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Las Heras: Fingió un secuestro para obtener dinero

La mujer llamó a un conocido para informarle que fue capturada por una red de trata y que necesitaba 10 mil pesos para su liberación. Su novio también quedó detenido.

Una mujer de 44 años y su pareja de 53 años fueron detenidos debido a que intentaron estafar a un hombre bajo el argumento que ella había sido secuestrada por una red de trata de personas.

Todo comenzó el sábado al mediodía, cuando Héctor Robledo (53) llegó hasta la Fiscalía Federal 1 para denunciar que estaba recibiendo reiterados llamados a su celular de una conocida suya, identificada como Mónica Abraham (44), quien le aseguraba, en medio de llantos, que había sido secuestrada y la tenían cautiva en un prostíbulo de San Luis.

Además, una voz masculina que amenazaba a la mujer le dijo a Robledo que si no entregaba antes del lunes unos 10 mil pesos en efectivo, la cautiva sería sacada fuera del país y nunca más volvería a ver a sus hijas. Incluso, Robledo constató que la semana pasada le entregó a Abraham unos 2500 pesos en un minimarket de Las Heras, ya que la mujer le aseguró que estaba amenazada.

Con estos datos, la fiscal María Alejandra Obregón abrió una causa y solicitó la ayuda policial, por lo cual personal de la Jefatura de Investigaciones y de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico se abocaron a las tareas investigativas. También participaron trabajadores de la Asistencia a la Víctima del Ministerio de Seguridad y Subsecretaría de Derechos Humanos y Trata de Personas, y de la Unidad Investigativa Departamental Las Heras.

Al saber que Abraham reside en una vivienda del barrio San Miguel, en Las Heras, junto a dos de sus hijas pequeñas, los efectivos llegaron al citado inmueble donde se encontraron a una joven mayor de edad, que se identificó como la hija de Abraham y les dijo que su madre estaba bien, acompañada por sus hermanas de 9 y 10 años, en una propiedad situada en el distrito de San José, Guaymallén, donde trabaja como empleada doméstica.

Finalmente, los uniformados llegaron hasta la casa ubicada en calle Usares, del mencionado distrito guaymallino, donde corroboraron que, efectivamente, la mujer se encontraba en perfecto estado junto a sus hijas, y que en realidad no trabajaba como empleada doméstica, sino que era la vivienda de su novio, identificado como Carlos Morales, de 43 años.

La pareja fue trasladada a los Tribunales Federales y, ante el interrogatorio, Abraham se quebró y confesó que su secuestro fue un engaño para obtener dinero. Ante esa declaración, tanto ella como Morales fueron detenidos e imputados por el delito de Estafa y tentativa de estafa. 

El caso fue transferido a la fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos.

Por otra parte, las dos hijas pequeñas de la mujer fueron restituidas a su hermana mayor, en la vivienda familiar de Las Heras, por lo que quedaron en observación de la OAL.