Libros: caen las ventas y crecen las importaciones
La producción de novedades editoriales en el primer semestre de este año se mantuvo respecto del mismo período de 2016, aunque disminuyó un 23% la cantidad de ejemplares por tirada y cayeron las ventas entre un 15 y un 25%, informó la Cámara Argentina del Libro (CAL).
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Asimismo, en el período citado continuó creciendo la importación de libros, agregó el informe de la Cámara.
Según el Informe de Producción del Libro Argentino, en los primeros seis meses de 2017 hubo 13.555 novedades editoriales, una tendencia que "se mantiene desde 2015", informó la gerente institucional de la CAL, Diana Segovia, según quien "en 2016 se produjeron 2.138 nuevos títulos y este año, 2.136".
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No obstante, disminuyó "la cantidad de ejemplares que se producen: en 2015 se produjeron 41 millones, en 2016, 32 millones y en 2017, 25 millones", precisó Segovia durante una rueda de prensa en la sede porteña de la CAL.
Los datos revelaron una caída del 23 por ciento en la tirada de libros respecto del primer semestre del año anterior y de un 39 por ciento menos, en relación a 2015; "un fenómeno que responde a la caída de las ventas" y, en este marco, a que las editoriales empezaron a imprimir a demanda, con una primera tirada pequeña para sondear cómo funciona en el mercado.
Del total de novedades producidas, el 31 por ciento corresponde el Sector Editorial Comercial (SEC), que está liderado por títulos infantiles y juveniles. Las tirada más habitual de las novedades de esta franja se mantiene en 3000 ejemplares.
Por otra parte, el libro digital continúa siendo un formato minoritario que se concentra en publicaciones universitarias que no cuentan con versiones en papel, denominadas "nativos digitales".
En tanto que el sector editorial comercial posee un comportamiento diferente: casi 9 de cada 10 libros digitales son conversiones del soporte en papel.
El informe también reveló que "las importaciones han crecido un 15 por ciento más en relación a 2016, mientras que las exportaciones se mantienen estables, entonces la tendencia es que vamos a tener una balanza comercial un poco más deficitaria que el año pasado", sostuvo Segovia.
En el primer semestre del año, las importaciones de libros totalizaron 51 millones de dólares y las exportaciones 14 millones, con un déficit de 37 millones.
La CAL estimó que el saldo comercial podría cerrar el año con un déficit que rondaría los 70 millones de dólares, un nivel similar al de 2011, cuando las pérdidas alcanzaron los 75,8 millones, que fue el peor año desde 2002.
En este sentido, Luis Quevedo, vicepresidente segundo de la CAL, consideró que "hay muchos factores que dificultan la exportación: el tipo de cambio no ayuda; los costos de producción interna son muy altos, y competimos deslealmente con el pago del IVA al papel, mientras que los libros que vienen de afuera no pagan IVA".
Asimismo, se facilitó la importación por la exención de impuestos para los libros que ingresan al país del exterior y la caída, en 2016, de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación para traer libros.
De esta manera, los costos impositivos y de logística empujan cada vez más a las editoriales a optar por imprimir libros en el exterior y la importación del sector crece más por este factor que por el ingreso al país de títulos extranjeros, de acuerdo al informe de la CAL.
"Los servicios editoriales, especialmente en países asiáticos, crecen más que la importación de títulos en Argentina, porque el costo de impresión aquí es muy alto. Es más barato imprimir afuera", dijo Segovia.
Desde la Cámara, estimaron que el costo del IVA en el papel tiene una incidencia del cinco al 10 por ciento en el precio final de un libro.
Al respecto, la presidenta de la entidad, Graciela Rosenberg, remarcó: "Pagar IVA al papel como costo es una inequidad a la producción interna que hace más caro producir en la Argentina", y cuestionó que el sector editorial "no acceda a créditos blandos" como otras industrias.
A esta competencia desleal, se suman los "saldos de ediciones extranjeras que ingresan al país para ser comercializados", agregó el presidente de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher.
Una encuesta realizada respecto de la venta del sector reveló que las editoriales y librerías que pertenecen a la CAL "en los primeros cinco meses registraron una caída de venta que va de un 15 a un 25 por ciento, acumulando un 20 por ciento de caída en los cinco meses".
En tanto, en junio y julio se empezó a observar "una leve recuperación" que atenúa la caída de los primeros meses de 2017 y se acerca a los niveles de venta de los mismos meses de 2016.
Para revertir la caída de ventas, "es necesario generar el poder de compra en los ciudadanos, porque si la gente tiene plata para gastar, compra música, libros, va al teatro", sostuvo Gremmelspacher.
En cuanto a las compra de libros desde el Ministerio de Educación, la entidad informó que esa cartera "solamente compró libros de textos, pero no libros complementarios"; y, en este sentido, Quevedo remarcó la importancia de "que el estado mantenga políticas de promoción de la lectura a lo largo del tiempo".
Fuente: Télam

