Las enfermedades que más se contagian en las piletas y cómo prevenirlas

En el verano las personas, especialmente los niños, se encuentran expuestas a contraer enfermedades en las piletas. Ciertas bacterias, virus, parásitos u hongos pueden transmitir, directa o indirectamente, de una persona a otra enfermedades como otitis externa, conjuntivitis, gastroenteritis y pediculosis.
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¿Cómo se presenta cada una de las enfermedades?
La otitis externa es una inflamación del conducto auditivo externo que puede ser producida por varios tipos de bacterias u hongos. Por lo general, se produce en oídos que han estado expuestos a la humedad. Es posible que el oído externo se ponga rojo, hinchado y que haya una supuración amarillenta-verdosa, además de presentar dolor. El tratamiento es a través de gotas con antibióticos y antinflamatorios. También se pude recetar analgésicos para el dolor.
La conjuntivitis es una irritación o inflamación de la conjuntiva que cubre la parte blanca del globo ocular. Puede ser ocasionada por alergias o en ciertos casos por una infección bacteriana o viral. Puede ser extremadamente contagiosa y se transmite por el contacto con las secreciones oculares de una persona infectada. En el caso de las piletas puede ser una reacción al cloro. Los síntomas incluyen enrojecimiento, picazón, sensibilidad a la luz y ojos llorosos. También puede provocar secreciones o formación de costras alrededor de los ojos.
Para evitar el contagio la médica oftalmóloga especialista en oftalmología infantil Paula Gochicoa Mulet aconseja: “Mi recomendación es que los chicos utilicen siempre antiparras para proteger sus ojos del cloro de las piscinas, y de los bichos que pueden andar dando vueltas. Y recordar que si algún niño tiene conjuntivitis no puede concurrir a piletas o reuniones sociales hasta no tener el alta del oftalmólogo, así se evitarán mayores contagios”
La gastroenteritis es la inflamación del tracto gastrointestinal. Se transmite mediante el consumo de alimentos inadecuadamente preparados, agua contaminada, a través del contacto físico con personas infectadas y en piletas. Síntomas: diarrea, vómito, dolor abdominal y calambres. El tratamiento se basa en realizar dieta líquida y se suelen recetar antibióticos y antidiarreicos.
Según la Sociedad Argentina de Pediatría la pediculosis es es una ectoparasitosis endémica producida por el pediculus humanus capitis (piojo humano). El contagio se realiza en forma directa de cabeza a cabeza del niño con piojos, o de manera indirecta a través de peines, gorros, ropas, sábanas, areneros, colchonetas, piletas, etc. Contrariamente a lo que se cree, el piojo puede sobrevivir fuera del contacto con la piel más de un día, con lo cual se multiplica la posibilidad de contagio indirecto.
Son muchos los tratamientos que se conocen para prevenir y eliminar piojos y liendres. El uso de gorros de pileta evita el contagio en el agua. Para eliminarlos: el uso diario de peine fino, se puede utilizar insecticidas de origen vegetal, siendo las más conocida la permetrina que tienen un efecto ovicida del 70% y parasiticida del 97%. Otros remedios naturales son el palo amargo y el vinagre.

