Atención mendocinos que viajan en vacaciones: cómo evitar el dengue

Atención mendocinos que viajan en vacaciones: cómo evitar el dengue

Si bien Mendoza no es una zona endémica de la enfermedad transmitida por el mosquito aedes aegypti (también portador de otras patologías como la fiebre amarilla, el zika y la chikunguña), quienes viajan a sitios de riesgo pueden contraer dengue e introducirlo a la provincia.

Nicolás Munilla

Nicolás Munilla

Miles de mendocinos están próximos a salir de vacaciones en los próximos días y si bien muchos han tomado suficientes precauciones para garantizar un descanso seguro, es importante recordar tener en cuenta las precauciones para evitar una de las enfermedades más comunes en destinos turísticos predilectos: el dengue.

Si bien Mendoza no es una zona endémica de la enfermedad transmitida por el mosquito aedes aegypti (también portador de otras patologías como la fiebre amarilla, el zika y la chikunguña), la presencia en la provincia de varias especies de culícidos que son potenciales transmisores hace que operen mecanismos de vigilancia y prevención para evitar cualquier expansión del dengue en el territorio provincial.

Rubén Cerchai, director de Epidemiología del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la provincia, reiteró que en Mendoza no hay circulación del dengue y resaltó que en 2019 solo se registró un caso importado. Por ello, aseguró que los mendocinos que visiten zonas endémicas deben estar atentos y tomen las precauciones correspondientes.

"Como no existe una vacuna que se use en forma rutinaria, la única recomendación para los mendocinos que viajen en vacaciones es que traten de evitar las picaduras de los mosquitos transmisores de la enfermedad. Además del uso de repelentes como principal barrera, hay que tomar otras medidas como vestir en forma adecuada (colores claros y ropa liviana) y tener en las habitaciones telas mosquiteras tules y un aire acondicionado que por el movimiento del aire y la temperatura templada, dificulta la circulación de los mosquitos", detalló en conversación con MDZ.

Según el profesional, se trata de "medidas básicas de prevención para evitar que los mosquitos estén en contacto con las personas, aunque ninguna otorga el 100% de seguridad de que no pueda haber picaduras".

A su vez, Cerchai recordó que "hay algunos horarios del día donde hay mayor actividad de los aedes aegypti, especialmente en las primeras horas del amanecer y las últimas horas de la tarde". De todos modos, aclaró, "en general el mosquito puede estar activo en otros horarios, como por ejemplo si es de noche y hay luces". 

Respecto a las zonas con mayor riesgo de dengue, el funcionario mencionó que "el problema más grave está en Brasil, donde se registraron más de 1.500.000 casos en todo el año pasado y muchas áreas permanecen bajo alerta hasta el mes de mayo". También mencionó otros países como Colombia y Paraguay, aunque no descartó sitios en nuestro país como el Noreste y el Litoral: "La actividad del mosquito siempre es mayor en donde hay más temperatura y humedad, y justamente las áreas de vacaciones en esta época son las de mayor riesgo".

Por otra parte, Cerchai hizo hincapié en el monitoreo que rige en Mendoza para detectar casos de dengue importado: "Tenemos un sistema llamado ‘vigilancia de síndromes febriles inespecíficos’ que se activa cuando una persona presenta síntomas de fiebre, dolor de cabeza y erupciones cutáneas, entre otros, y tiene el antecedente de venir de una zona de riesgo. Si los indicios surgen en los quince días siguientes del regreso a la provincia (que es periodo de incubación de la enfermedad), se le solicitan al paciente estudios complementarios mientras permanece en su casa para evitar picaduras de otros mosquitos que puedan transmitir el dengue a otras personas".

"Si los resultados son negativos, al paciente se le deja hacer su vida normal; en cambio, si son positivos, por lo menos tiene que estar en aislamiento entre cuatro y siete días desde la aparición de los síntomas, para evitar riesgos de propagar la enfermedad", concluyó.

Sobre el dengue

Es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Cuando el insecto se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas, les transmite esta enfermedad. El contagio sólo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra ni a través de objetos o de la leche materna. Sin embargo, aunque es poco común, las mujeres embarazadas pueden contagiar a sus bebés durante el embarazo.

El dengue es grave cuando se producen hemorragias.

Los síntomas de esta enfermedad son:

  • Fiebre alta sin resfrío.
  • Dolor detrás de los ojos, muscular y de las articulaciones.
  • Náuseas y vómitos.
  • Cansancio.
  • Sangrado de nariz y encías.
  • Erupción en la piel.
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