Los “sintecho” de Santa Rosa: teléfono para José Thomas

Los “sintecho” de Santa Rosa: teléfono para José Thomas

El nuevo director General de Escuelas ha de saber que el Instituto de Educación Superior de Santa Rosa está, literalmente, partido en cuatro. Se han dictado clases en la calle, en bares y en plazas. Aún así, cerraron el año comprometidos, enseñando y aprendiendo y festejando.

Ulises Naranjo

Ulises Naranjo

Así es, pues, el Instituto de Educación Superior no tiene edificio propio, aunque, bueno, tampoco lo tienen la mayoría de los IES de Mendoza. En el caso del santarrosino, supo funcionar en un espacio del Arzobispado de Mendoza, pero las malas condiciones edilicias lo llevaron a su clausura. Entonces, la comunidad del Instituto de Educación Superior comenzó un calvario y vio partida su estructura en cuatro, los meses pasaron y la solución jamás llegó.

Las clases comenzaron, entonces, a ser dictadas en distintas escuelas, distantes a kilómetros unas de otras. Incluso, llegaron a dictar clases en la calle, en la plaza y hasta en los bares del pueblo.

Y el hermoso acto de cierre del año, al cual asistimos, se hizo en la plaza pública. Así terminaron el año: con recursos físicos y humanos divididos en cuatro, en algunos casos sin acceso a baños y sin respuesta a la vista. 

Una de las actividades de fin de año, en un salón de fiestas prestado por un vecino (foto Ulises Naranjo). 

Encima, en algunos casos, las paradas de micros son verdaderas bocas de lobo, en aquellas solitarias zonas rurales.

Así las cosas, con la institución dividida, la comunidad educativa difundió el siguiente comunicado:

Nosotros y nosotras, estudiantes y docentes del IES 9-028 queremos informar que la solución impuesta por la DGE es insuficiente por las siguientes razones:
• Nos faltan dos aulas para profesorado de Educación Primaria, en la escuela Amador Rodríguez donde mudaron esta carrera.
• Faltan aulas para la tecnicatura de Recursos Hídricos.
• Faltan espacios para las clases de consultas y mesas de exámenes.
• El servicio de transporte en la empresa Nueva Generación es más caro para quienes vienen del oeste de Santa Rosa
• La parada del colectivo de la escuela Amador es muy oscura y peligrosa a las 23:40, cuando salimos de cursar.
• Faltan espacios para la administración y gobierno del IES.

Clase de ajedrez, en una plaza.


• El traslado de docentes que trabajan en más de una carrera es dificultoso.
• En la esc. Zanni y en la esc. Amador Rodríguez no tenemos servicio de fotocopiadora.
• Tenemos inconvenientes con los recursos didácticos, ya que debemos distribuirlos en tres edificios diferentes y lejanos entre sí.
• Nos falta un aula para el profesorado de Teatro.
• No tenemos baño de 17 a 18:20. en el profesorado de Teatro.
• El cursado de los espacios de electivas comunes a todas las carreras hace casi imposible que se dicten de manera normal.
Por todo esto comunicamos que esta solución es un parche incompleto para que podamos seguir estudiando dignamente. Sentimos que somos una familia que ha sido desmembrada. Queremos nuestra propia casa
”. 

Sin embargo, la institución educativa de Santa Rosa siguió enseñando y no detuvo sus actividades hasta cerrar el año, lo cual es un ejemplo de tesón y compromiso, pero no aleja la incertidumbre acerca de qué ocurrirá a comienzos de año.

Incluso, como cierre de año, organizaron en la plaza un evento extraordinario: una versión de la gran obra conceptual de Víctor Heredia “Taki Ongoy”, adaptada a los momentos que vive esa institución, lamentablemente, alejada comuna de los intereses de agendas oficiales.

"Taki Ongoy" se presentó en la plaza pública de Santa Rosa, con gran apoyo popular (foto Ulises Naranjo). 

La puesta de la obra (que integró varias disciplinas, que fueron evaluadas) fue directamente vinculada a lo que se vive en el IES de Santa Rosa, con toda la familia de la institución involucrada. Una de las escenas, de hecho, luego del descuartizamiento de la revolucionaria quechua Bartolina Sisa, es la lectura de la resolución que ordena que el instituto sea desalojado y los cuatro lugares en los que son repartidos.

Bajo la noche de Santa Rosa, ese momento fue francamente conmovedor: porque el IES quedó partido en cuatro, igual que Bartolina quedó partida en cuatro. Sin embargo, el pueblo aymara sigue de pie luchando por lo suyo, igual que el pueblo santarrosino.

Así fue, pese a quedar divididos, fueron por más, pues la obra fue coronación de una semana de intensas actividades que involucraron a actores sociales del departamento y también de la comunidad mendocina que asistieron a brindar conferencias, talleres y apoyos varios ante la situación.

Otros emprendimientos educativos y productivos acompañan al IES de Santa Rosa (foto Ulises Naranjo). 

El ciclo se llamó “A que florezca mi pueblo” y quienes fuimos invitados, como suele suceder, volvimos a casa con mucho más que aquellos que pretendimos llevar.

“Terminamos el año, a pesar de todo, estudiando, enseñando, involucrándonos como comunidad frente a un problema que no tiene solución a la vista. Somos un grupo de soñadores, convencidos de que la educación cambia los pueblos. Nos costó mucho llegar a fin de año, pero necesitábamos darnos este ejemplo de cara al año que se inicia”, comentó una docente, como cierre del proceso que atraviesan.

Ulises Naranjo

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