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Sofía y Lucila Pescarmona: dos apasionadas del vino

Las hijas de Enrique Pescarmona dan por primera vez una entrevista juntas en radio. Caras de Bodega Lagarde, hablaron del desafío de ser mujeres empresarias, de los vinos que les gustan, de convertir Mendoza en una "Mini Lima", y más.
Foto: Web
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Se trata de las hijas del número uno de IMPSA, y de uno de los empresarios argentinos más importantes de todos los tiempos. Sofía y Lucila Pescarmona estuvieron en el programa de MDZ Radio "El que avisa no traiciona" y confesaron que era la primera vez que daban una entrevista juntas en radio. 

"El mensaje importante que hay que dar es que hay que tener cultura del trabajo. Eso fue lo principal que nuestro padre nos inculcó. Además, mamá y papá, los dos, nos educaron haciendo hincapié en la capacitación. Nunca hubo mucha alternativa de no trabajar. Me recibí a los 21 años y, a las dos semanas, ya estaba trabajando" cuenta Sofía fuera de aire, antes de entrar al estudio de radio.

Ya al aire, la charla no tuvo desperdicios.

-Lagarde es una bodega bien mendocina, por su arquitectura: la típica casona, de patio grande...

Sofía: "Para nosotras la historia vitivinícola de Mendoza es riquísima, y el 'Mendoza lifestyle' es justamente algo que debemos cuidar, preservar y exportar. La gente viene acá a visitarnos buscando eso: comer la empanadita al lado del horno de barro. En Lagarde siempre nos pareció importante respetar el pasado, e integrarlo al futuro".

-Vienen de una familia por la que tranquilamente podrían haberse dedicado a otra cosa, pero pusieron ambas los ojos en el mundo del vino.

Lucila: Para mi papá el vino fue siempre una pasión, más que un hobbie. Sabe muchísimo de vinos pero siempre se auto instruyó en este mundo. Ese amor que tiene por el vino se lo transmitió a los cuatro hijos.

-¿Hay un mundo del vino mendocino que "tira de la soga para el mismo lado"? ¿Las bodegas trabajan juntas para posicionar Mendoza?

Lucila: nosotras desde chicas tenemos amigos que vienen de 'las familias del vino': nos criamos juntos. Y eso hace que las bodegas se quieran, trabajen juntas, haya unión.

Sofía: Yo esto de trabajar juntos y conectados siento que se está dando, pero también lo predico. Siento que esa es la forma de conquistar el mundo. Es algo pragmático: si somos un ejército de productores de grandes vinos podemos llegar a hacer que Mendoza, que Argentina como región crezca, y estoy convencida que lo vamos a lograr. Esto se hace unidos, en conjunto, como cluster, compartiendo el conocimiento. Se hace creando juntos, porque uno ve algo que lo inspira entonces quiere hacer algo parecido o mejor, 

En Mendoza hay muchos enólogos maravillosos, hay gente hipercreativa que de golpe se ha soltado y ha dicho 'acá tenemos todo para crecer', la gastronomía está en ebullición: es un lindo momento, apasionante.

-¿Se meten en la producción y en la creación del vino? En los tanques, en las barricas... 

Ambas: ¡Nos metemos hasta en el viñedo! ¡Hasta plantamos!

Sofía: Nosotras opinamos, metemos mano, y discutimos. Juan -Roby, el enólogo- dice una cosa, a veces nosotras decimos otra, y por ahí llegamos a un acuerdo... aunque a veces no. En el caso de estos nuevos vinos, que son los Sisters Selection de Guarda, le dije: "Juan, a mí me gusta este vino. Si a vos no, bueno... yo quiero lanzar este como el vino que me gusta a mí y Lucila este otro". No sabemos si son vinos comerciales, pero nos parecía bueno mostrar nuestra opinión: estos son los vinos que nos gustan.

-Bueno hablemos de estos dos vinos, de los "Sisters Selection".

Lucila: Nosotras somos parecidas en lo físico pero muy distintas en personalidad. Somos dos opuestos que se llevan muy bien, y hemos desarrollado óptimamente esto de trabajar juntas, que a veces al ser familiares eso no resulta... Yo tengo una veta más comercial y una pasión por el servicio al cliente, y Sofía es más creativa y más rigurosa en el trabajo.

Estos dos vinos muestran el contraste de las dos, y el empuje de las dos. A mí me gustaba que mi vino transmitiera electricidad, fuera un tinto vibrante, con cuerpo. En cambio Sofía está a full con los blancos, ama la verticalidad, la acidez y los bajos alcoholes.

Sofía: Todos me criticaban porque mi vino no tiene madera. Me decían: "¡No podés lanzar un vino blanco, caro, sin madera!". Y sigo pensando que este es el mejor exponente que tenemos en este flight.   

Nos encanta trabajar juntas. Lucila vive en San Francisco, y yo digo siempre que ella está viviendo el sueño de mi vida, que es vivir en California; y yo vivo el de ella, que es vivir en la Mendoza natal. Estamos invertidas. Este proyecto es una linda excusa para mantenernos unidas como hermanas. Nos adoramos y nos extrañamos. Esto hace que yo vuele a San Francisco a vender los vinos, y ella tenga que venir a hacer los cortes.  

-Lagarde fue una de las bodegas pioneras en incorporar el Cabernet Franc, ¿es así?

Lucila: Si, totalmente. En el año 2003, el Henry fue 100 % Cabernet Franc, cuando el auge de esta cepa no había comenzado. A mi personalmente me encanta, por eso mi vino tiene Malbec y Cabernet Franc. 

-¿Que vinos argentinos toman? ¿A qué enólogos admiran?

Lucila: Yo admiro a Roberto de la Mota: Él para mí ha sido un mentor y adoro su Semillón. El Sauvignon Blanc de Pulenta State me encanta. Admiro a los hermanos Michelini: los conocí con su Agua de Roca: riquísimo. 

Sofía: A mi particularmente me fascina Gualtallary, me pegó fuerte. Compramos una finca al lado de los Michelini y estamos experimentando allí. Quiero nombrar a DAniel Pi, que es un tipo al que admiro y al que quiero. Siempre está para ayudarme, para darme un buen consejo.

Lucila: El otro día probamos los vinos de Traslapiedra, proyecto que viene de Altamira, de un grupo de chicos jóvenes, y nos encantaron.

Ambas: El Garnacha Blanca de nuestro primo favorito, Matías Mayol, es un espectáculo. En general creo que se están haciendo grandes vinos en muchas bodegas. Hay una revolución fabulosa y hay que darle pelota. Las hermanas Pescarmona estamos convencidas de que Mendoza será un polo turístico enológico y gastronómico; y todos tenemos que trabajar para comunicar eso como destino único. Podemos ser el destino enológico de Sudamérica, sin dudas.   

La charla siguió y tocó muchos temas más: la gastronomía, la clasificación de los vinos "para hombres y mujeres", el rosé, el eje de Bodega Lagarde, Mendoza convertida en una "Mini Lima", y más. Si querés escuchar la nota entera, hacé click en los dos links que te dejamos a continuación.