una segunda prueba a Maximiliano Soria, uno de los acompañantes, y al darle "0,37 o 0,36", dejó que el grupo siguiera camino. "Recuerdo que le entregué la infracción a Colaiacovo, pero él no quiso firmar".

El relato revela el nivel de inconsciencia del conductor, que aún sabiendo que lo acaban de penar por estar ebrio, retomó el control del volante poco después y aceleró hasta que el vehículo voló en pedazos.

Se cree que el VW Vento circulaba a unos 140km.

Una familia en carne viva

La familia de Marianella estuvo presente durante las declaraciones. Luisa Mónica Agüero, la mamá, admitió que aunque haya penas duras, ella se irá "con las manos vacías". "Esta persona jugó con la vida de dos amigos. Espero que le den la condena que corresponda. Y que no sea como se dice por ahí, que nosotros tenemos la verdad y él la billetera abultada"

Sorprendió que la defensa hiciera pocas preguntas. Esa tranquilidad podría ser indicio de cierta resignación respecto al veredicto. La incógnita se terminará de develar mañana a primera hora, cuando comience la etapa de los alegatos.

 

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