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En un clima tenso, confirmaron la prisión al chofer de Turbus

En la audiencia de prisión preventiva se resolvió que Francisco Sanhueza continúe detenido en el penal de Boulogne Sur Mer. Familiares de las 19 víctimas de la tragedia insultaron e intentaron agredir al chofer chileno.
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Corridas, insultos e intentos de agresión formaron parte de un tenso momento que se vivió en el segundo piso de Tribunales durante el mediodía de hoy. Hasta allí llegó el chofer de la tragedia de Turbus, Francisco Sanhueza, trasladado desde el penal de Boulogne Sur Mer para afrontar su audiencia de prisión preventiva, en la que se resolvió que continuará detenido.

También se hicieron presentes en el lugar cerca de 50 familiares de las 19 víctimas fatales que dejó la tragedia, quienes con pancartas y fotografías reclamaron justicia e intentaron mantener vivo el recuerdo de sus familiares fallecidos. Cuando el chofer chileno arribó al Palacio Judicial, lo insultaron e intentaron agredirlo, arrojándole botellas de agua y otros objetos contundentes. Lo mismo ocurrió cuando Sanhueza fue trasladado de regreso al penal y recibió una despedida hostil de parte de los familiares presentes.

 Sanhueza fue imputado por homicidio simple con dolo eventual por las 19 muertes que ocasionó el vuelco del colectivo que conducía en alta montaña, en la denominada Curva del yeso, a mediados de feberero; la peor tragedia vial de la historia de la provincia. La defensa del chofer pretendía que se baje la calificación a homicidio culposo, una imputación que implica una pena mucho menor y que le permitiría esperar el juicio en libertad. Sin embargo, se resolvió mantener la calificación original y que Sanhueza continúe detenido.

En su declaración indagatoria, el chofer había culpado del accidente a varios vehículos que se encontraban estacionados en la banquina en contramano y lo encandilaron en los momentos previos al vuelco. Además, Sanhueza sostuvo que iba a velocidad normal durante todo el trayecto. Sin embargo, muchos testimonios de sobrevivientes lo comprometen, ya que aseguran que le habían solicitado que bajara la velocidad pero el chofer hizo caso omiso a la sugerencia.

Otra prueba que comprometería al chofer chileno es que el tacómetro se habría clavado en 97 km/h en el momento del accidente, en una zona donde la máxima velocidad permitida es de 40 km/h. Ante todos estos elementos presentados por la fiscalía, se resolvió que Sanhueza aguarde el juicio en prisión.