'Mi Sangre' insiste en que Colombia "lo quiere ver muerto"
Uno de los supuestos narcotraficantes más peligrosos del mundo, Henry López alias "Mi Sangre", se encuentra detenido en el sector de máxima seguridad de la cárcel de Ezeiza, desde donde realizó una entrevista exclusiva y aseguró que su captura obedece a los intereses del gobierno de Colombia, que lo quiere ver "muerto" y a lo cual el Estado argentino accedió con "incredulidad", luego de ayudar a capturar y matar al histórico narco Pablo Escobar.
También habló sobre el surgimiento de las bandas narcotraficantes en la Argentina y reveló que éstas "son similares" a las que operan en las principales ciudades colombianas como Bogotá y Medellín.
Durante una entrevista con el programa La Cornisa, "Mi Sangre" explicó que lleva 16 meses preso en la Penitenciaría Federal de Ezeiza, dentro del sector de máxima seguridad, encerrado "las 24 horas del día, sin luz natural ni ventilación", aunque posee un televisor, una cocina y baño personal. Los cargos que pesan sobre López, dictados por la Justicia colombiana, son: Narcotráfico, Lavado de activos, Conformación de bandas y de grupos armados ilegales, Concierto para delinquir y dos homicidios.
"Mi Sangre" sigue reafirmando su inocencia y sostuvo que todo se trata de una operación de funcionarios del gobierno colombiano, reforzada tras la visita de Cristina Fernández de Kirchner al mandatario Juan Manuel Santos en la ciudad de Bogotá a mediados del año 2012, donde ambos presidentes dialogaron sobre la figura del supuesto líder narco.
"Las personas que giran alrededor del presidente Santos son personas que han encabezado la persecución política y extrajudicial en mi contra. (Ellos) se van a ver directamente afectadas y públicamente con las declaraciones que yo tengo que darle a la rama judicial colombiana en mi condición de desmovilizado", argumentó.
En ese sentido, López reiteró: "Soy un perseguido político. Tengo soportada y demostrada más de cien violaciones a mis derechos humanos por parte del ejecutivo colombiano. Para que se me considerara perseguido político necesitaba demostrar una, y tengo demostrada más de cien".
Es por ello que "me quieren muerto, sin ninguna duda. La Policía colombiana me ha expuesto en carteles públicos y abusando del poder que tienen en Interpol porque uno de los que me persigue Hugo, es segundo al mando en Interpol en América, y otros de los que me persigue es director de Interpol en Colombia".
Aparentemente su captura tiene que ver con su pasado como ayudante del Ejecutivo colombiano para capturar al célebre Pablo Escobar en la década de 1990: "Ayudé a desvertebrar la parte de lugartenientes que tenía Pablo Escobar Gaviria, pero directamente no colabore en su muerte".
"Estuve al servicio del Estado Colombiano, directamente de la Policía Colombiana, de manera legal y oficial, sirviendo como informante y haciendo inteligencia para la policía en contra de los lugartenientes de Pablo Escobar", aclaró.
Por otro lado, se le consultó sobre si accionar de las bandas narco en la Argentina, principalmente en Rosario y el Conurbano bonaerense, guarda similitudes con sus pares colombianas: "Si, tienen similitud porque para lo que es el contexto de la guerra en Colombia son pequeñas organizaciones criminales. Allá las llaman ‘combos’ o bandas barriales".
Sobre la actuación del Estado argentino en su caso, ‘Mi Sangre’ cree que fue engañado de "buena fe" por sus pares colombianos: "Sé que en mi caso hay muchísima ropa sucia en el Gobierno colombiano, y el Gobierno argentino en esta situación y en mi caso, conservo la esperanza, de que haya sido asaltado en su buena fe".
Sus argumentos se basan en que, según López, el juez Norberto Oyarbide, que lleva su caso en el país, recibió "pruebas falsas" de parte de Colombia: "La Policía colombiana usó un documento oficial para enviarle información falsa al juez Oyarbide, haciendo que el juez tomara decisiones que iban en contra incluso de la seguridad y de la ley en Argentina".
Leé la entrevista completa en diario Perfil.