Poemas de verano: Bernarda Parral
Metáforas
El día que murió mi Abuelo
no había corriente en el aire.
Las lágrimas cayeron puestas por Polifemo
purgando agua por sus tres ojos
ligando paredes
cemento y concreto
en conjunto
sin subordinar ningún elemento
y
ayudaron así a construir la Acrópolis.
Sé que se armó una ronda
que caí de rodillas
mirando para arriba
balbuceándole al cielo
queriendo hilvanar
de esa pesadilla idiota
encontrar a alguien
volando sobre una nube.
El cielo devolvió
el grito del lobo
que pierde su hombría.
Un Ulises sin retorno
Penélopes sin máquinas de tejer.
344 luciérnagas
apiladas
cepilladas
ocuparon sitio en la ronda
En ese instánte
tan paupérrimo de vacío:
Los versos se clavaron en los árboles
Los versos sellaron sus palabras en los árboles
Los versos robaron la clorofila de los versos a los árboles
Los versos viven en los árboles.
La canalla
I
Pensó en el desván
la muy canalla
en que si no lloviera
seguiría durmiendo
bajo el curso del agua.
Dejar flotar el cuerpo
como un reptil
que aparece sobre los camalotes
que barrenan por el rio.
Se preguntó
si alguna vez había visto un eclipse
como una situación extraordinaria.
Torcer la visión hacia el espacio
de octaedros en diagonal.
Pensó en las tuberías de la casa vieja
por dónde corrió
su primera sangre menstrual
las anginas pultáceas
los cadáveres rotos/
todo lo que tocó/ a su suerte /
se rompió.
En las pesadillas continuas
que formaron la lírica
del grito del horror.
II
Pensó
en el hambre de los huesos
la carne salada de vos-yo
En la estúpida trágica tragedia del vos
Yo
que no estoy.
En el querer que quiere queriendo quiso
y lo que no quiso
fue sin querer.
III
Las ramas laterales construyen esta calle
Van levantando las veredas
los estancos
las paredes de moho y carbón.
IV
Afuera la luna come
Dejó de llover
Charco de agua
Granos de barro
Canalla
Come
Luna
Mastica
El desván.
Por Bernarda Parral