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La falsa "sensación de seguridad" de los barrios semiprivados

Los agentes de vigilancia afirman que se limitan a controlar el ingreso y el egreso pero no realizan ningún tipo de recorrido por las inmediaciones. Los vecinos hablan de "zona liberada". Abundan las "garitas", pero con personal poco capacitado.

El caso del hombre baleado cuando llegaba a su casa del Barrio Las Colinas, en Chacras de Coria, expuso la fragilidad de la protección que brinda la seguridad privada que abunda en esa zona de Luján y que ayer terminó con reclamos de parte de los vecinos hacia el Gobierno. Una simple garita para alojar un vigilador, franqueando el ingreso a estos lugares semiprivados, alojando a un solitario vigilante que en la mayoría de los casos se limita a anotar patentes, nombres y números de documentos de quienes entran y salen del lugar.

Luego de recorrer la zona, dialogar con varios vigilantes y comprobar que la mayoría de las garitas se encuentran vacías durante el día, resulta sencillo verificar que los puestos de vigilancia se limitan a simular una protección que no es tal, ya que quienes los ocupan no realizan ningún tipo de recorrido por el barrio, ni cuentan con herramientas reales para repeler un virtual ataque.

"Controlamos el ingreso y el egreso pero no hay nadie recorriendo el barrio. Los hechos delictivos se vienen dando porque cortan o saltan el alambrado y se meten con total impunidad. No hay mucho que podamos hacer", explica uno de los agentes consultados.


A metros del barrio que se convirtió en noticia en la noche del martes (Las Colinas), se encuentra el restaurant "Almacén Español" que también sufrió un robo la semana pasada. A estos hechos delictivos se suman otros robos menores que se vienen sucediendo en las últimas semanas, lo cual lleva a los vecinos a afirmar que han "liberado la zona", refiriéndose a las inmediaciones de los Caracoles de Chacras.

Sin embargo, desde la Comisaría de Chacras niegan que hayan aumentado los hechos de inseguridad y afirman que se trata de "sucesos aislados" y "robos menores que no se denuncian".

Los vecinos, por su parte, aseguran que hace bastante tiempo que vienen elevando sus reclamos y nadie les brinda una respuesta satisfactoria. "Colocan un solo puesto móvil sobre Darragueira y con eso se lavan las manos, pero los robos siguen sucediendo y son cada vez más violentos. Ya les habíamos avisado que iba a haber un muerto, esperemos que ahora reaccionen", se lamentó Fredy, un vecino de la zona.


Seguridad privada

La imagen del barrio Las Colinas se repite en Chacras y Vistalba, dos zonas que en las últimas décadas tuvieron una fuerte expansión de la mano de barrios privados y semi privados. Hay garitas para alojar vigiladores privados en varias manzanas. Pero muchas de ellas están vacías. Otras tienen algún guardia, pero con una impronta netamente disuasiva. 


La contratación de seguridad privada se transformó en una constante. En la provincia hay casi 10 mil agentes de seguridad inscriptos en el REPRIV, pero además, explican en el Gobierno, sigue habiendo muchos no registrados y señalan que en muchos barrios se contrata personal de seguridad informal, sin preparación ni habilitación.  


"Es un problema porque contratan gente de la que no saben los antecedentes y tampoco cuentan con preparación. No cuidan la seguridad", explicó un funcionario. Para señalar la "fantasía" de seguridad que se genera en esos barrios, detallaron los problemas del barrio Las Colinas. "Tiene una garita, pero en el perímetro hay un alambrado donde puede ingresar cualquier persona. Los delincuentes están atentos a la oportunidad", analizó un funcionario policial.