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Ishiguro, de trabajador social a Nobel de Literatura

El galardonado escritor británico de origen japonés comenzó su fama a inicios de la década de 1980, con la publicación de su primera novela "Pálida luz en las colinas".

Su primera novela, "Pálida luz en las colinas", hizo que Kazuo Ishiguro saltara a la fama de la noche a la mañana. Publicada en 1982, se enmarca en Nagasaki, la ciudad nipona en la que vivió sus primeros años hasta que, de niño, se trasladó junto a su familia a Reino Unido. No volvió a poner pie en Japón hasta cumplidos los 30.

Pese ello, sus recuerdos de Nagasaki eran más que "un par de imágenes difusas", confesó en 2005 al diario The Guardian. En su memoria, la ciudad sobre la que cayó la segunda bomba atómica forma realmente parte de su vida. El autor creció junto a sus dos hermanas en Guildford, al sur de Londres. Su padre trabajaba como investigador marino y ni él ni su madre tenían mentalidad de inmigrantes. "Siempre pensaron que algún día regresarían a casa", contó.

Ishiguro descubrió su pasión por la literatura ya en la escuela primaria, cuando se aficionó a las novelas de espías. En la Universidad de Kent estudió Filología y Filosofía, mientras que en East Anglia se formó en Literatura Creativa. Mientras tanto, en los pubs de Londres probaba suerte como guitarrista, cantante y pianista. Viajó por Estados Unidos y Canadá y después trabajó como empleado social en la capital británica, donde ayudaba a personas sin hogar.

Tras el éxito de su primera novela, se dedicó de lleno a la escritura. A "Un artista del mundo flotante" (Premio Whitbread) siguió "Los restos del día", por la que en 1989 se llevó el premio Booker y que, tras la película homónima protagonizada por Anthony Hopkins, fue reeditada como "Lo que queda del día". Según confesó a The Guardian, escribió la mayor parte del libro en tan solo cuatro semanas. "No hacía más que escribir, de 9 de la mañana a 22:30, de lunes a sábado". Sin embargo, su última novela, "El gigante enterrado", le llevó diez años.

En sus obras más recientes, el escritor de 62 años ha ido introduciendo cada vez más elementos de ciencia-ficción, género en el que incursionó con la distópica "Nunca me abandones". La novela, que gira en torno a tres amigos en un internado donde nada es lo que parece, también fue llevada al cine con Keira Knightley, Carey Mulligan y Andrew Garfield. En total, su obra ha sido traducida a más de 40 idiomas en los que lleva millones de ejemplares vendidos.

Además del cine -ha escrito varios guiones para la pequeña y la gran pantalla-, la música es otra de sus pasiones. Entre sus "héroes" figuran Leonard Cohen, Joni Mitchell y Bob Dylan, de quien este año toma el relevo como merecedor del galardón más importante de las letras. Con él, al que considera su amigo, ha discutido "infinitamente" sobre la relación entre literatura y música, dijo a "The Guardian".

Tras el referéndum en el que los británicos dijeron "sí" a abandonar la Unión Europea, Ishiguro defendió apasionadamente en "The Financial Times" la celebración de un segundo plebiscito. En su artículo no dejaba dudas de lo infeliz que lo hacía la idea del "Brexit". El escritor está casado con la trabajadora social Lorna MacDougall, con quien tiene una hija y reside en Londres.

Por Teresa Dapp y Christoph Meyer para DPA