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¿Cómo entrenamos la memoria?

Nuestra capacidad cognitiva puede mejorar a través del entrenamiento o gimnasia mental. Entérese cómo hacerlo.
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A menudo uno escucha frases como: "tengo unos kilos de más, voy a ir al gimnasio", o "estoy muy estresado/a comenzaré yoga para ver si bajo un cambio", o "hacer ejercicio en forma regular me mantiene en forma". Y claro, vivimos inmersos en una cultura en la que se venera al cuerpo, y estar delgado y tonificado es un ideal al que muchos aspiran.

Ahora, nuestro cuerpo no es un envase vacío. Contiene órganos, y uno muy importante es el cerebro, porque regula y dirige todo lo que pasa con el resto del sistema y los intercambios con el medio circundante. Muy pocas veces he oído: "mi memoria me falla, voy a ir a entrenarla" o "Tengo que ir a clases para ejercitar mi atención". Será por desconocimiento, será porque aún no está incorporado en nuestra idiosincrasia, lo cierto es que existe la gimnasia mental, el entrenamiento cognitivo y la estimulación de nuestras funciones mentales y muy pocas personas lo utilizan como medio para mejorar su calidad de vida.

La memoria es, sin dudas, una de las funciones cognitivas que más suele preocuparnos: Queremos recordar el nombre de esa persona y no podemos, sabemos que vimos esa película pero no nos acordamos nada del argumento, y un sinfín de otras fallas. Pero sin dudas, no es la única función que se altera, y, mucho menos, la única que se entrena.

Antes de empezar, dos puntos deben quedar claros: primero, como siempre aconsejo, frente a cualquier falla cognitiva, conviene consultar a un especialista, para pesquisar qué está ocasionando esa alteración. Segundo, cada programa de estimulación debe estar hecho a la medida de quien consulta, ajustado a las carencias y potencialidades de cada uno. Lo cierto es que la ejercitación sirve, pero es mucho más efectiva cuando está personalizada.

Ahora sí, estamos listos para empezar. La ejercitación debe llevarse a cabo en un lugar tranquilo, libre de ruidos fuertes, bien iluminado. Si no le resulta molesto, puede poner música tranquila en volumen bajo (si es clásica, mejor; está demostrado que este tipo de música, sobre todo la barroca, estimula la sinapsis).

Para trabajar la memoria a largo plazo:

Ver fotos antiguas y recordar los nombres de las personas que están, la fecha, qué festejaban, qué hacían, etc.

Escribir en una hoja fechas de sucesos importantes que uno recuerde (personales o históricos) y lo que ocurrió. Luego uno puede corroborar en un libro y tratar de incorporar aprendizajes nuevos sobre ese evento.

Repasar aprendizajes hechos en la infancia, por ejemplo, escribir las tablas de multiplicar, recordar refranes o dichos populares, provincias de Argentina y sus capitales, ciudades del mundo, letras de canciones. Uno logra descubrir que, como son habilidades que quizás no usamos cotidianamente, están "aletargadas" y cuesta recuperarlas.

Tratemos de recordar el nombre de maestros que tuvimos en la escuela, o de compañeros que hace mucho no vemos.

Para trabajar la memoria a corto plazo:

Leer y luego comentar o resumir. En este caso, se puede trabajar con las noticias del diario o con algún libro o revista.

Confeccionar una lista de palabras, memorizarlas e ir repitiéndolas a lo largo del día, procurando recordar la mayor cantidad posible (la lista estará adaptada a la capacidad de memoria de cada uno, lo ideal es que no sean menos de 10 palabras). Le doy una ayudita...si relacionamos las palabras entre sí (con alguna regla mnemotécnica o imaginando una escena en la que estén todas integradas) tendremos un ayuda-memoria eficaz.

Intente aprender información nueva todos los días, tratando de recordarla los días subsiguientes.

Por día, busque una palabra desconocida en el diccionario, aplíquela en una oración y trate de retenerla. De paso, aumentará su vocabulario.

No es necesario invertir gran cantidad de tiempo en estas tareas, con 15 minutos a media hora por día alcanza.

Recordemos que:

- Los hábitos alimentarios y la actividad física son aliados para un buen funcionamiento de la memoria.

- Si estamos tristes o estresados, la memoria se verá afectada.

- Ante fallas de memoria, consultar con un especialista.

Lo que no se usa, se atrofia. Entrenar nuestro cerebro a diario nos ayudará a postergar su envejecimiento.

Lic. Cecilia C. Ortiz, Mat. 1296, [email protected]