Atención: no todos los olvidos significan que hay Alzheimer

Atención: no todos los olvidos significan que hay Alzheimer

¿Podemos sufrir alteraciones en nuestra capacidad cognitiva por causas neurológicas que no sean demencia? El Dr. Daniel Pithod, médico neurocirujano, nos explica.

Cecilia Ortiz

Nada ocurre sin causa o por azar: Una manzana cae por la acción de la fuerza de gravedad, envejecemos por un proceso de oxidación, a toda acción le sigue una reacción, hay efectos que tienen una causa única; pero en medicina, el motivo de las dolencias puede estar en múltiples factores, de hecho, hasta pueden combinarse.

Tradicionalmente, asociamos olvidos de información con demencia, aquel síndrome que conduce a perder autonomía. Pero existen otras razones por las cuales nuestros recuerdos pueden no resultar accesibles a nuestra conciencia.

Daniel Pithod es médico neurocirujano, docente de Neurología Clínica y Quirúrgica de la UNCuyo y miembro del staff de la Clínica de Cuyo. Nos explicó lo siguiente:

“Existe un grupo de enfermedades que pueden originar demencias reversibles, son causas sistémicas, metabólicas o infecciosas. No son definitivas y pueden tratarse. Entonces, controlado el origen, mejoran los síntomas cognitivos”.

Con el advenimiento de la vejez, nuestro cuerpo comienza a sufrir diferentes alteraciones en su funcionamiento: en los adultos, por ejemplo, la deshidratación puede conducir a desorientación temporo-espacial y confusión. Déficits de ciertas vitaminas, como la B12 o el ácido fólico generan alteraciones de memoria.

“Existen pacientes, nos cuenta Pithod, que consultan por olvidos y trastornos cognitivos. Al estudiarlos nos damos cuenta de que pueden presentar alteraciones neurológicas específicas que son neuroquirúrgicas, es decir, reversibles a través de cirugía”. 

El doctor Pithod aclara que dentro de estas alteraciones, las más comunes pueden ordenarse en tres grupos:

- Hemorragias o hematomas subdurales: Nuestro cerebro está cubierto por membranas denominadas meninges. Entre ellas existe un espacio llamado subdural, allí puede coleccionarse o juntarse sangre, generando compresión al cerebro. Esto puede afectar el desempeño cognitivo del paciente, como así también la marcha y la motricidad. Generalmente son crónicos y pueden haber sido causados por un traumatismo leve o mínimo, son evacuables y así, revertirse la sintomatología.

- Hidrocefalia Normotensiva o Enfermedad de Hakim: Nuestro cerebro está protegido por líquido cefalorraquídeo, que circula por su superficie y en su interior, a través de los ventrículos. Cuando el líquido no circula o no se reabsorbe adecuadamente, aumenta su disposición y obstruye, ensanchando los ventrículos y generando compresión, que puede provocar alteraciones cognitivas, trastornos de la marcha y del control de los esfínteres. El tratamiento de la hidrocefalia consiste en colocar una válvula de circulación ventrículoperitoneal. En la mayoría de estos casos, el funcionamiento cognitivo del paciente mejora ostensiblemente.

- Tumores cerebrales: Pueden crecer dentro de cualquier área del sistema nervioso central, pero si lo hacen en porciones que sustentan funciones cognitivas, pueden comprometerlas. De acuerdo a sus características, algunos tumores pueden ser tratados quirúrgicamente. Una vez hecho esto, la sintomatología mejora.

Nuestro cerebro funciona como una red sofisticada que vincula procesos con la finalidad de adaptarnos al medio para sobrevivir. Cualquier cambio en un área de la red, genera alteración en el proceso entero. Ese cambio, entonces, podrá estar causado por muerte neuronal (demencia) o por alguna patología adquirida pasible de ser adecuadamente tratada (demencia reversible). Resulta importante, entonces, la consulta a tiempo con un especialista que, a través de los estudios complementarios necesarios, pueda arribar a un diagnóstico y a un tratamiento adecuados.

Lic. Cecilia C. Ortiz / Neuropsicóloga /licceciortizm@gmail.com

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