Así viven los condenados a prisión en Mendoza
Como consecuencia de las medidas cautelares solicitadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de la Organización de Estados Americanos (OEA), el abogado Carlos Varela Álvarez, en su calidad de peticionario de la solicitud de Medidas Cautelares 35-1 ante dichos organismos internacionales, realizó visitas a las cárceles de Mendoza (Almafuerte, San Felipe y Boulogne Sur Mer y El Borbollón) durante junio de este año.
El resultado es un informe que el abogado ya elevó a la CIDH , a la Subsecretaría de Justicia, a la Fiscalía de Estado, al Colegio de Abogados y a la Suprema Corte Justicia, en tanto que también hará llegar una copia a la Sede de Amnesty International, en Londres, a otras organizaciones afines de Naciones Unidas y a la Comisión Bicameral de Seguridad de la Legislatura de Mendoza.
A continuación, presentamos imágenes tomadas por Varela Álvarez en su visita a las cárceles de Mendoza. Las imágenes hablan por sí mismas.
La siguiente es la imagen de una de las celdas de Boulogne Sur Mer, en la que se puede apreciar no sólo es estado general, sino también que la persona usa un ladrillo como taburete.

Lo que se ve a continuación es el ingreso a una celda, pero sin puerta.
De esta manera, los detenidos se iluminan y proveen de energía eléctrica.
Esto no sólo parece un ladrillo con un par de cables y una resistencia, es todo eso. Los detenidos usan esto como cocina y estufa.
Vista general del Pabellón 9 de Boulogne Sur Mer.
En estas condiciones reciben las viandas. Y no sólo les llega fría, sino que tienen que comerla con las manos o con una suerte de cuchara armada con la tapa de aluminio.
En Almafuerte, el abogado se encontró con una rata muerta en el piso.
Lo que se aprecia a continuación es el relleno de los colchones en Almafuerte.
La siguiente es la foto de os brazos de un interno de Almafuerte que cuenta que se autolesiona para solicitar asistencia médica. Horas después de ser entrevistado, fue atacado por más de dos horas por sus compañeros de celdas, por haber denunciado la falta asistencia médica. Fue trasladado en grave estado a un Hospital Público y se interpuso un habeas corpus ante los hechos conocidos. Las fuentes dijeron, además, que el elemento con el que le pegaron fue alcanzado por guardias sordos a sus gritos y ciegos a las cámaras de seguridad.
En San Felipe, cada modulo tiene 20 celdas para dos personas, pero se encontraron celdas con hasta siete personas, algunas celdas sin luz, con baños tapados y en celdas con las personas con encierro de días sin salida.
Patio de San Felipe.










