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Alta Performance y Calidad de Vida: Conectar con la sensorialidad pura

Me pregunto, ¿cómo y cuándo se nos fue adormeciendo la sensorialidad? Los sentidos están aletargados para los estímulos más sutiles.
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Me pregunto, ¿cómo y cuándo se nos fue adormeciendo la sensorialidad? Como seres racionales disfrutamos de muchas ventajas y recursos que otros seres vivos no poseen, pero además, a través de nuestros cinco sentidos nos llegan infinitas y únicas percepciones.

Natalia Aramburu

Mi sensación es que en general los sentidos están aletargados para los estímulos más sutiles. Es claro que si en medio de un bochinche típico de ciudad, suena en algún lugar una melodía de música clásica arrebatadora, no lograremos abstraernos para captar ese estímulo exclusivamente. Lo mismo puede ocurrir con un perfume sutil y agradable que se mezcle con aromas más intensos e invasivos…, simplemente aquel mensaje para nuestro olfato pasará desapercibido. Si seguimos enumerando estímulos relacionados con los demás sentidos, veremos que ocurre lo mismo: al mezclarse en un barullo de recados sensoriales, no son captados.

Por otro lado, recuerdo historias o leyendas acerca de la gran capacidad olfativa y auditiva que tenían –por ejemplo– algunas comunidades precolombinas. Y pienso también que en los primeros años de vida todos hemos tenido más desarrollada la capacidad de percibir una amplia gama de sonidos, sabores, olores, imágenes, sensaciones táctiles. Y lo que es más importante: fascinarnos con ellos.

Es posible volver a conectarse con aquella especie de sensorialidad pura, pero requiere decisión y entrenamiento. No podemos responsabilizar sólo al entorno por la reducción de nuestra habilidad en ese tipo de apreciaciones. Como la conciencia está en tantas cosas a la vez, inestable, ocupada, inquieta, no registramos estímulos interesantes tales como el viento en el rostro al caminar, el canto de los pájaros cercanos a la ventana del trabajo, el perfume de la tierra luego de la lluvia, el intenso sabor de una fruta o lo increíble de algunas imágenes que se nos presentan a diario.

La propuesta del método que enseño incluye poder conectarnos mejor con los sentidos y la percepción única que nos otorgan. Por un lado, ejercitando el enfocarse más en cada uno de ellos, pero también entrenando la capacidad de abstraernos de ellos durante algunos momentos. Por otro lado, concientizándonos del valor de la sensorialidad y aplicándola más a todo lo que hacemos.

Por Natalia Aramburú, directora de la sede Mendoza del Método DeRose.