El Carrizal se convirtió en una pequeña "laguna" que da cuenta de la crisis hídrica

El Carrizal se convirtió en una pequeña "laguna" que da cuenta de la crisis hídrica

El dique El Carrizal está en su peor momento por la crisis hídrica. Por la baja cota, se puede ver una antigua bodega y largos pastizales.

Pachy Reynoso

Pachy Reynoso

La crisis hídrica se siente y los ríos de Mendoza traen mucha menos agua. La cuenca del Río Tunuyán es una de las más afectadas y eso se nota en el dique El Carrizal, que se nutre de ese río. 

El lago está a solo un 33% de su capacidad de almacenamiento. A simple vista parece "una laguna" en la que muchas de las actividades habituales están restringidas. Pastizales y hasta una bodega emergieron por la bajante. 

La capacidad máxima de El Carrizal es de 322 hectómetros cúbicos. Hoy tiene 108 y durante enero había estado incluso bajo los 100 hectómetros cúbicos. Esa situación restringe las funciones del Dique. Como ocurre con los embalses de Mendoza, las funciones de El Carrizal son regular el río para tener agua de riego, como prioridad, generar energía y, luego, aprovechar el embalse para el turismo. 

 

Las tradicionales balsas de pescadores están en desuso y tampoco se pueden realizar otras actividades náuticas. 

Se espera que por el calor comience a recuperar algo de agua, pero el "almacén" que representa la cordillera está vacío: durante el invierno no hubo nevadas y los glaciares también han sufrido. Por eso la crisis se agudizó. 

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