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Sommelier pidió la absolución por el crimen de su madre

La defensa de Luciano Sosto sostiene que el verdadero asesino de la mujer es el mismo que la violó, a pesar que la Justicia no pudo determinar quién fue.

El sommelier Luciano Sosto apeló su condena a prisión perpetua por el crimen de su madre Estela Garcilazo y pidió ser absuelto o juzgado en un nuevo debate, con el argumento central de que la víctima había sido violada y esto fue omitido en la sentencia.

En el recurso de Casación, los abogados defensores de "Lucky" Sosto (37), Juan José Avila y Guillermo Schmidt, apelaron el fallo dictado el 21 de diciembre pasado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 de Capital Federal, que condenó al sommelier por el delito de "homicidio agravado por el vínculo".

En primer lugar, la defensa solicitó la "nulidad absoluta" de la acusación por considerar que la fiscal de juicio Diana Goral "omitió ilegalmente toda referencia, análisis y decisión sobre la imputación de abuso sexual" que también pesaba sobre Sosto cuando fue elevada la causa a debate oral.

Peritajes complementarios a la autopsia determinaron que en la vagina de Garcilazo (69) había "fosfatasa ácida prostática", una proteína del semen, pero las muestras no alcanzaron para obtener el perfil de ADN de su aportante, por lo que al no haber una evidencia concreta, la fiscal Goral decidió no acusar a Sosto por abuso sexual y el tribunal lo absolvió por ese delito.

La defensa aseguró en su apelación que esta "absolución decretada pierde entonces su carácter de beneficio para transformase en un liso y llano perjuicio" ya que insistió en que el abuso sexual es un hecho "inescindible" del homicidio.

Y en ese sentido criticó al TOC 8 por haber evitado "expedirse sobre si Estela Garcilazo fue o no sexualmente abusada; y en su caso, si ello ocurrió en el mismo, o en diverso contexto de acción en que fue estrangulada; por la misma persona que la mató, o por otra persona".

"Matar a la madre y violar, además, el tabú del incesto abusando sexualmente de ella, tiene que ser obra de una personalidad marcadamente perversa, propia de un psicópata al filo de la inimputabilidad, que no tiene ni remotamente que ver con Luciano Sosto", dicen Avila y Schmidt en su escrito.

La defensa también criticó la actuación de la Policía Federal y de sus peritos de la Unidad Criminalística por no preservar como se debía la escena del crimen.

Los letrados afirmaron que "el examen del lugar y del cadáver es las tres cuartas partes de la autopsia" y que "por culpa del Estado" en este caso se pudieron haber perdido "evidencias o pruebas directas".

"Primero correspondía el traslado del cuerpo a la morgue judicial, después correspondía recibirle declaración testimonial a Luciano Sosto y finalmente debía hacerse la entrega del departamento", dijeron los abogados pero aclararon que en este caso se hizo todo "al revés" ya que incluso primero se le entregó el departamento a Sosto con el cuerpo adentro, algo que prueba que sobre él "no existía ni la más mínima sospecha".

Para la defensa, ante el resultado de la autopsia que determinó que a Garcilazo la habían asesinado por estrangulamiento se generó "la imperiosa necesidad de encontrar 'un' culpable".

"Sosto aparecía, entonces, como 'el' vulnerable: lucía mal; habitaba un departamento con aspecto caótico, repleto de graffitis en las paredes, puertas y vidrios. No estaba bien conceptuado, ya que era drogadicto y homosexual", señaló la defensa.

"Es indignante -agregaron sus abogados-, que Luciano Sosto haya sido escogido para salvar las responsabilidades de la incompetencia policial".

También resaltaron como "una grosera falencia" el hecho de no haber investigado por qué motivo Garcilazo presentaba los pies extremadamente sucios y si existió la posibilidad de que con la desorientación que presentaba en aquella época, la mujer haya salido deambulado a la calle antes del crimen.

Además, insistieron en que hay evidencias para pensar que el asesino era zurdo cuando Sosto es diestro y que en la revisión médica que se le hizo al ser detenido, el sommelier no presentaba ninguna lesión o secuela del ataque.

Y señalaron que el fallo insistió "de manera arbitraria" en una "supuesta mala relación de Luciano con su madre" que no quedó probada en las audiencias.

Por último, la defensa criticó duramente los peritajes psicológicos o psiquiátricos del Cuerpo Médico Forense que determinaron -en dos oportunidades- que Sosto tiene un perfil de personalidad compatible a la comisión del asesinato de su madre.

Avila y Schmidt señalaron que los peritos oficiales "jugaron al detective", se basaron en "prejuicios" y elaboraron con sus informes un "panfleto pro condena".

En tanto, la defensa introdujo su propia hipótesis sobre el homicida y lo describió como "un sujeto de características diferentes a las de Sosto (...) de un perfil violento y cruel, heterosexual, zurdo, de mucho más edad o enfermo prostático, responsable del abuso sexual, emisor del líquido seminal hallado en la vagina de la occisa, (…) capaz de elegir como su objeto de deseo a una anciana en malas condiciones de salud psíquica y física y con marcadas carencias de higiene personal".

El hecho por el que condenaron a Sosto ocurrió el 26 de diciembre de 2013 cuando el sommelier que vivía en el 5º B del edificio de Seguí 4444 bajó al departamento 4º B donde residía su madre, discutió con ella y la estranguló porque presuntamente necesitaba dinero para comprar cocaína.

Fuente: Télam