Presenta:

Cuando la indigestión puede ser un infarto

El caso de una mujer que confundió un ataque al corazón con un malestar estomacal. Cómo salvó su situación y lo que enseñó su experiencia.
Foto: manukahoneyusa.com
Foto: manukahoneyusa.com

Confundir un ataque cardíaco con una indigestión es más habitual de lo que pudiera parecer. Es que no todos los ataques al corazón comienzan con el punzante dolor en el pecho con el que a menudo los vemos representados en las películas. Y los síntomas no son iguales en todas las personas.

“Muchos comienzan lentamente, con dolor y molestias leves; otros se conocen como ‘silenciosos’, pues no causan síntomas“, explican los expertos del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos.

Y, en otras ocasiones, se asemejan a una indigestión o acidez estomacal. Así le pasó a la estadounidense Melanie Mully, que gracias a una llamada fortuita salvó su vida.

Parecía un día como otro cualquiera. Melanie, de 38 años había salido de compras con su hija Alice, que entonces tenía 11 meses. De repente, se sintió mareada y comenzó a sentir un dolor como de indigestión.

“En un momento dado me dio un sofoco y comencé a sudar de repente“, le contó Melanie a la BBC. Melanie comenzó a sentirse mal, pero al poco se le pasó y decidió no prestarle demasiada atención a su malestar.

“Más tarde, subiendo una cuesta mientras empujaba el carrito del bebé, comenzaron a dolerme los brazos“, relata.

Pero en ningún momento pensó que se trataba de un ataque al corazón. “No conecté una cosa con la otra”, explica Melanie. “Simplemente pensé que me pesaba el carrito y que era normal porque estaba subiendo la cuesta”.

Ese día terminó en el hospital, donde pasó tres semanas, tras un coma inducido. De hecho, tuvo que posponer su boda, que iba a tener lugar cinco días más tarde del accidente, y también las celebraciones del primer cumpleaños de su hija.

Melanie sufrió tres síntomas típicos de un ataque al corazón (mareo, sudoración y dolor en el brazo y el estómago), pero no lo vio venir, a pesar de estas claras señales de advertencia.

Y su caso no es aislado: de acuerdo con una nueva investigación de la Fundación Británica del Corazón (BHF, por sus siglas en inglés), la mitad de quienes sufren un ataque cardíaco tardan días en buscar tratamiento médico y más del 80% no reconocen los síntomas.

En el caso de Melanie, fue una llamada de teléfono lo que le salvó la vida. “Llamé a una amiga, pero no recuerdo nada de esa conversación. Me dijo que no hablaba claramente y que se dio cuenta de que algo malo estaba pasando“, cuenta Melanie.

“Afortunadamente, mi amiga llamó a los servicios de emergencia, que llegaron a mi casa en 10 minutos”, comentó.

Han pasado cinco años desde el incidente y, aunque sus recuerdos de ese día están “un poco borrosos”, Melanie no ha olvidado la lección. “Trato de vivir cada día al máximo y me siento muy afortunada por estar viva. Todo podría haber terminado mucho peor”.

Los síntomas de un ataque cardíaco

- Dolor en el pecho (el más frecuente)

- Otros dolores: brazos, cuello, mandíbula o estómago

- Dificultad para respirar

- Sensación de mareo

- Sudor, náuseas y/o vómitos

Fuentes: Fundación Británica del Corazón, BBC Mundo y Paratimujer.us